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El Gobierno de Boris Johnson pierde la mayoría en el Parlamento británico

Lee se une a los liberaldemócratas, tras denunciar que el Partido Conservador es presa "del populismo y el nacionalismo"

Protestas contra Boris Johnson en Downing Street.

Protestas contra Boris Johnson en Downing Street. EFE

Comienza un día crucial en el Parlamento británico con malos augurios para Boris Johnson. Su gobierno ya no tiene la mayoría. El diputado conservador Phillip Lee se ha pasado a las filas liberaldemócratas en el momento más oportuno, apenas un par de horas antes del debate sobre el Brexit en los Comunes.

Ahora el Gobierno, conservadores y los unionistas irlandeses que les apoyan, suma 319 votos, mientras que la oposición cuenta con 320 diputados. Hay 11 diputados que no votan, entre ellos siete del Sinn Féin y el presidente del Parlamento (speaker).

Este martes han reanudado sus sesiones, después del receso veraniego, y después de que Boris Johnson pidiera el cierre temporal del Parlamento a la reina. Los parlamentarios solo tienen sesiones hasta el 9 de septiembre y luego paran hasta el 14 de octubre, cuando da su discurso la Reina en el que anunciará los planes del Gobierno.

Phillip Lee, representante por Bracknell, ha argumentado su marcha porque el Gobierno está dispuesto a poner en marcha «un Brexit dañino basado en vías inaceptables». Lee remarca que el Gobierno está poniendo en riesgo el bienestar de los británicos. Lee ha denunciado que los tories están recurriendo a «la manipulación política, el acoso y las mentiras» para ejecutar sus planes sobre el Brexit.

Cuando estaba hablando Johnson, Lee ha pasado de una bancada a otra, como puede verse en el vídeo de The Guardian. La líder liberaldemócrata, la recién elegida Jo Swinson, le ha dado la bienvenida.

En su carta al primer ministro, Phillip Lee explica que después de pensarlo mucho, ha llegado a la conclusión de que no puede seguir como diputado conservador si quiere servir a los ciudadanos que le votaron. Llevaba 27 años en el Partido Conservador.

«Tristemente el proceso del Brexit está ayudando a transformar este gran partido en una facción, donde el conservadurismo se mide en función de cuán temeraria es su manera de abordar el Brexit», afirma Lee. Y añade: «Aun más decepcionante es que el partido se está infectando de dos males gemelos: populismo y nacionalismo británico», señala en la carta que ha hecho pública en Twitter.

También ha explicado que se une a los liberaldemócratas porque son «los mejor situados para construir una fuerza política inspiradora y unificadora necesaria para superar nuestras divisiones y potenciar nuestros talentos». Swinson ha elogiado a Lee por su experiencia política. «Comparte con nosotros el compromiso para evitar un Brexit desastroso sin acuerdo y parar el Brexit». Los liberademócratas tienen ahora 15 escaños.

En su intervención sobre la cumbre del G-7, Boris Johnson ha insistido en que aboga por una salida negociada de la Unión Europea. Pero ha remarcado que si los rebeldes tories votan y aprueban una prórroga y una legislación encaminada a impedir la salida sin acuerdo torpedearía la negociación con la UE. «Sería la rendición de Corbyn. Tendríamos que ir con la bandera blanca a Bruselas. No voy a hacerlo», ha dicho Johnson.

En el debate de este martes, Corbyn ha subrayado que el Reino Unido «no está en guerra con la UE» y que si hay una salida sin acuerdo el Reino Unido «rendirá» empleos, estándares laborales y bienestar social.

El presidente del Parlamento, John Bercow, ha de dar su visto bueno a que se celebre este martes a última hora un debate de emergencia que conduzca a que el primer ministro pida una nueva prórroga hasta el 31 de enero, a menos que se apruebe un nuevo acuerdo, o bien voten a favor de salir sin acuerdo, después de la cumbre de la UE, el 19 de octubre.

Johnson asegura que hay aún vías para que la UE cambie el Acuerdo de Salida y que el Reino Unido solo lo logrará si acude unida a la cumbre del 17 de octubre. La UE ha dejado muy claro que no hay renegociación posible. Según Johnson expuso el lunes ante su gobierno, y luego ante los medios, en caso de que se pide una prórroga, «quedará destruida nuestra capacidad negociadora».

Elecciones sí, elecciones no

Por esa razón, Boris Johnson ha dejado claro que pedirá al Parlamento que se convoquen elecciones anticipadas en caso de que esta noche los rebeldes tories secunden su revuelta contra el Gobierno que él preside y logren que se apruebe la vía para impedir una salida sin acuerdo, como es su propósito. La fecha sería el 14 de octubre, justo antes de la cumbre europea y a dos semanas del Brexit.

Hasta ahora el líder laborista, Jeremy Corbyn, siempre ha pedido elecciones anticipadas. Sin embargo, dos ex primeros ministros laboristas, Tony Blair y Gordon Brown, han advertido a Corbyn que respaldar la convocatoria de elecciones en octubre es una trampa de Johnson. Para que se apruebe el adelanto de elecciones se necesita el visto bueno de dos tercios de los parlamentarios, es decir, es fundamental el apoyo laborista.

En los sondeos, los conservadores anticipan por diez puntos a los laboristas. Según el Politico Poll of Polls, los conservadores tendrían un 33% de apoyos, los laboristas un 23%, los liberaldemócratas un 19%, el Partido del Brexit un 13%, los Verdes un 5% y Change UK un 1%.

El plan de Johnson y de su Rasputín, Dominic Cummings, sería plantear las elecciones como una decisión entre Boris Johnson, como defensor de la decisión del pueblo, y el Parlamento, que impide que se lleve a cabo la voluntad popular. Vistas sus maneras en la campaña del Brexit, se lanzarán a por todas.

Sin embargo, si Boris Johnson no pudiera anticipar las elecciones, y el Parlamento retomara la agenda del Brexit, se vería atrapado. Tendría que cumplir con el mandato de los Comunes, algo que ha intentado evitar al cerrar temporalmente el Legislativo cinco semanas, cuando faltan menos de dos meses para el Brexit el 31 de octubre.

El primer ministro británico, elegido por los militantes el pasado 24 de julio, dio la sorpresa la semana pasada al solicitar a la Reina el cierre temporal del Parlamento durante cinco semanas. La Reina dio su visto bueno, ya que actúa a instancias del Gobierno. La suspensión temporal es una medida legal, pero desde junio de 2017 no se habían interrumpido las sesiones salvo en verano dada la excepcionalidad que marca el Brexit.

El propio speaker señaló que este cierre temporal del Parlamento desde el 9 de septiembre al 14 de octubre es «un ultraje constitucional». La batalla contra Boris Johnson por el cierre de los Comunes se está librando en instancias judiciales (tribunales en Edimburgo, Belfast y Londres), en la calle con manifestaciones como las del pasado fin de semana en numerosas ciudades británicas, y desde este martes en el Parlamento.

El pulso entre Boris Johnson y el Parlamento amenaza con degenerar en crisis institucional. El Brexit ya se ha llevado por delante un par de decenas de ministros, dos primeros ministros y una libra que está en caída libre. Y aún quedan dos meses de incertidumbre en el horizonte.

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