Podemos Andalucía ha iniciado una negociación con el aparato del partido para conseguir cuanto antes la autonomía económica y organizativa que Teresa Rodríguez reclamó a Pablo Iglesias antes de Vistalegre 2. El secretario de Organización, Pablo Echenique, ha realizado una propuesta a las federaciones del partido para desarrollar el modelo de aprobado en la asamblea ciudadana y se ha encontrado con la oposición frontal de Andalucía.

La organización de Teresa Rodríguez aspira a una descentralización que le permita tener las herramientas jurídicas que le otorguen «independencia funcional» del aparato de Madrid. Quiere una personalidad jurídica y fiscal propia que le permita manejar de forma autónoma las finanzas, la contabilidad, las candidaturas, el censo y las comunicaciones telemáticas con los inscritos en la comunidad.

Fuentes de Podemos Andalucía explican que Echenique ha propuesto una especie de «cesión o delegación» de esas competencias que no satisface el objetivo de autonomía perseguido. «No queremos cesión, sino gestión propia», aseguran, recordando otros modelos federales de partido como el PSOE, que permite que el PSOE andaluz tenga un CIF propio.

Echenique hace esta propuesta en un documento de trabajo que establece el nuevo marco de organización interna, y que están analizando en todas las federaciones para su próxima aprobación en el Consejo Ciudadano Estatal. Andalucía ha iniciado así un «diálogo permanente con Madrid» que debe desembocar en la autonomía de la federación para evitar una escisión de la federación andaluza.

Echenique extiende Desborda a todo el territorio

No es el único frente abierto para Pablo Echenique: el aparato estatal de Podemos busca estos días la fórmula para unificar los procesos asamblearios a niveles autonómico y municipal, chocando con las aspiraciones descentralizadoras de estas organizaciones territoriales. La Secretaría de Organización ha lanzado esta semana un reglamento que está siendo votado estos días -vía telemática- por el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, el órgano de dirección en el que participan también los líderes regionales. La votación, que comenzó el miércoles y culmina hoy, no se ha hecho pública por parte de Podemos aunque todo apunta a que la iniciativa presentada por Echenique saldrá adelante, puesto que los afines a Pablo Iglesias son mayoría en el órgano.

La dirección de Podemos vota en secreto estos días la propuesta de Organización

El documento de la propuesta, al que ha tenido acceso El Independiente, también ha sido cuidadosamente distribuido para evitar su difusión más allá de la propia dirección. Lo precipitado del debate -que se lleva a cabo a través de canales privados de mensajería instantánea en lugar de presencialmente-, sumado al oscurantismo del proceso de votación ha despertado recelos en organizaciones territoriales como Andalucía o Comunidad Valenciana, que dudan sobre las medidas planteadas por el secretario de Organización. La razón de esta celeridad es que en mayo Podemos da el pistoletazo de salida a las asambleas regionales, con los Congresos de Castilla-La Mancha, Castilla y León o Comunidad Valencia.

En el documento sometido a votación, se razona la unificación de las fórmulas en que la «estabilidad» del sistema de votación sería el «único procedimiento» que garantiza su legitimidad. Los andaluces, aunque aplauden la iniciativa de «generar un marco estable para las elecciones a órganos» , señalan que la manera de hacerlo es «de forma que se respete la descentralización territorial, los procedimientos democráticos y genere el consenso necesario».

La delegación de Podemos Andalucía ha remitido un escrito en el que expone sus quejas respecto a la propuesta, porque entiende que anula la descentralización que votaron los inscritos en varios sentidos. La propuesta de Echenique pasa por imponer en todos los procesos autonómicos y municipales el sistema que creó y defendió antes de Vistalegre: el sistema Desborda, elegido por con un 41,5% de los votos. Desde la delegación andaluza consideran que son las propias organizaciones autonómicas las que deben poder elegir su sistema de elección. En el documento, los andaluces consideran que es una forma de hacer «extensible» un sistema que se sometió a consulta pero del que «no se especificó» su validez para todos los procesos territoriales.

Los andaluces cuestionan la extensión del sistema de votación de Vistalegre a todos los procesos

Sin embargo, el sistema Desborda tampoco se aplica de igual forma que se hizo en Vistalegre, según la propuesta remitida por el aparato estatal. En el texto reconoce que este sistema es  de por sí «ligeramente mayoritario», pero la novedad es que introduce cambios que favorecen aún más a las listas que tengan más apoyo. Si en Vistalegre las minorías veían garantizado un mínimo de representación en la dirección y obtenían dos escaños con un 5% de los votos y cuatro con el 10%, en el ámbito municipal desaparece este mecanismo, que fue defendido en un primer momento como una corrección para dar cabida a las minorías dentro de los órganos.

En el caso de los Consejos Ciudadanos Autonómicos, las cifras se ven significativamente reducidas respecto a la fórmula a nivel estatal: en los órganos más numerosos darán un escaño a quien consiga el 5% de los votos; dos si obtiene más del 10% y 3 si es es más del 15%. En el caso de los órganos regionales más reducidos, un 10% de los votos asegura un escaño y un 20%, dos. Estos cambios sobre el sistema votado por los inscritos llevan a la delegación andaluza a afirmar que el mecanismo aplicado en todo el territorio «no es Desborda».

La propuesta de Echenique sí deja la puerta abierta a que las autonomías cambien el sistema de votación; algo que tendrá que hacerse convocando la consulta autonómica al menos dos meses -uno si está debidamente justificado- antes del proceso de elección de los órganos de dirección. Una posibilidad a la que acogerá lala Comunidad Valenciana, que también expresa sus dudas respecto a la propuesta, asegurando que no cumple las expectativas relativas a «ensanchar la autonomía territorial».