Los barones socialistas críticos con la Gestora se han cansado de las dudas de Pedro Sánchez y lanzan al «mejor candidato para competir con Susana Díaz»: Patxi López. Los secretarios generales del País Vasco, Idoia Mendia; Baleares, Francina Armengol; Madrid, Sara Hernández; La Rioja, César Luena; Castilla y León, Luis Tudanca, y Navarra, María Chivite, han mostrado su apoyo al ex lehendakari, según fuentes cercanas a su candidatura. De hecho, tanto los barones como el propio López han comunicado al ex secretario general esta decisión antes de hacerla pública este sábado, según las fuentes. López también conversó con Javier Fernández, presidente de la Gestora socialista, y con Susana Díaz, presidenta de la Junta.

La caída de Sánchez se produce por «errores» como su entrevista en el programa ‘Salvados’

La candidatura de López se ha fraguado durante el último mes, al calor de las dudas de Sánchez y la necesidad de los críticos de contar con un candidato propio para evitar las represalias que temen sufrir si Susana Díaz se hace con la Secretaría General. En este sentido, las fuentes destacan que el propio ex secretario general había expresado sus dudas sobre si él sería la mejor opción frente a la presidenta andaluza en las reuniones que han mantenido tras su dimisión. «Aquí la única cuestión es ganar a Susana Díaz y presentar un proyecto de partido», insisten, antes de admitir que «costó un poco» convencer a López.

El anuncio del político vasco ha tranquilizado a la federación andaluza. “Mejor Patxi que Pedro”, explican fuentes del entorno de Susana Díaz, que consideran al ex lehendakari un candidato más fácil de batir que el ex secretario general. “Pedro representa a la militancia cabreada con la abstención y Patxi es como Susana, un hombre de aparato. Además, no tiene una secretaría ni un aparato importante detrás. Él gobernó gracias al apoyo del PP y aceptó la abstención, no puede levantar las banderas del sanchismo. Y el hecho de que sea vasco no deja de ser un problema”, explican. De hecho, toda la militancia de Euskadi equivale a la de sólo una de las ocho provincias andaluzas o la mitad de la valenciana.

En este sentido, lo que más preocupa en el PSOE andaluz es la decisión de Pedro Sánchez. A la federación ha llegado el mensaje de que López sólo daría el paso si Pedro Sánchez tiraba la toalla, por lo que esperan que el ex secretario general comunique pronto que se retira.

Caída de Sánchez

Sánchez ha caído en picado por «errores» como su entrevista en el programa Salvados tras su dimisión, que generó gran malestar en su núcleo de confianza, que desconocía que haría esa entrevista y su contenido, impropio de un secretario general, según numerosos dirigentes. La «falta de peso» y los «bandazos» de Sánchez también se citan como argumentos para buscar a un nuevo candidato.

A favor del también ex presidente del Congreso juega una baza que no tienen Susana Díaz ni Pedro Sánchez. Él mantiene su escaño, mientras que los otros dos aspirantes sólo podrían confrontar con Mariano Rajoy en el Senado, tras haber sido nombrados senadores por sus respectivas comunidades autónomas. En el caso de Susana Díaz, ese cargo es incompatible con la Presidencia de la Junta, por lo que debería abandonar el Gobierno andaluz para poder dar la réplica a Rajoy en la Cámara Alta. Así lo establece, precisamente, la Ley del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, que decreta la incompatibilidad de la Presidencia con «cualquier otra función o actividad pública que no derive de aquélla, salvo la de diputado en el Parlamento de Andalucía».

Con su candidatura, López se adelanta a Susana Díaz, que lleva dos años nadando en la ambigüedad

Con el anuncio de su candidatura, López se adelanta a Susana Díaz, que lleva dos años nadando en la ambigüedad. El PSOE-A es consciente de que López no genera grandes entusiasmos dentro de la militancia, pero tampoco el fuerte nivel de rechazo de otros líderes como la propia presidenta andaluza. Sus próximos actos con la militancia, como los organizados el próximo fin de semana en Castilla y León, le servirán como termómetro para medir el calor de los afiliados en otras comunidades.

En este sentido, la opción López apuesta por su respetabilidad entre la dirigencia socialista, especialmente entre los cuadros medios, y la confianza que genera en los aparatos, ya que es un valor seguro en el partido, como demostró a la hora de acatar la decisión del Comité Federal y abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy. López no causa inquietud en el PSOE y ésa puede ser su mayor virtud en un momento de fractura en el partido.

Fuentes cercanas a su candidatura aseguran que la tercera vía de López no contaría con el apoyo de Alfredo Pérez Rubalcaba y no persigue frenar a Sánchez y a Díaz, sino presentar un proyecto propio y autónomo.