La Guardia Civil ha arrestado a ocho personas dentro de la operación abierta contra el grupo que agredió a dos agentes de la Benemérita y sus parejas la madrugada del pasado 15 de octubre en Alsasua (Navarra). La actuación, que continúa abierta, se ha desarrollado a primera hora de la mañana y se produce tras la orden de arresto dictada por la Audiencia Nacional. Existen nueve órdenes de arresto, contra seis hombres y tres mujeres, que se procederán a cumplir a lo largo del día.

Por el momento la delegación del Gobierno en Navarra ha confirmado ocho detenciones pero no se descarta que puedan ampliarse hasta una decena. Los arrestos se han producido en diversas localidades, además de Alsasua, como Vitoria, Pamplona, Salvatierra, Ordizia o Madrid. Los detenidos serán trasladados en las próximas horas a Madrid para declarar ente la Audiencia Nacional.

A las pocas horas de producirse los incidentes del pasado mes de octubre ya fueron arrestados dos jóvenes que tras pasar ante el juez quedaron en libertad con cargos por delitos de lesiones y atentado a la autoridad, con la obligación de comparecer en el juzgado todos los viernes. Tras las detenciones, familiares y amigos se han concentrado ante el Ayuntamiento y se están reuniendo con el alcalde de Alsasua.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido ha declarado a través de su cuenta de Twitter que «la violencia no queda impune» y que aquellos que atenten contra «quienes defienden nuestra libertad lo acabarán pagando»

El pasado jueves se hizo público que la Policía Foral de Navarra y la Guardia Civil habían identificado hasta a una docena de personas que podrían ser los presuntos agresores de los dos agentes, uno de los cuales requirió ser ingresado en un hospital, cuando se encontraban junto a sus parejas en al bar «Koxka» de Alsasua. La juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela reclamó al juzgado de instrucción número 3 de Pamplona el caso, que estaba investigando por un posible delito de lesiones, odio y atentado, al considerar que el caso podría englobarse en un delito de terrorismo.

En su auto, la juez consideró que los agresores buscaban crear «un clima de miedo» e “influir ostensiblemente y de manera negativa en la calidad de vida de los agentes de la Guardia Civil”. Los identificados estarían vinculados al movimiento Ospa!, partidario de la marcha de la Guardia Civil de la localidad y que realiza de modo periódico actos de rechazo al Cuerpo. Según la juez este colectivo pretende que con este clima los agentes destinados en esta localidad navarra tengan miedo de realizar actividades cotidianas como comprar en comercios de Alsasua, disfrutar del tiempo libre o apuntar a sus hijos a actividades.