Pablo Iglesias ha vuelto a defender este viernes un acuerdo de Gobierno con el PSOE en vez de facilitar la investidura de Pedro Sánchez con un Gobierno en solitario. Su jefa de Gabinete, Irene Montero, en declaraciones a La Sexta, ha abogado este viernes llegar a un “acuerdo de Gobierno”, ha señalado, y consensuar con los socialistas la “configuración de equipos”. Con estas pretensiones de entrar en un hipotético Gobierno socialista, la dirección de Podemos dinamita la única posibilidad de Pedro Sánchez para su investidura, que consistía en negociar un acuerdo de investidura con Podemos y pedir la abstención a Ciudadanos.

El enrocamiento de Iglesias de formar parte del Ejecutivo socialista -y conseguir así una Vicepresidencia que ya exigió en mayo- rompe de plano con las opciones de investir a Sánchez por dos razones principales. Una de ellas es la postura de Ciudadanos, que no estaría dispuesto a la abstención si Podemos, una fuerza que sigue defendiendo el “derecho a decidir”, entrara en el Gobierno.

La postura de Iglesias rompe con un amplio sector del partido que aboga por dejar gobernar a Sánchez

Podemos querría salvar la negativa de Albert Rivera con la petición de apoyo de las fuerzas independentistas: ERC (9 escaños), CDC (8) y PNV (5). Esto, sumado a los 85 diputados socialistas y a los 71 de Unidos Podemos, superaría la mayoría absoluta de la Cámara (situada en 176).

Sin embargo, la petición de la formación morada no es viable porque el Comité Federal del PSOE del 30 de diciembre ya vetó la posibilidad de negociar con los grupos independentistas. Así lo han recordado este viernes algunos barones socialistas, que se han mostrado en contra de una alianza con Podemos.

Pablo Iglesias se sitúa así enfrente del amplio sector del partido que aboga por respaldar la investidura de Sánchez en un gobierno en solitario para evitar unas terceras elecciones. A favor de esta opción se han pronunciado públicamente destacados miembros de la formación como Ada Colau, Ramón Espinar o Íñigo Errejón, que este viernes ha defendido la opción de poner “todas las herramientas posibles para un desbloqueo de la situación”.

Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Social y Político de Podemos, ha dicho este viernes que “una de las opciones” que están encima de la mesa es que el partido morado respalde un gobierno en solitario del PSOE, aunque ha asegurado que se trata de un debate “más teórico que práctico”, ya que el PSOE “no está poniendo ninguna alternativa sobre la mesa”.

La división interna de Podemos respecto a este asunto también se ha hecho notar en boca de dos de sus cabezas visibles. Mientras Irene Montero asegura que hay dos líneas en torno a un “eje de debate”, que sería “la relación con el PSOE”, el secretario político, Íñigo Errejón mantiene que ése se trata de “un debate muy viejo, de los años 90”, por el cual las “fuerzas políticas del cambio se definían por su postura respecto a los partidos políticos tradicionales”, ha señalado Errejón; una máxima que daría sentido a su afirmación de que Podemos “no se puede encasillar en PCE“. Ahora, el secretario político ha asegurado que superaron esa situación “haciendo lo contrario: haciendo que los partidos tradicionales se definieran por cómo se posicionaban con respecto a nosotros”.