La investidura de Mariano Rajoy esta semana va pasar a la Historia y es el Partido Socialista el que va a hacerlo posible. Por primera vez favorecerá un Gobierno del Partido Popular, pero además, el número de abstenciones que se produzca finalmente en el grupo parlamentario durante el segundo debate de investidura, fechado el próximo sábado, podría convertir al candidato popular en el presidente con menos «noes» de la democracia.

De producirse una abstención en bloque, tal y como decidió el Comité Federal el pasado domingo, Mariano Rajoy sería el presidente investido con menos votos en contra de toda la democracia, sumando un total de 95 «noes» -67 de Unidos Podemos y sus confluencias; 9 de ERC; 8 de PDC; 5 del PNV; 4 de Compromís y 2 de EH Bildu-. Hasta ahora, Felipe González es el ex presidente que puede presumir de haber reunido menos rechazos, sólo 116 en su primer Gobierno, en 1982.

Por el contrario, de romperse la disciplina de voto y llevarse a cabo una “abstención técnica” de 11 diputados, lo mínimo para favorecer la investidura, el candidato popular desbancaría a José María Aznar como el presidente investido con más votos en contra. Sumaría 169 «noes», tres más que su predecesor, quien reunió 166 en su primer Gobierno, en 1996.

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Ruptura en el PSOE

Después de once meses sin gobierno, el Comité Federal del PSOE aprobó permitir el Gobierno de Rajoy a través de la abstención en la segunda votación para evitar las terceras elecciones pese al rechazo de muchos dirigentes. Esta misma semana, ocho secretarios generales autonómicos enviaban una carta al presidente de la Comisión Gestora socialista, Javier Fernández, solicitando la «abstención técnica», una propuesta que no tardó en ser rechazada por Fernández. Entre los firmantes socialistas que pedían llevar a cabo esta estrategia se encuentran Idoia Mendia (País Vasco), Francina Armengol (Baleares), César Luena (La Rioja), Luis Tudanca (Castilla y León), Rafael González Tovar (Murcia), Manuel Hernández (Ceuta), Sara Hernández (Madrid) y María Chivite (Navarra).

Aunque Iceta no se sumó a la petición escrita, el PSC ya ha confirmado que mantendrá su «no a Rajoy», una postura que, como el propio Iceta reconoció ayer, “entra en contradicción directa con la decisión del PSOE, en la que intervinimos y votamos”. La Gestora ha acusado esta decisión de «ruptura unilateral», pero las consecuencias de este escenario se desconocen todavía, ya que Fernández evitó ayer responder qué medidas se tomarán con los diputados que rompan finalmente la estrategia de voto y que podrían ir desde una multa económica hasta la expulsión del Grupo Parlamentario Socialista.

Sí son seguros los 170 votos a favor de la investidura de Mariano Rajoy, que repetiría los apoyos que ya obtuvo el pasado mes de agosto, donde reunió los 137 «síes» del Grupo Popular, así como 32 de Ciudadanos y uno de Coalición Canaria.

Muy distinto fue el escenario del año 2011, cuando el candidato popular obtuvo una mayoría absoluta con 187 votos a favor, 149 en contra y 14 abstenciones. Ahora, Mariano Rajoy iniciará una nueva legislatura después de once meses sin Gobierno consciente de que el Partido Popular tendrá que alcanzar acuerdos para sacar adelante sus propuestas.