Cuarenta y cinco días ha tardado el presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, en cumplir el primer punto del acuerdo con Ciudadanos. Apenas horas antes del debate sobre la moción de censura presentada por el PSOE y ante el temor de que la formación naranja se sumara a ella, Sánchez ha dado un paso al lado para evitar un mal mayor como sería la pérdida del gobierno regional. Los de Rivera no sólo han celebrado el anuncio de Sánchez sino que se han apuntado el tanto por ello: «Los murcianos han tenido estabilidad y cambios dos años por Ciudadanos, y ya no tienen presidente imputado por corrupción gracias a Ciudadanos. Cumplimos», ha escrito el presidente de la formación en su cuenta de Twitter.

También el secretario de la formación, José Manuel Villegas, ha mostrado su «satisfacción» por la decisión de Sánchez que, aunque asegura que se ha producido tarde, demuestra que «ha entrado en razón». Villegas ha mantenido conversaciones constantes con el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, sobre este asunto aunque desconocía que se fuera a desplazar a la región. Los populares ya han propuesto como sustituto al hasta ahora coordinador general del partido en la región, Fernando López Miras, pero a Ciudadanos ya no les vale con un nuevo nombre, sino que habrá que «renegociar las condiciones del acuerdo», ha avisado Villegas..

Rivera ha culpado directamente al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por la situación “insostenible” que ha vivido la región hasta ahora. “Llevamos 45 días para tomar una decisión que se toma en 15 minutos”, ha criticado este martes poco antes de la renuncia de Sánchez. A su juicio, el enrocamiento del presidente popular ha pasado a ser un problema de ámbito nacional por la protección de Rajoy «a los corruptos», aunque ha matizado: “Cuando los imputados son afines de Esperanza Aguirre les echa, pero cuando son suyos como el presidente de Murcia, les deja”.

No obstante, la tensión que ha creado la crisis institucional de Murcia no va a afectar a la relación entre ambos partidos a nivel nacional, ya que “sería una irresponsbilidad poner en jaque los presupuestos o el cumplimiento del déficit europeo por la corrupción del PP”, ha justificado Rivera.

Ambos partidos han interpretado de formas diferentes el acuerdo de investidura. Mientras que los de Rivera han mantenido una postura firme solicitando la dimisión en el momento en que el presidente fue llamado a declarar en calidad de investigado, los populares se han aferrado a la ley defendiendo que no ha habido una «imputación formal». «La tesis de que hay que aguantar a los políticos en el escaño hasta que les indulten no la comparto. Cuando te imputan siete delitos me parece razonable que se vaya», ha apuntado Rivera.

Podemos reclama un Gobierno alternativo

Los últimos movimientos en Murcia no son suficientes para Podemos. Su portavoz parlamentaria, Irene Montero, ha insistido en su voluntad de crear un gobierno alternativo junto a PSOE y Ciudadanos para impedir que el PP continúe en la Presidencia del ejecutivo regional. «“Es posible un gobierno alternativo y hay que hablar con el PSOE para que lo haya», ha asegurado en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados.

Ciudadanos ha mostrado en más de una ocasión su oposición frontal a la formación de un gobierno tripartito en Murcia.  La diputada de la formación morada ha llamado a convocar elecciones anticipadas en caso de que no salga adelante esta posibilidad, y ha advertido que si «PSOE y C’s deciden evitar un gobierno alternativo, tendrán que hablar los murcianos para sacar al PP de las instituciones».

Un órdago que lanza Podemos y que sin embargo tiene pocos visos de hacerse realidad, dada la mayoría absoluta de PP y C’s. La duda está en si la formación naranja admite a un nuevo candidato para la Presidencia tal como propuso en un primer momento o si, agotado el plazo de todos los ultimátums, se unirá a la petición de unos comicios que le beneficiarían y le darían un escaño más, según encuestas internas de Génova.