Los principales dirigentes de Podemos han negado la existencia de las presiones y amenazas del partido a los periodistas que cubren su información, tal como recogía la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) este lunes en un comunicado. Un sector de la formación morada, en cambio, sí admite y condena el trato dado al colectivo, que pidió amparo a la organización profesional para tomar algún tipo de medida: «Amedrentar a un profesional no tiene justificación», esgrimen representantes del partido.

El documento difundido por la APM hacía referencia a una «campaña de acoso» a los profesionales de la información, en un comunicado en el que aseguraba estar en posesión de las pruebas, que no se publicaron por petición expresa de algunos implicados con el objetivo de preservar el anonimato. Según ha podido saber este periódico, expresiones como «ten cuidado con lo que escribes» o «vas a buscarte problemas» han sido utilizadas por integrantes de la formación, llegando a la amenaza de «te voy a destruir», según publica este martes El País.

Pablo Iglesias, Irene Montero o Pablo Echenique rechazaron este martes las acusaciones y calificaron el comunicado de «falsedad» los hechos denunciados poniendo en cuestión a la organización ante lo que consideran una falta de pruebas. Estos argumentos construyen la versión oficial del partido morado que, sin embargo,  no es compartida por todos sus dirigentes. Un sector de la formación otorga credibilidad a los hechos y los condena en privado. «Es bochornoso e intolerable», valoraba un dirigente de la formación.

Uno de los periodistas implicados relata cómo, después de recibir expresiones fuera de tono por parte de una personalidad de Podemos, otro dirigente morado que había sido testigo de la escena acudió para mostrar su solidaridad y disculparse en nombre de la formación. «Lo siento mucho por quienes hayan sufrido eso», reconocían algunas voces del partido. «Amedrentar a un profesional por su trabajo y en su trabajo no tiene justificación, guste o no guste lo que se escriba», señalaban estas mismas fuentes.

Presiones internas en la carrera de Vistalegre

En las semanas previas a Vistalegre II, de máxima tensión en Podemos, también hubo denuncias de presiones y acoso por parte de un sector del partido. En este caso, en cambio, los denunciantes eran también dirigentes de la formación afines a Iñigo Errejón. El que fuera secretario político fue el 25 de diciembre el objetivo de una campaña impulsada por las personas de confianza de Pablo Iglesias.

Bajo el lema #IñigoAsíNo, Irene Montero o Pablo Echenique, además de otros integrantes de las listas del secretario general, sincronizaron la difusión de mensajes en las redes criticando al entonces número dos de Podemos, al que acusaban de dividir Podemos. La cascada de tuits comenzó a la misma hora y de manera organizada. Este detonante tuvo su eco en las redes, donde el ex portavoz parlamentario recibió centenares de mensajes hostiles.

Otro de los denunciantes fue el ex magistrado Juan Pedro Yllanes, que también figuró en la lista de Iñigo Errejón. En su caso acusaba de amenazas directamente a Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos e integrante del Gobierno en la sombra de Iglesias. «Me ha advertido que hasta febrero puedo decir cosas que a él le molestan pero que cuando todo vuelva al orden, tenga ojito con lo que digo”, denunció en diciembre el diputado por Balares.