Podemos comienza oficialmente su cuenta atrás para la Asamblea Ciudadana Estatal, más conocida como Vistalegre II, que se celebrará el 11 y 12 de febrero. Pablo Iglesias e Iñigo Errejón han celebrado sendos actos de apertura de campaña en Madrid la misma mañana que se abre el periodo de votación para los distintos proyectos, que culminarán el próximo sábado. Las dos presentaciones se sucedieron en paralelo, en un intento de Iglesias por contraponer las dos opciones y polarizar el proceso interno. Frente al relato de la traición construido por el secretario general de Podemos, por el que Errejón le intentaría disputar el liderazgo, el propio Errejón respondió neutralizando esa tesis, pidiendo el voto para Iglesias a la Secretaría General con una pegada de carteles en la que aparecían ambos. Un gesto que fue mal recibido entre los pablistas.

Recuperar la Ilusión, la candidatura de Errejón, tenía programado desde principios de semana un encuentro para este sábado, a las 12 horas en los madrileños Cines Palafox. La sorpresa llegó cuando Podemos Para Todas, el de Iglesias, convocó este jueves otro acto sólo una hora y media antes que el de su principal rival, donde intervinieron 24 integrantes de la lista, además de la apertura y cierre del secretario general, en un formato que terminó a las 13 horas y pisó en el tiempo el encuentro del secretario político; algo que fue recibido como algo intencionado para eclipsar la gala de Iñigo Errejón.

Tono reivindicativo de Iglesias

En la Fundación Diario Madrid y ante dos centenares de asistentes, la apertura de campaña de Iglesias se ha caracterizado por un tono reivindicativo, con la presencia de una docena de personas con camisetas de protesta por los conflictos laborales de Coca-Cola. Las primeras palabras del líder de Podemos fueron dirigidas a Iñigo Errejón, citando una de las banderas del número dos: la transversalidad. «Necesitamos un Podemos transversal que se parezca a las gentes de nuestro país y que no se parezca  los partidos viejos», ha asegurado, remitiéndose de nuevo a uno de los argumentos con los que más ha atacado a su rival: la comparación con el PSOE.

Algunos de los integrantes de su lista insistieron en este punto, como Ana Domínguez: «No queremos un Podemos que genere una estructura burocratizada de familias que compiten por cuotas de poder y sillines. Nosotros no queremos convertirnos al PSOE». La estrategia de Iglesias, de presentar Vistalegre como un plebiscito en torno a su figura, con una competición de liderazgos, fue apoyada por Juanma del Olmo. «Estamos eligiendo quién va a liderar podemos y qué equipo va a liderar Podemos. Al frente, al final, solo van a quedar los que estén dispuesto a llegar hasta el final».

Irene Montero, la número dos de la lista del secretario general, volvió a atacar de forma velada al equipo del secretario político: «No puede ser que a una fuerza le guste más la moqueta del Congreso que la calle de las manifestaciones», advirtió, poco antes de dibujar a un secretario general amenazado por Errejón: «No quiero un Pablo enjaulado, aislado, que no pueda consultaros ni pueda tener su equipo». En este sentido continuó el propio Iglesias en su intervención final, donde volvió a condicionar su continuidad a ganar todas las votaciones de Vistalegre, de listas y de documentos. «Alguien no es nadie sin sus ideas y su equipo», volvió a advertir, continuando una de las ideas con la que comenzó el acto: «Sin mi equipo no soy nada».

Errejón contra la dinámica frentista

A escasos trescientos metros, comenzaba el acto de Iñigo Errejón, al que un centenar de personas se quedó fuera, al completarse el aforo previsto para 800 personas. El secretario político salió para saludar a los que no pudieron acceder y les lanzó una petición: «Os voy a pedir que no haya ni una mala palabra pobre un compañero, porque el día 13 [de febrero] iremos todos juntos».

Errejón trató de desactivar la dinámica frentista de Iglesias pidiendo el voto para Pablo Iglesias como secretario general, en un acto que estuvo presidido por la imagen del líder de Podemos. En redes, su candidatura lanzó la campaña #VotaEquipoIñigoyPabloSG, por la que apoyaban la lista de Errejón y el liderazgo de Iglesias. El secretario político reconoció no haber sido capaz de «convencer a Pablo» sobre algunas tesis políticas, y pidió el voto para sus documentos.

No tiene sentido que empecemos a renunciar a las instituciones, a decir que no sirven para mucho», dice Maestre

En la primera parte, en formato entrevista, Errejón dio algunas de las claves de lo que defiende en Recuperar la Ilusión. Frente a la apuesta por la movilización de Iglesias, el secretario político ha defendido que «para movilizar no hay mejor motor que la esperanza». «La gente no se moviliza cuando está todo perdido, sino cuando sabe que las cosas se pueden cambiar».

Esta tesis ha sido desarrollada por una de las figuras institucionales más destacadas de la candidatura, Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de Madrid: «Hace demasiado tiempo que las instituciones han estado en manos de unos pocos y Podemos nació impugnando esa teoría de que teníamos que estar fuera», ha comenzado. «Nacimos porque tenemos que estar dentro para garantizar el bienestar de la mayoría de la población. No tiene sentido que hoy empecemos a renunciar, a dar pasos atrás, a decir que las instituciones no sirven para mucho».

Errejón expuso otra de las diferencias políticas con Iglesias, defendiendo que «las tareas de Podemos no son fortificarse, endurecerse, construir un partido para aguantar una tormenta», sino «generar certidumbre, confianza e ilusión en las personas que no nos votan». En este sentido, ha pedido una organización «que se sacuda los complejos de la izquierda tradicional».

La estrategia de Errejón de apoyar al secretario general en respuesta a la contraposición que plantea Iglesias continuó en las redes después del acto. Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, continuó la dinámica frentista vertiendo criticando en redes al secretario político de la formación. «Podemos no debiera jugar a la mentira», señalaba, en una crítica clara al número dos. «Si gana Errejón es contra el proyecto de Pablo. El de verdad, no el de cartón», aseguraba, junto al cartel en el que ambos dirigentes figuran juntos.