En octubre de 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió un fallo en el que reconoció que los Acuerdos comerciales entre Marruecos y la UE en materia de pesca y de productos agrícolas eran ilegales. Aunque la Comisión ha hecho oídos sordos al dictamen de la corte comunitaria, el Frente Polisario ha esgrimido esta sentencia durante estos dos años para dar la batalla jurídica a Rabat en Bruselas. Una experiencia que quiere replicar ahora con el turismo de ocupación en el Sáhara Occidental.

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"Después de la victoria en los tribunales con los acuerdos de pesca y agrícolas, ahora el siguiente frente son los acuerdos turísticos en el Sáhara", asegura a El Independiente Oubi Bouchraya, presidente de la Comisión Saharaui de Recursos Naturales. Desde la sede de la Eurocámara, este diplomático saharaui, curtido en los pasillos de la sede de la soberanía europea, explica que desde el Polisario están analizando cuál es "el ángulo más importante" para atacar la raíz de este problema.

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Un primer paso ha sido la presentación del informe Turismo de ocupación: Dajla, de campamento militar a la "perla del desierto" este miércoles en el Parlamento. Se trata de un extenso estudio sobre cómo Marruecos ha incluido en sus planes de promoción turística a la ciudad saharaui de Dajla, ocupada ilegalmente por Marruecos desde hace medio siglo. La ciudad ha dejado de ser una zona en conflicto para transformarse en un destino ideal para amantes del kitesurf y aventureros.

Ryanair, cómplice de la ocupación

Desde que Marruecos invadió el Sáhara Occidental hace cincuenta años, después de que España abandonase el territorio sin culminar el proceso de descolonización que le había encomendado la ONU, las autoridades alauís han hecho todo lo posible por blanquear su ocupación, contraria al derecho internacional. Y, en los últimos años, han encontrado en el turismo la herramienta perfecta. Dentro de este complejo aparato propagandístico, las empresas que operan en los territorios ocupados juegan un rol central.

El informe –elaborado por el grupo Amauta Coop en colaboración con el Grupo de los Verdes del Parlamento Europeo– las señala: TripAdvisor, Booking Airbnb, Condé Nast, Royal Air Maroc, Binter Canarias... y Ryanair. El caso de la aerolínea irlandesa de bajo coste es el más preocupante, y es ahí donde el Polisario quiere centrar la batalla política y judicial.

El Sáhara en los circuitos 'low cost'

En noviembre de 2024, Ryanair firmó un acuerdo con la Oficina Nacional de Turismo de Marruecos, que se tradujo en vuelos desde Madrid y Lanzarote. La compañía no solo se ha limitado a abrir estas rutas, sino que también se refiere al territorio saharaui como un destino marroquí; y lo promociona como tal.

Aunque no es la única compañía que opera en el Sáhara ocupado, las autoridades saharauis son especialmente críticos con ella porque incorpora el territorio "a los circuitos europeos de movilidad low cost", en palabras del informe. Con sus vuelos a Dajla, Ryanair ha cambiado su "escala de accesibilidad", convirtiendo la ciudad en un destino directamente alcanzable desde uno de sus principales hubs urbanos, como es Madrid.

Además, se trata de rutas ilegales, porque el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha dejado bien claro que el Sáhara Occidental y Marruecos son territorios "distintos y separados". A los ojos del derecho comunitario, Rabat no ostenta soberanía alguna sobre el territorio saharaui, sus aguas o su espacio aéreo. De hecho, el gestor del espacio aéreo del Sáhara Occidental no es otro que el Estado español.

La única competencia administrativa a la que España no renunció cuando abandonó definitivamente el territorio en 1976 fue la supervisión del espacio aéreo saharaui. A través del FIR de Canarias, la empresa pública Enaire es la encargada de administrar el cielo saharaui, a pesar de los intentos de Marruecos por hacerse con su control.

España y Francia son cómplices

Las sentencias del TJUE reconocen al Frente Polisario como único y legítimo representante del pueblo saharaui y exigen su consentimiento para cualquier acuerdo comercial que afecte al territorio. Aun así, desde Bruselas se ha intentado incluir al Sáhara Occidental en varios acuerdos con Marruecos. Pero, en el caso de los vuelos hacia el Sáhara Occidental, ni siquiera ha habido movimientos desde la Comisión Europea para negociar la marroquinidad del territorio saharaui en lo que respecta a la navegación aérea.

De hecho, la Comisión ha comunicado formalmente a las aerolíneas europeas que las conexiones con el Sáhara Occidental quedan excluidas del Acuerdo Euromediterráneo de Aviación con Marruecos. Sin embargo, tanto Francia como España han autorizado la apertura de rutas aéreas desde sus fronteras hacia el territorio saharaui. Lo hacen valiéndose de acuerdos bilaterales suscritos con Rabat antes de la invasión del Sáhara. La complicidad de estos dos gobiernos es especialmente preocupante ya que, según el informe, los países de la UE, liderados por Francia y España, concentran la gran mayoría de los visitantes extranjeros que recibe Marruecos.

"Estos acuerdos se hicieron antes de la invasión del Sáhara Occidental; por ende, se aplican únicamente a Marruecos", denuncia en conversación con este periódico Manuel Devers, el abogado del Frente Polisario frente a la UE. Por ello, cree que el Gobierno español debería revocar la autorización administrativa otorgada a Ryanair para operar estos vuelos. Una autorización que nunca se ha hecho pública, a diferencia de las otorgadas a otras compañías, denuncia.

Apunta además a un aspecto técnico. En los convenios de aviación siempre existe un ámbito de aplicación. "No se puede operar un vuelo a cualquier lugar del territorio cubierto; solo se tiene derecho a hacerlo hacia aeropuertos expresamente designados con arreglo al acuerdo", explica el letrado. Las ciudades del Sáhara Occidental ocupado no aparecen mencionadas en los convenios bilaterales de Francia y España con Marruecos, por lo que "no existe base jurídica alguna" para operar esos vuelos, añade.

Objetivo TJUE

Devers confirma que, al igual que hizo con los acuerdos de pesca y productos agrícolas, el Polisario se plantea acudir a los tribunales para poner fin a los vuelos turísticos al Sáhara ocupado. De hecho, cree que "en la teoría" la UE podría sancionar a España y Francia por su incumplimiento del Acuerdo Euromediterráneo de Aviación con Marruecos. Sin embargo, no aprecia la suficiente voluntad política en Bruselas como para actuar en este sentido.

Por ello, ve viable acudir de nuevo a la Justicia europea para derrotar a Rabat en el ámbito judicial, como ya ha hecho en situaciones pasadas. El presidente de la Comisión Saharaui de Recursos Naturales también se muestra favorable a esta opción. "Tenemos que trabajar esto de una manera mucho más detallada, porque ellos alegan que estos vuelos no se aplican dentro del marco del acuerdo euromediterráneo, sino de sus acuerdos bilaterales, que son ilegales y están obsoletos", admite.

Aun así, Bouchraya es consciente de que la tarea que tienen por delante no es sencilla. Existe un "activismo agresivo" a favor de Rabat por parte de Francia y España, denuncia. Y, además, existe un lobby promarroquí en el seno de las instituciones europeas, aunque celebra que gracias al estallido del Moroccogate éste ha quedado "muy debilitado".