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Así es el asalto definitivo a Azovstal: intensos combates y evacuaciones de civiles a base de perforaciones manuales

Rusia avanza en el asalto definitivo a la acería de Azovstal, el último bastión de la resistencia ucraniana en la castigada ciudad portuaria de Mariúpol. Las tropas rusas han logrado este jueves romper por primera vez las defensas ucranianas en torno a la planta siderúrgica de Azovstal, entre intensos bombardeos sobre las instalaciones y evacuaciones de civiles que se efectúan bajo tierra manualmente. Moscú trata así de hacerse con el control de la factoría para reclamar una victoria militar el próximo lunes, coincidiendo con la efemérides de la victoria soviética sobre los nazis en la II Guerra Mundial.

De hecho, las informaciones apuntan a que Mariúpol podría ser el escenario del desfile castrense con el que Vladimir Putin se jactará de haber tomado el estratégico enclave. Un vídeo publicado en el canal de Telegram de un grupo separatista apoyado por el Kremlin muestra el continuo hostigamiento aéreo al que el ejército ruso está sometiendo a Azovstal, una de las siderúrgicas más grandes del mundo con 11 kilómetros cuadrados de extensión. El complejo se ha convertido en el último reducto gracias a su laberíntico sistema de túneles que alcanza los 24 kilómetros de longitud.

Kiev asegura que el plomo sobre las instalaciones es permanente. Moscú, no obstante, niega que se esté produciendo el asalto final. Insiste en que respetará un alto el fuego durante los próximos tres días a partir de este jueves para permitir más evacuaciones de civiles de la planta. El ministerio de Defensa ruso asegura que sus fuerzas mantendrán abiertos corredores para facilitar la evacuación de civiles.

Según un comandante ucraniano, el teniente coronel Denys Prokopenko, se están librando «intensas y sangrientas escaramuzas» en la entrañas de la planta, de época soviética y símbolo de la destrucción que ha reducido a escombros Mariúpol, una ciudad en la que residían más de 400.000 personas antes de la contienda y en la que hoy permanecen unas 100.000 tras semanas de hambre, ausencia de suministro eléctrico y calefacción. Se calcula que en los búnkeres de la acería permanecen unos 200 civiles, escondidos en compañía de los últimos soldados.

En los últimos días se han llevado a cabo operaciones de evacuación de algunos de los civiles que continuaban en el laberinto de Avovstal. «Hoy [por ayer] se ha completado la segunda fase de nuestra operación de evacuación de Mariúpol. Se ha rescatado a 344 personas de la ciudad y sus suburbios. Ese es el número de personas que han partido hoy hacia Zaporiyia. Nuestro equipo se está preparando para reunirse con ellos», anunció a última hora de este miércoles el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en su habitual alocución diaria.

Se necesita tiempo para sacar a la gente de esos refugios subterráneos. En las condiciones actuales, no podemos utilizar equipos especiales para limpiar los escombros

Reconoció, además, que más de 150 personas lograron abandonar la pesadilla de Azovstal. «Todos ellos recibirán la ayuda necesaria», prometió el mandatario, que dio detalles de la complejidad de las tareas de rescate. «Estamos negociando y esperamos seguir rescatando gente de Azovstal, de Mariupol. Todavía hay civiles, mujeres, niños», detalló. «Para salvarlos, necesitamos continuar con la tregua. La parte ucraniana está dispuesta a proporcionarla. Se necesita tiempo para sacar a la gente de esos sótanos, de esos refugios subterráneos. En las condiciones actuales, no podemos utilizar equipos especiales para limpiar los escombros. Todo se hace manualmente. Pero creemos que todo saldrá bien», agregó.

Según el último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra, los uniformados rusos han logrado acceder en los confines de Azovstal. «El alcance de este avance ruso sigue sin estar claro, y es probable que las fuerzas rusas afronten más combates costosos si tienen la intención de despejar toda la instalación», advierte el centro que analiza el curso de la guerra. El objetivo de Moscú sería capturar las instalaciones mediante un asalto terrestre, que consolide a su vez «el creciente esfuerzo del Kremlin para reclamar el control total de Mariupol para el 9 de mayo».

El citado instituto subraya que propagandistas rusos han desembarcado recientemente en la ciudad con el cometido de «establecer las condiciones para la reivindicación de una victoria rusa». «Es probable que el Kremlin tenga la intención de reclamar algún tipo de victoria en Mariupol para presentar un éxito al pueblo ruso, aunque es muy poco probable que las fuerzas rusas detengan las operaciones ofensivas en Ucrania en esa fecha», agrega el organismo a propósito de los rumores sobre un posible fin del conflicto, que vuelve ahora a estar centrado en el este del país, en los límites de la región del Donbás.

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