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15 horas bajo las bombas en Mariupol: "No podemos estimar las víctimas, han destruido barrios enteros"

Ciudadanos refugiados en el metro en Kiev.

Ciudadanos refugiados en el metro en Kiev. EFE

Mariupol es uno de los eslabones más débiles de la resistencia ucraniana ante la invasión de Rusia. La ciudad, uno de los puertos más importantes del mar de Azov, ha quedado sitiada desde hace días por el avance en dos frentes de las tropas de Moscú. Las columnas que han avanzado desde Donetsk y desde Crimea han rodeado a los más de 450.000 habitantes de Mariupol, sometidos desde hace horas al incesante bombardeo ruso para tomar la ciudad.

«Están usando todo lo que tienen», ha denunciado el teniente alcalde de la ciudad Sergiy Orlov en declaraciones recogidas por la BBC. «La situación es terrible, estamos cerca de una catástrofe humanitaria. Llevamos 15 horas de bombardeos continuos, sin pausa», ha abundado.

Al mismo tiempo, los contraataques ucranianos también están haciendo daño a las fuerzas rusas y se ha reportado numeroso equipamiento destruido alrededor de la ciudad.

Los ataques rusos han dejado a la ciudad sin agua y sin electricidad en su mayor parte. La ciudadanía resiste un ataque insólito contra una ciudad que en 2014 se puso del lado de Lugansk y Donetsk en su independencia unilateral de Ucrania, aunque fue recuperada por Kiev. Es una de las ‘capitales’ del mundo ruso que Vladimir Putin aspira a hacer hegemónico en Ucrania, pero también una de las ciudades a las que está castigando con más dureza.

El Servicio de Emergencias de Ucrania ha asegurado que más de 2.000 civiles han perdido la vida desde que comenzó la ofensiva militar rusa, el pasado jueves, en un nuevo balance que contrasta con las declaraciones de las autoridades de Rusia sobre la protección de la población.

Las autoridades ucranianas han informado también de la muerte de una decena de trabajadores de los servicios de emergencia, según un comunicado publicado en Facebook.

Por parte de la ONU, el recuento lo ha asumido el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, que hasta el martes tenía confirmados al meno 136 civiles fallecidos, 13 de ellos niños, y más de 400 heridos. No obstante, también reconoció que el balance de víctimas es «mucho mayor» del que puede verificar.

‘Creemos que han muerto cientos de personas’

En Mariupol se hace explícita esa imposibilidad para estimar el número de fallecidos. Según denuncia el ayuntamiento los bombardeos rusos han destruido «barrios enteros», principalmente en el oeste de la ciudad. «No podemos estimar el número de víctimas en estos barrios, creemos que cientos de personas, pero no podemos acceder para recuperar los cuerpos», ha denunciado a la BBC Orlov, que ejemplifica que entre aquellos con los que han perdido contacto está su propio padre.

El alcalde, Vadym Boychenko, ha asegurado a la agencia Associated Press que el ataque ruso sobre la ciudad está siendo «implacable» e impide tareas básicas de rescate. «Ni siquiera podemos sacar a los heridos de las calles, de las casas y de los apartamentos, ya que el bombardeo no cesa», lamenta.

En Mariupol, los constantes bombardeos han transformado la vida de la ciudad y han convertido en hervideros los hospitales, cuyos sótanos se han convertido al mismo tiempo en refugios y paritorios.

Los ataques en toda Ucrania siguen afectando a barrios residenciales de las principales ciudades, en lo que el presidente Volodymyr Zelensky ha calificado como una campaña masiva de terror por parte de Rusia sobre la población local.

«Ayer y hoy ha continuado el ataque a nuestras ciudades. Mariupol, Járkov, Kiev, Zhytomyr y otras ciudades y pueblos en Ucrania. Esto no tiene ninguna explicación humana. ¡El demonio está con ellos, Dios con nosotros!», ha dicho hoy Zelensky en su discurso diario a la nación.

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