El proyecto de Pedro Sánchez amenaza con invadir espacios hasta ahora ocupados por Podemos. Algunas de sus propuestas presentadas este lunes, como la renta básica, el empoderamiento de la militancia o el reconocimiento de la plurinacionalidad, entroncan directamente con la formación de Pablo Iglesias y acaban con la exclusividad que el partido morado ha tenido en estas cuestiones. Un viraje que el partido morado mira con recelo, consciente de que, en caso de ganar las primarias del PSOE, podría arreatarle a parte del electorado.

La propuesta del ex secretario general socialista está en la frontera del espectro idológico de Podemos y podría restarle espacio electoral en las próximas elecciones generales, reconocen en privados algunos de sus dirigentes. La dimisión de Pedro Sánchez a principios de octubre y la creación de la gestora ha llevado al PSOE a un espacio más centrista tras la abstención al Gobierno de Rajoy y su apoyo a algunas de sus grandes medidas del Ejecutivo. Un movimiento que en los últimos meses ha dado oxígeno a Podemos, que ha aprovechado ese margen abandonado por el socialismo para adoptar el papel de oposición.

Diputados de Podemos creen que la victoria de Sánchez podría restarles apoyo en las urnas

La victoria de Sánchez en las primarias podría restaurar al sector desencantado del PSOE. Una victoria que, a la vez de quitarles votos en las urnas, «acercaría» por otro lado un «Gobierno del cambio» formado por PSOE y Podemos, ante la mayor disposición del candidato socialista a entenderse con la formación morada. «Sabemos que con Susana Díaz sería imposible». Esta doble vertiente hace que las caras más visibles de Podemos duden a la hora de valorar la posibilidad de una victoria sanchista.

Sin embargo, la inquietud en Podemos se ha traducido en las últimas horas en ataques en las redes a las propuestas del ex secretario general del PSOE con los que intentan marcar distancias y hacer valer su versión frente a las propuestas sanchistas. Las críticas han ido dirigidas al planteamiento que Sánchez hacía de una de las banderas moradas: la Renta Básica.

El documento sanchista apostaba por avanzar hacia «un objetivo de renta mínima para todos los ciudadanos, con derecho a percibir de la Hacienda Pública unos abonos por un porcentaje de la diferencia entre los ingresos anuales que sean menores y ese mínimo garantizado por persona». Este planteamiento ha sido cuestionado por varios dirigentes de Podemos, que han equiparado la propuesta a la Renta Mínima de Inserción, una prestación con una parte fija y un complemento variable e incluso pedían una rectificación en el texto del ex secretario general socialista.

A la vez miran con recelo los movimientos del PSOE, en Podemos se felicitan por la «normalización» de conceptos que su formación puso sobre la mesa desde los comienzos. «Es algo bueno para España. Evidencia un cambio de cultura política», opinan, aunque se muestran más escépticos con la posibilidad de que Pedro Sánchez, en caso de ganar, estuviera dispuesto a llevar a cabo las medidas que hoy le diferencian de la gestora y de Susana Díaz. «Una cosa es hablarle a la militancia en un proceso y otra es hablarle al país», señalan, convencidos de que el documento socialista y el viraje a la izquierda tiene más de estrategia de primarias que de propuestas con proyección real.

Pedro Sánchez orientaba su tesis a un sector de la población conquistado por Podemos: la juventud. «El PSOE ha sido históricamente uno de los principales referentes de la juventud. Los jóvenes reclaman liderazgos que cumplan sus compromisos, y solo confían en proyectos políticos democráticos y participativos», reseñaba el documento, que reflejaba la voluntad de recuperar el espacio perdido: «Estamos dispuestos a afrontar ese reto». Un planteamiento que, en caso de ganar las primarias, pondrá a Podemos en una difícil tesitura.