Miranda de Ebro (Burgos), de 16.30 a 18 horas; Palencia, de 19,30 a 21 horas. Salamanca, Basauri, Santander… Pedro Sánchez ha hecho doblete este miércoles en el pistoletazo de salida de un nuevo ritmo para su campaña. El candidato a las primarias del PSOE va a intensificar su agenda en los 40 días que faltan para la votación con el objetivo de recorrer prácticamente todas las provincias de España. A su agenda se añadirán, además, actos sectoriales y entrevistas en los medios de comunicación, una exposición pública que no tiene desde el 6 de febrero.

Sin responsabilidades institucionales que le aten a un escaño -como les ocurre a Susana Díaz y Patxi López- el ex secretario general y ex diputado hace de la necesidad virtud y dedica todo su tiempo a recorrer las agrupaciones socialistas para presentar su proyecto. La presidenta andaluza -que debe mantener la apariencia de dedicación a su labor institucional- concentra sus actos los fines de semana y el ex lehendakari y ex presidente del Congreso se reúne con militantes las tardes-noche y viaja los sábados y domingos.

Pedro está convencido de que va a ganar. No vamos a mítines, sino a fiestas”

Esta intensificación del trabajo coincide con un nuevo estado de ánimo entre los sanchistas. “Pedro está convencido de que va a ganar”, asegura un diputado cercano, que no siente que la entrada en escena oficial de Susana Díaz haya mermado sus posibilidades. “Si el proceso es limpio, podemos ganar. Pero sólo si es limpio”, sentencia.”Nosotros no vamos a mítines, vamos a fiestas”, explica otra parlamentaria, para describir el ambiente que se vive en los actos de la candidatura. “Estamos felices porque hemos conseguido recuperar la ilusión. En los actos ves a la gente abrazarse, reivindicando su identidad de izquierdas, cantando… Eso no lo había visto yo en los mítines del PSOE en mucho tiempo”, afirman.

A la aceleración de Sánchez se suma un nuevo coro de voces que ampara y defiende al candidato. Las estructuras provinciales están realizando pequeños mítines por las agrupaciones locales mientras las caras más conocidas del sanchismo, como los diputados del ‘no a Rajoy’ (Odón Elorza, Margarita Robles, Zaida Cantera y Adriana Lastra), se prodigan en los medios de comunicación.

El objetivo es contrarrestar lo que consideran una campaña de difamación del ex secretario general, con acusaciones como la de haber pactado su investidura con los partidos separatistas. Frente a esa imagen de extremista y radical, los sanchistas dibujan ahora un retrato de su candidato como hombre de Estado. También hacen frente a la idea lanzada por los barones de que si gana Pedro Sánchez, sus puestos corren peligro. Por ese motivo, el candidato no para de prometer unidad y concordia el día después de las primarias.

El poder de convocatoria de Pedro Sánchez -realizado sin un esfuerzo de los aparatos, al que recurre Susana Díaz- sigue siendo una incógnita sorprendente no sólo dentro del PSOE, sino también para el resto de partidos. En tiempos en los que cuesta llenar un mitin, Sánchez desborda las previsiones por todos los rincones de España. El susanimo lleva meses explicando esa realidad en una especie de ‘fenómeno fan’. Es decir, aseguran que los asistentes a los mítines de Sánchez “no son militantes del PSOE” -por lo que no podrán votar en las primarias- sino simpatizantes, votantes y hasta personas cercanas a Podemos.

La ‘militancia durmiente’

En los últimos días, esa percepción ha comenzado a cambiar y al ejército de la presidenta andaluza le empieza a preocupar otra posibilidad: que Sánchez esté activando a una ‘militancia durmiente’. Se trata de un porcentaje del censo que oscila entre el 20 y el 30%, y que los aparatos locales y provinciales son incapaces de identificar.

Cuando un secretario general coge el listado de su agrupación, conoce perfectamente a la mayoría de sus afiliados y su orientación política. Pero también encuentra un porcentaje de nombres cuya cara desconoce por completo, ya que no participan en la vida interna del partido. Se trata de militantes que están al corriente en el pago de las cuotas y que pueden ser decisivos en procesos como las primarias. Pedro Sánchez puede estar movilizando a esos militantes, que podrían salir de su letargo por cuestiones que consideran graves como la abstención en la investidura de Mariano Rajoy.

La incógnita de esos militantes contrasta con las certezas que se están encontrando en muchas agrupaciones, cuyas afiliaciones ha aumentado justo antes de la convocatoria de las primarias, que ha cerrado el censo de votantes en 177.902 militantes, unos 20.000 menos que en 2014. Tras la verificación de las últimas afiliaciones, para comprobar que todos están al corriente de pago, la cifra definitiva se conocerá el 28 de abril.

En los últimos días, en las agrupaciones se descubren altas de militantes que son auténticos árboles genealógicos: hermanos, cuñados, padres, hijos… La elección del nuevo secretario general resulta tan decisiva para los socialistas que ostentan cargos públicos -que temen perder- que algunos han afiliado a gran parte de su familia. También se producen procesos llamativos en algunas localidades, especialmente de Andalucía, donde ha aumentado notablemente la afiliación de jubilados y parados, que tienen una cuota bonificada de sólo un euro. En algunos casos, esos nuevos militantes participan en programas de empleo de la Administración autonómica y los ayuntamientos.