Más allá de los ataques a su principal competidor, los susanistas optan en esta recta final por desactivar la candidatura de Patxi López, del que afirman abiertamente que «se ha quedado sin espacio» y que no tiene «opciones» para liderar a los socialistas, señalan fuentes cercanas a la presidenta andaluza. El mensaje se ha vuelto más encarnizado contra el aspirante vasco, que se postulaba como el garante de unidad. Una bandera que a partir de ahora Díaz  quiere monopolizar para su propio proyecto.

Díaz cree que López se presentó para «heredar» el espacio de Sánchez, al que daba por muerto

El círculo de Díaz descarta toda posibilidad de que el político vasco alcance resultados significativos, en un intento por hacerse con sus votos y sumarlos a su candidatura para plantar cara a Pedro Sánchez. La baronesa pasa a la acción, y sitúa a Patxi López fuera de la carrera: «Sólo habrá dos banderas», asegura su círculo más cercano. En este sentido, valoran positivamente el hecho de que Díaz no haya lanzado ninguna oferta al dirigente vasco, tal como la propia presidenta andaluza reconocía este viernes poco antes de mantener en Madrid un encuentro con periodistas, donde destacaba su intención de «unir al PSOE»: «Por eso no he pedido a ningún compañero enfrentarse a otro», ha reconocido la dirigente andaluza.

En su entorno van allá de esta simple declaración y pasan a cuestionar las intenciones del tercer candidato en liza, llegando a asegurar que Patxi López precipitó su presentación como candidato para «recoger la herencia del ‘no es no'» que había forjado Pedro Sánchez, puesto que en un primer momento «daba por muerto a Pedro Sánchez», señalan los susanistas. Así, defiende que el único interés de López era recuperar los réditos obtenidos por la corriente crítica con la gestora, deslizando así la carencia de un proyecto propio del ex lehendakari.

Así, desde el entorno a Susana Díaz procuran desacreditarle incluyéndole en la bolsa de pedristas que, opinan, se guiaban por intereses personales. Una bolsa en la que incluyen a más dirigentes inicialmente pedristas, como Francina Armengol. «Creían que iban a sustituir a Pedro Sánchez», relatan voces de su entorno.

La andaluza refuerza el mensaje de estabilidad frente a los vaivenes del ex secretario general

A nueve días de que culminen las primarias del PSOE, el entorno de Susana Díaz quiere reforzar la idea de estabilidad frente a los vaivenes Sánchez, que en las últimas horas ha intentado marcar distancias con Podemos. El entorno de la presidenta andaluza bromea con la trayectoria del ex secretario general -«cada día es un Pedro distinto»- y llegan a comparar los cambios discursivos del aspirante madrileño con la estrategia comunicativa del líder del partido morado: «No somos Pablo Iglesias».

Pedro Sánchez, tras darse a conocer el encuentro de Susana Díaz en la capital, ha contraprogramado a la baronesa y convocado de última hora una rueda de prensa con medios de comunicación, coincidiendo con las fuertes críticas recibidas porque su última comparecencia pública fuera hace ocho meses. El dirigente ha respondido a preguntas de los periodistas en un mitin inicialmente convocado con militantes y en un sitio estratégico: el madrileño barro de Lavapiés, uno de los lugares estratégicos de Podemos, que celebra en esta zona alguno de sus actos más emblemáticos.

Díaz presenta el martes su proyecto

Díaz presentará el próximo martes por la tarde en un acto en Madrid el documento político que conforma el programa de su candidatura, han anunciado hoy fuentes de su entorno. Se trata de un conjunto de propuestas complementarias a la ponencia marco del 39 Congreso Federal, que se celebrará el 17 y 18 de junio.

El documento será su aportación al congreso, en forma de enmiendas a la ponencia marco que ha dirigido el diputado vasco Eduardo Madina. Díaz cumple así con el requisito de aportar al congreso algún proyecto escrito, en calidad de candidata a secretaria general del PSOE, después de que sus rivales, Pedro Sánchez y Patxi López, lleven varios meses lanzando documentos políticos y estratégicos para el debate entre la militancia.