Pablo Iglesias se presenta este domingo como el adalid de la pluralidad y la integración. Es una consecuencia directa de la escenificación de unión entre las dos facciones del partido después de la reunión que mantuvieron el secretario general e Iñigo Errejón este sábado. El encuentro ha marcado un punto de inflexión antes del primer choque entre ambos dirigentes en Vistalegre II, y tanto Iglesias como su número dos han suavizado los mensajes y han rebajado la tensión en la campaña. El mismo día que comienzan las votaciones para decidir el modelo que decidirá la asamblea, Iglesias ha presentado oficialmente su propuesta, Podemos para Todas, con la presencia de figuras destacadas como Carolina Bescansa, Juan Carlos Monedero, Ramón Espinar, Irene Montero, Julio Rodríguez o Pablo Echenique.

El secretario general ha querido transmitir una imagen de comunión entre ambas corrientes del partido, y ha comenzado su intervención con una declaración de intenciones. “Este no es un proyecto para ganar y derrotar a compañeros, sino para hacer un Podemos en el que tengan sitio todos”, ha destacado, en el acto organizado en la Fundación Diario Madrid, ante doscientas personas. En este punto, Iglesias ha defendido su voluntad de continuar como secretario general “para asegurar que vamos a salir más unidos y fuertes”.

Iglesias capitaliza el acuerdo alcanzado ayer con Errejón

El exponente de esta imagen de comunión que ha querido transmitir Iglesias podría resumirse en las últimas frases de su intervención: «¿Sabéis qué os digo de los demás proyectos? Que también están bien, no hay ninguno que sea malo para Podemos, simplemente pienso que el nuestro es mejor». Así, ha hecho un llamamiento: «Las caricaturas y descalificaciones tienen que pasar a la historia. El único Podemos que tiene sentido no es en el que unos ganen a otros, sino que salgamos todos más unidos».

Errejón, que ha participado en un acto de campaña en Barcelona, también ha coincidido en este mensaje de unión, después de que este sábado limara asperezas con el secretario general. Así, ha descartado el riesgo de ruptura dentro del partido, pese a los planes de Iglesias de restar poder a los errejonistas sin tumbar a Errejón. «Lo que estamos discutiendo no es si permanecemos juntos, eso está garantizadísimo, lo que estamos discutiendo es con qué modelo, y aquí cada uno expresa el que mejor le parece, esta es la forma que tenemos de hacer política desde que hemos comenzado», ha señalado el número dos del partido.

El secretario político se ha mostrado optimista respecto al acuerdo alcanzado ayer, con un equilibrio de fuerzas entre pablistas y errejonistas en el equipo técnico que organizará Vistalegre: «Me parece más que positivo y que marca el camino y permite decidir con plena libertad el modelo y el sistema electoral de Podemos», ha destacado. Un entendimiento puntual que Iglesias ha capitalizado por completo en su acto del domingo, en el que ha proyectado una imagen conciliadora que tiende la mano a otras corrientes, en un gesto que contrasta con alguno de los pasos que ha dado el entorno del secretario general en las últimas semanas.

Iglesias llama a las minorías y a los círculos

Iglesias ha pedido el apoyo para DesBorda, el sistema de votación diseñado por Pablo Echenique que premia a las minorías y a las coaliciones y que ha despertado las críticas del sector errejonista, perjudicado por este efecto sándwich: “Pido apoyo a DesBorda para hacer un Podemos todos los que están y también para los que faltan”, ha asegurado, recogiendo así uno  de los argumentos más repetidos por Errejón, como señal de unión. El secretario general ha vuelto a defender otra de los puntos de su propuesta: la unión de votaciones de documentos y candidaturas, frente a la tesis errejonista, que cree que el voto simultáneo favorece el enfrentamiento de caras.

El líder de Podemos ha pedido el apoyo para la propuesta DesBorda, diseñada por Pablo Echenique

Pablo Iglesias, durante su presentación, también ha sacado pecho de la consulta organizada por la que se someten las reglas del juego de Vistalegre a la militancia, en lugar de que sea el órgano de dirección de Podemos –donde Errejón tiene mayoría- quien decida. “Quiero un Podemos en que no haya ningún miedo de preguntar a los inscritos las decisiones importantes”, ha reseñado.

El secretario general ha relatado las peticiones que lanzó al secretario de Organización, Echenique, para que diseñara el sistema de votación DesBorda. El primero de ellos sería limitar los personalismos en el partido, según ha relatado: “Nos hemos pasado tres pueblos en eso. No quiero que me votéis por mi cara bonita, sólo si estáis de acuerdo con mi equipo y con mi proyecto. No puede ser que votéis porque salimos en televisión, y eso está en el documento”.

Iglesias apela a las minorías y a los círculos para recabar su apoyo

La apuesta electoral de Iglesias es apelar a las minorías y a los círculos para defender su proyecto, argumentando este como muestra de pluralidad: “Necesitamos un Podemos plural, diverso, en el que quepa todo el mundo”. En este sentido ha incidido el líder de Podemos, que ha destacado el “error” del primer Vistalegre de “no dar la importancia que se merecía a las minorías”. Así, ha defendido una de las medidas más polémicas del sistema DesBorda, el de sobreproporcionar a las minorías: “Le pedí que las minorías, por pequeñas que fueran, tuvieran voces en los órganos”. En el mismo sentido se ha dirigido directamente a los inscritos y a los círculos, asegurándoles la representación directa en sus sistema.

Todos los dirigentes que han participado en la presentación han intervenido. Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, que participó en el primer Vistalegre, ha apelado también a los círculos y ha destacado su condición de no ser dirigente del partido. «Lo que va a hacer de Podemos diferente no van a ser sus dirigentes, sino los círculos», ha comenzado. «Yo, que no tengo ningún cargo, en Podemos -ha continuado-, me corresponde estar aquí porque es donde los círculos vana  ser escuchados como les corresponde». En este sentido, ha anunciado que no volverá a ocupar ningún cargo en Podemos «por la coherenecia de estos tres años», ha reseñado.