El presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, se enfrenta a una nueva imputación, ésta por el llamado caso Auditorio cuando era alcalde de Puerto Lumbreras. Convencido de que su condición de investigado será temporal, afirma, en conversación con El Independiente, que «aportaré más pruebas, informes y peritajes para demostrar que no hay corrupción política» en este caso. Entre esos documentos estará el expediente de liquidación del contrato por el cual podrá certificarse que todo el dinero que se destinó a la construcción de ese equipamiento «está en la obra».

Este será el argumento central de su declaración ante el TSJ de Murcia el próximo día 6 de marzo, que responde, afirma «a una estrategia de denuncia política y de acoso del PSOE» contra su persona.

«Cumplo con lo que firmo»

Sin querer revelar cómo tuvo conocimiento de la decisión de la Fiscalía para no imputarle en el marco de la investigación del «caso Púnica», defiende que «cumplo la ley y cumplo con lo que firmo, pero hay que respetar los tiempos judiciales y la presunción de inocencia».

En el entorno del presidente apuntan a la apertura de juicio oral como el momento en que debiera plantearse la dimisión

La cuestión de fondo es hasta qué punto la situación procesal de Sánchez le obliga a dejar la presidencia de Murcia en cumplimiento de su pacto con Ciudadanos, que le sostiene en el poder. Para empezar, los populares murcianos consideran que no se ha producido una imputación en firme sino la petición de declaración asistido por abogado en calidad de investigado y, a renglón seguido, señalan que éste no es un caso de corrupción, sino, en todo caso, de gestión. Argumentan que no se dilucidará por la vía penal sino administrativa, lo que no entra en la esfera del acuerdo con el partido de Albert Rivera.

La literalidad del acuerdo que se firmó con la formación naranja el 22 de junio de 2015 señala en su primer punto, bajo el epígrafe «Compromiso por la regeneración democrática», que ambas formaciones se comprometen a «separar de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial».

El PP reta a Rivera que apoye una moción de censura con PSOE y Podemos

A esa literalidad apela el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, que defendió ayer que «el señor Sánchez tiene que ser apartado de un modo en que la estabilidad en Murcia no se vea comprometida, y eso sólo se puede hacer así, con un candidato alternativo». Y agregó: «Por razones legales, por razones de pacto político y por coherencia con su propia palabra, el presidente de Murcia debe dimitir. Y como la estabilidad en la Región de Murcia no se puede ver afectada por el capricho de un señor, la única posibilidad que hay es que el PP proponga otro nombre para la Presidencia de la Comunidad».

Juicio oral

Pero es que, incluso, las fuentes populares consultadas apuntan a que no se tomará ninguna decisión hasta la apertura del juicio oral, convencidos de que el recorrido de este caso seguirá el mismo camino de las 16 veces anteriores en que se desimputó al presidente autonómico. «Hay un pacto que creemos que no incumplimos», indican fuentes populares. Incluso el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hizo alusión a esta circunstancia durante una entrevista concedida anoche a informativos Telecinco, recordando que todos los casos fue por denuncias de los socialistas. «Comprenderá usted que con estos antecedentes tenga que ser prudente y escuchar lo que dice ante el juez», le dijo a Pedro Piqueras.

No hay todavía «plan b» para sustituir a Sánchez como aspirante a la presidencia del partido en Murcia

Reacio siempre el jefe del ejecutivo a la toma inmediata de medidas, la orden es esperar a ver cómo se sustancia judicialmente el tema, aunque ponga en peligro el acuerdo de gobernabilidad. Desde Génova se preguntan de qué modo se materializaría la retirada del apoyo de Ciudadanos, esto es, si Albert Rivera «está dispuesto a presentar una moción de censura contra Sánchez con el apoyo de PSOE y de Podemos», la única manera posible de que les salieran las cuentas. Y desde esa tranquilidad afrontan el caso del presidente murciano. Ciudadanos ha evitado pronunciarse al respecto e insiste en la necesidad de buscar un candidato alternativo sin concretar si presentará una moción de censura.

Ni siquiera hay un «plan b» respecto al congreso regional que los populares de Murcia celebran los días 18 y 19 de marzo. De momento no hay más candidatura que la de Sánchez. Tanto desde el PP como desde los aledaños del presidente autonómico coinciden en señalar que «vamos a ser justos y no condenaremos a inocentes». «El tiempo nos ha dado la razón», apostillan.

Mensajes contradictorios

«El pacto de investidura depende del cumplimiento de todos los puntos del pacto, y este es uno de ellos», ha señalado Albert Rivera este mismo martes. Cansado de mensajes contradictorios y de que cada uno interprete a su mantera el acuerdo firmado con el PP, espera que los populares acepten una reunión con la formación naranja para designar un nuevo candidato.

Ciudadanos de Murcia ya había anunciado este martes que pedirá la próxima semana al presidente murciano, Pedro Antonio Sánchez, que recapacite y busque un candidato alternativo, tras ser citado a declarar en calidad de investigado el próximo 6 de marzo en las diligencias abiertas en el caso Auditorio.

El portavoz de la formación naranja, Miguel Sánchez, ha explicado que remitirá una carta al presidente pidiendo una reunión para la próxima semana y así «buscar una solución» que pasa, según ha dicho, porque éste «recapacite y busque un candidato alternativo».