«Prudencia». El grupo parlamentario de Podemos ha decidido mantenerse al margen de la manifestación de Rodea el Congreso, a pesar de que su portavoz, Pablo Iglesias, y el coordinador federal del IU, Alberto Garzón, habían apoyado públicamente la protesta. Finalmente, el secretario general del partido ni siquiera saldrá a saludar a los organizadores, como había anunciado.
Fuentes del partido han confirmado a Efe que Iglesias estará preparando su intervención en el debate, que es la «tarea que le toca hoy», por lo que no se participará en la movilización.

Podemos quiere poner el foco en la abstención del PSOE, no en la manifestación

Podemos quiere poner el foco en que el PSOE hace presidente del Gobierno a Mariano Rajoy con la abstención de sus diputados y evitará distracciones como la que plantea la participación de sus responsables en la manifestación. «Lo que ocurre hoy es histórico, el PSOE le entrega el Gobierno a la derecha», aseguran fuentes del grupo parlamentario, que justifican el apoyo a la movilización en que Podemos no puede «dar la espalda» a ninguna protesta ciudadana.

Los diputados de Podemos desconfían de la convocatoria y han decidido no salir a secundarla hasta que se compruebe su seguimiento y su desarrollo pacífico. Sólo su lema -«Ante la Mafia, democracia»- ya provoca recelos entre los diputados.

Un día «histórico» para el PSOE

En esta línea, Íñigo Errejón, secretario político de Podemos, ya había advertido este viernes que «hay quien puede tener un interés objetivo» por que se hable de «helicópteros y vallas» el día que va a ser investido Mariano Rajoy. En esta línea, quiso centrar el debate en lo «histórico» de la situación, y ha zanjado la polémica asegurando que «no es un debate de gestos sino de contenidos».

El número dos de la formación también respondió a la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, que aseguró que quienes convocaron Rodea el Congreso «trabajan para Podemos». «No es verdad», ha señalado Errejón, que ha advertido de que si lo hubieran organizado, lo harían «de cara», tal como hicieron en las Marchas por el cambio.

Al ser preguntado sobre los colectivos convocantes de la manifestación, que en algunos casos se fueron con Unidos Podemos a las elecciones generales, el secretario político ha mantenido que «Podemos se responsabiliza de sus decisiones» y ha insistido en que estarán «del lado de quienes piensen que se ha producido un inmenso fraude».

No nos fiamos, salir puede ser problemático»

«No nos fiamos, no sabemos quién la convoca, salir puede ser problemático. Hemos quedado en permanecer dentro del Congreso», explican fuentes del grupo parlamentario, que el miércoles decidió no acudir a la manifestación en su reunión previa a la sesión de investidura. Sin embargo, advierten fuentes de la organización, miembros del cuadro mayor Podemos sin escaño en la Cámara sí que participarán en la manifestación, aunque con una diferencia respecto a IU, que consideran que quiere «liderar» la protesta, mientras que ellos, añaden, quieren apoyarla desde una segunda fila.

Sin colectivos sociales relevantes

En el encuentro, diputados de Madrid como Ramón Espinar o Tania Sánchez explicaron que los colectivos sociales más relevantes de la Comunidad no se han sumado a la convocatoria, por lo que mostraron sus dudas de que sea una protesta social bien canalizada y sobre la participación que pueda congregar. Más bien, entendieron que podría tratarse de una convocatoria-trampa para «provocar» o simplemente un gesto de grupos radicales.

Por este motivo, y dada la relevancia mediática que tendrá el día de la investidura de Mariano Rajoy, los diputados acordaron no participar en la manifestación. «No sabemos lo que puede pasar allí. Es posible que salgamos y haya provocaciones», advierten las fuentes.

Iglesias y Garzón la secundan

El grupo parlamentario abordó la cuestión una vez que su dirección ya había abandonado la reunión para acudir a la junta de portavoces y a otros órganos del Congreso. Por ese motivo, los diputados no pudieron escuchar la opinión de Pablo Iglesias y Alberto Garzón.

Ambos han defendido públicamente la movilización durante sus intervenciones en la Cámara. El secretario general de Podemos llegó a decir que en el Hemiciclo había más delincuentes potenciales que en esa protesta, y anunció que «se pasaría a saludar». Por su parte, Garzón sí ha anunciado su participación en la misma.

Ambos dirigentes representan el sector más radical dentro de Podemos, que aboga por un viraje a la izquierda y por la movilización social como forma de hacer política. El sector crítico, por su parte, y que ya trasciende el ‘errejonismo’, cree que Podemos debe centrarse en su labor institucional para demostrar su utilidad a los ciudadanos. Aunque coinciden en que «hay que tener un pie en el Congreso y otro en la calle», los críticos consideran que la agitación callejera tiene un recorrido muy corto a la hora de hacer política.