Internacional ENTREVISTA | Anatolii Sharii, periodista y político ucraniano

El "fugitivo" ucraniano que se refugió en la costa catalana: "Putin sabe que se ha equivocado pero ya no puede parar"

Anatolii Sharii conversa con El Independiente días después de ser citado por la justicia española. Kiev le acusa de alta traición por criticar al Gobierno y los servicios de seguridad ucranianos

Anatolii Sharii, en una fotografía tomada en España, donde reside. E.I.

Sostiene Anatolii Sharii que España es ya su segundo país. En la costa catalana ha establecido una nueva vida junto a Olga y el hijo de ambos, que con dos años ha comenzado a saludar en español mientras corretea por el pueblo en el que residen. Una existencia lejos de su patria, Ucrania, cuyo Gobierno reclama su extradición a la justicia española, acusado de alta traición. Anatolii, sobre el que pesa una orden de detención internacional, es un conocido periodista, youtuber y político que no comulga con el poder que hoy gobierna Kiev.

Anatolii Sharii

PERIODISTA, BLOGUERO Y POLÍTICO UCRANIANO

«Mis conexiones con Rusia son las mismas que puedes tener tú. Me han acusado de alta traición en Ucrania. Recibimos la notificación hace un año. No tenemos nada que ocultar porque no es más que una broma. Los servicios de seguridad dicen que en un sitio -no sabemos dónde-; con una persona -no sabemos quién-; en un tiempo determinado -no sabemos cuándo- empecé a establecer conexiones con Rusia con fines propagandísticos. Son acusaciones ridículas»

“Tuve esperanzas en Zelensky cuando llegó a la presidencia. Pensé que no era como sus predecesores, pero no ha hecho nada de lo que prometió”, replica Anatolii, de 44 años, en una entrevista con El Independiente. “Ha terminado usando todos los instrumentos y métodos que emplearon los presidentes y los gobiernos anteriores”, comenta. “Ahora, para todo el mundo, Zelensky es un icono, como lo fue Winston Churchill”, desliza consternado.

Anatolii es una figura controvertida, que no calla. Sus perfiles de Youtube, Facebook e Instagram concitan la atención de cientos de miles de seguidores. En Kiev le tachan de “antiucraniano” y “proruso”, etiquetas que él niega. “El Gobierno ucraniano usa cómodamente tales etiquetas contra aquel que expresa cualquier crítica. ¿Qué hacen cuando les censuras? Decir que eres un partidario de Rusia. Yo pienso en mi país y tengo el derecho de criticar la corrupción del presidente y el Gobierno”, contesta.

Una nueva vida lejos del conflicto

La semana pasada la justicia española alegó el arraigo del periodista y rechazó su envío a prisión provisional mientras estudia la petición de Kiev de extraditarle por los delitos de felonía e incitación al odio. Anatolii ha tenido que entrar el pasaporte y debe comparecer cada quince días en el juzgado más cercano a su residencia, en Roda de Berà, un municipio de la Costa Dorada situado a 20 kilómetros al norte de Tarragona. “Yo me considero bloguero y periodista”, responde escuetamente.

Anatolii Sharii lee un libro publicado por su abogado, Gonzalo Boye, el mismo letrado que representa al expresident de Cataluña Carles Puigdemont. En el resto de imágenes, distintos momentos de su vida en España junto a la también periodista Olga Sharii. /ÁLBUM PERSONAL

Muy crítico con el Euromaidan y las revueltas pro europeas, Anatolii recibió asilo en 2012 en Lituania, que revocó la concesión hace un año y le declaró “persona non grata”. El reportero prefiere no hablar de ese pasaje de su vida reciente. Dice estar volcado en su existencia española. “Vivo en España desde hace más de 7 años”, explica en español. “Durante todo este tiempo no hemos concedido entrevistas ni hemos querido tener exposición pública. Vivimos tranquilamente a pesar de las amenazas diarias, entre 100 y 200, que nos llegan por las redes sociales o directamente en la calle”.

Desde su refugio tarraconense, el ucraniano observa dos meses y medio de guerra en su país que arrasado ciudades y provocado millones de desplazados. “Estoy con la población ucraniana. Lo he dicho desde el primer minuto. A las 4 de la mañana del 24 de febrero yo salí a hablar en Youtube. Me siguieron ocho millones de personas. Mi posición es muy clara. Estoy del lado de mi gente. Estoy en contra de esta guerra”, arguye.

Anatolii admite que los últimos acontecimientos que han dejado un reguero de destrucción en su país es “una guerra, por mucho que algunos digan que es una operación especial”. “La guerra es una agresión y una invasión de Rusia contra el pueblo ucraniano. Putin le ha hecho un regalo a Zelensky porque el presidente ucraniano es la única persona que ha ganado algo de esta guerra. Antes de la contienda, muchos periodistas y políticos europeos y estadounidenses lo detestaban porque reconocían las huellas de la corrupción, las compañías en paraísos fiscales y el apoyo a los neonazis”, indica.

La guerra es una agresión y una invasión de Rusia contra el pueblo ucraniano. Putin le ha hecho un regalo a Zelensky porque el presidente ucraniano es la única persona que ha ganado algo de esta guerra

Pronósticos sombríos

El periodista afincado en Cataluña no rezuma optimismo. “Creo que Putin ha comprendido que esta guerra es un error pero ya es demasiado tarde. No puede pararla porque, si lo hiciera, sabe perfectamente que sería su final. Por eso pienso que no va a detenerse”, subraya Anatolii. A su juicio, lo que despunta por el horizonte es un conflicto largo con riesgos de escalada que no descarta en absoluto.

“Si Putin llega a la conclusión de que sus fuerzas militares no son suficientes para declarar la victoria, la alternativa es una guerra nuclear, algo extremadamente peligroso aunque sea muy localizada en el país. No estaríamos en el escenario de una guerra nuclear global. Otra opción es que la guerra dure años y que Kiev termine aceptando que ya no controla parte de su territorio y que está en la órbita de Rusia”.

Si Putin llega a la conclusión de que sus fuerzas militares no son suficientes para declarar la victoria, la alternativa es una guerra nuclear

En su ejercicio de equidistancia, Anatolii también denuncia “la suerte de provocaciones de la OTAN de las que hemos sido testigos durante los meses previos”. “Ha jugado a la confusión, diciendo que no podían aceptar a Ucrania pero no negaban la opción”, manifiesta. “No obstante, yo considero que el error que desató esta guerra partió de los colaboradores de Putin. Algún asesor debió trasladarse que, cuando el ejército ruso entrara en Ucrania, sería recibido con flores y que toda la población celebraría que, por fin, Moscú había acudido a su rescate. Cuando las tropas accedieron con todo su arsenal y maquinaría se sorprendieron mucho de que no fuera ese el panorama. Ahora no pueden retirarse completamente. Tienen que seguir adelante”.

Un error de cálculo que, en opinión de Anatolii, no puede ocultar las sombras que proyecta la otra trinchera. “El Gobierno ucraniano ha recibido millones de dólares en ayuda, pero el pueblo sigue viviendo una tragedia. En zonas como Mykolaiv la gente ni siquiera tiene agua. ¿Dónde está todo ese dinero? Lo único que vemos es las ganas de Zelensky de aparecer por todas partes”, denuncia el periodista, bajo la atenta mirada de su esposa, la también periodista Olga Sharii. Ambos son los administradores de Sharij.net.

Vienes y sientes que quieres vivir aquí y que puede ser tu casa. Ahora es nuestro hogar

Fe en los tribunales españoles

La pareja reconoce su idilio español. “Un día visitamos Barcelona y nos gustó la gente y el lugar. Nos gusta España. Es un sentimiento profundo, difícil de explicar”, señala Olga. “Vienes y sientes que quieres vivir aquí y que puede ser tu casa. Ahora es nuestro hogar”, agrega. “Nuestro hijo nació aquí y toda nuestra vida está aquí. El pequeño dice ‘hola’ a todo el mundo y saluda en español. Éste es ya nuestro país también”, esboza Anatolii.

Asegura no tener dudas de su defensa, ejercida por el abogado Gonzalo Boye, ni de la justicia española. “Si no creyera en los tribunales españoles, no viviría aquí. Aquí la justicia no funciona como en Ucrania. Ellos pueden presionar y llamar a España pero aquí existen la ley y los derechos humanos. Tengo claro que criticar a mi Gobierno no me convierte en criminal ni es razón para que te abran un caso criminal con la petición de 15 años de prisión. Hablar es mi derecho y lo debería ser en cualquier parte del mundo”, opina. “Cuando crees en la ley y sabes que de lo que te acusan no tiene sentido, ¿para qué tener miedo?”, remacha Olga.

Cuando crees en la ley y sabes que de lo que te acusan no tiene sentido, ¿para qué tener miedo?

Anatolii rechaza las acusaciones como políticamente fabricadas. “El otro día le pregunté a mi abogado qué podía decir y qué no ante el juez. me contestó que puedo hablar de todo porque no tengo nada que ocultar. No he hecho nada malo”, dice con una sonrisa quien alterna su faceta periodística con su partido político, con representación municipal. “Zelensky ha prohibido nuestro partido porque dice que es prorruso pero no encontrará pruebas de que lo sea. No tenemos nada que ver. Lo que busca es prohibir a la oposición”.

Anatolii Sharii junto a su esposa Olga. E.I.

«Cerdos estúpidos»

A Anatolii, que calificó a los servicios de seguridad ucranianos de “cerdos estúpidos” (sic), le persiguen algunas de sus declaraciones. Las más controvertidas, no obstante, tienen como víctimas a los homosexuales, a los que llegó a describir como gente enferma. El periodista niega haber defendido “la exterminación de los homosexuales en cámaras de gas durante el III Reich”. «Realmente fui miembro de la organización cristiana ‘Amor contra la homosexualidad’ entre 2008 y 2009, pero nunca hice declaraciones tan terribles», matiza.

Hoy, insiste, se halla lejos de afirmaciones homofóbicas. “Nací y crecí en la Unión Soviética y en los países post soviéticos, donde los homosexuales eran como animales. Desde hace 11 años, vivo en la Unión Europea y he cambiado. He entendido desde entonces que sufrimos la propaganda del miedo y el odio. Hoy vivimos cerca de Sitges. Para mí no es un problema. Hasta nos invitan a espectáculos de transexuales en Sitges”, replica.

“Espero algún día poder volver a Ucrania, aunque no creo que pueda decir adiós a España porque es también ahora mi patria, el lugar donde hemos echado raíces”, murmura. Anatolii se muestra decidido a no rendirse ante la persecución judicial que afronta. “Voy a hacer incluso más porque los que me presionan deben saber que cuanto mayor presión sienta, más hablaré y más haré. Así es mi carácter”.

Te puede interesar

Comentar ()