El número dos de Podemos, Iñigo Errejón, ha hecho su primera aparición en los medios después de la campaña lanzada por los pablistas contra él el día de Nochebuena, bajo el hashtag #IñigoAsíNo. “Muy buena parte de quienes participaron en ella hoy no lo harían porque se ha visto que es un sinsentido”, ha señalado el secretario político en declaraciones a La Sexta, donde ha reconocido que no le “gustó” el gesto y que generó extrañeza entre sus simpatizantes.

“Una fuerza que quiere gobernar un país tiene que parecerse a su pueblo, el 24 de diciembre es para estar con la familia y relajarse. No entendí que hubiera que estar el día 24 en eso”, ha reconocido el portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, que ha vuelto a lamentar el cese de José Manuel López como portavoz en la Comunidad de Madrid, asegurando se trataba de una “decisión política” por parte de la nueva dirección madrileña que no respondía a las “sensibilidades” mostradas en la consulta celebrada dos días antes.

Errejón no ha descartado la posibilidad de seguir la estela de López y ser relevado después de Vistalegre II, y ha admitido que en un futuro podría restarle poder dentro del partido. “Cuando uno acude a un proceso interno y defiende su tesis lo hace con valor y con coherencia. No lo descarto con nadie, todos estamos de paso con nuestras responsabilidades”, ha señalado. “Puedo respetar que haya compañeros que crean que hay que hacer cambios y desde el principio asumí que quien defiende sus ideas políticas lo hace con todas sus consecuencias, aunque conlleve pérdida de responsabilidades o posiciones“.

En este sentido, el secretario político ha ahondado en la tesis que llevará a Vistalegre II, y en la idea de que Podemos debe madurar, y para ello tiene que convertirse en una fuerza “en la que nadie sea imprescindible”, ha señalado. Su tesis es que la formación morada debe convertirse en una organización capaz de perdurar en el tiempo sin necesidad de hiperliderazgos, con el fin de “que no dependa de ningún nombre propio, sino que tenga un nombre plural”.

Otro de los puntos que el número dos ha defendido como el siguiente paso para la formación es ampliar su marco social: “La discusión en Podemos no es quién sobra, aunque es legítimo que lo defienda quien lo piense”, ha señalado, “pero lo más lógiuco es pensar en los que falta, en una propuesta más abierta y más amable”.

Critica la “cultura del enemigo interno”

Las filas pablistas acusan de traición a Iñigo Errejón, en la línea del relato mantenido hasta ahora, de “o con Pablo o contra él”, y algunos dirigentes como Irene Montero, jefa de Gabinete de Pablo Iglesias, ha llegado a asegurar que errejonistas debilitan la figura de Pablo Iglesias. Este razonamiento ha sido enmarcado por el número dos del partido en una “cultura política muy vieja, la del enemigo interno y el cierre de filas, que no pertenece a nuestra tradición”, ha asegurado, en referencia a una de las críticas más extendidas entre las filas de Podemos: la adopción de lógicas del PCE, un partido del que provienen parte del actual entorno de Iglesias. “Es una cultura de la cual no sale nada productivo y con la cual Podemos nunca habría nacido”, ha destacado.

En este sentido, ha asegurado que “la figura de Iglesias no está en discusión”, después de las declaraciones de dirigentes como Carolina Bescansa o Rafael Mayoral, que advertían de que el secretario general era imprescindible para la continuación del partido. “Se equivocan los compañeros que quieren discutir sobre la figura de Pablo porque no está en discusión. No le hace bien a Pablo que se esté discutiendo sobre eso”, ha zanjado, en un intento por desmontar el planteamiento de los afines a Iglesias, que contemplan el debate político como un plebiscito en torno al líder de Podemos.

En este punto,  Errejón ha advertido de que “a una formación política no se le puede pedir la mismo tiempo riqueza de ideas y que no haya ninguna voz discordante” y ha lanzado los que serán sus caballos de batalla en la Asamblea Ciudadana Estatal: “Riqueza y pluralidad”.