El equipo de Pedro Sánchez ha sacado dos lecturas claras del debate entre los tres candidatos a las primarias. En primer lugar, la candidatura se siente vencedora, al entender que Susana Díaz ha mostrado una agresividad desconocida frente a la moderación del ex secretario general, que pretende acabar así con cualquier sospecha sobre sus intenciones radicales o separatistas.

En segundo puesto, en la candidatura de Sánchez se han disparado todas las alarmas por varios mensajes lanzados por la candidata andaluza. Su insistencia en su honestidad personal -tanto en la entrevista del sábado en La Sexta Noche como en el debate del lunes- hace temer que el equipo de Susana Díaz o la propia Gestora pueda recurrir al «juego sucio» en la recta final de las primarias, para frenar las crecientes opciones de victoria del líder derrocado.

«Ganaremos por un amplio margen si no hay pucherazo», señalan en el equipo de Sánchez, que teme artimañas contra el ex secretario general. En este sentido, desde el entorno andaluz de Susana Díaz se sigue cuestionando la financiación de la campaña de Pedro Sánchez y sus ingresos tras haber dejado el escaño y haberse apuntado al paro. «¿De dónde saca el dinero?», preguntan en la candidatura de Díaz, que consiguió que la Gestora obligara al ex secretario general a cambiar su sistema de crowdfunding por una cuenta compartida con Ferraz para limitar sus aportaciones.

«Yo soy una persona de izquierdas en mi vida personal. Yo sí tengo los bolsillos de cristal. Todo el mundo sabe lo que entra en mi casa», ha insistido la presidenta en sus dos últimas intervenciones públicas sin venir a cuento. Su «honestidad», su condición de «buena socialista» y su vida modesta -«la presidenta de Andalucía cobra 3.000/3.200 euros», dijo en la Sexta- son indirectas que pretenden levantar sospechas sobre la situación económica de su adversario.

Paralelamente, su equipo mantiene que la candidata «ha cumplido con creces sus expectativas» en la cita del lunes e insistía en que Díaz había «sacado del debate a Sánchez». En su candidatura aseguran que la presidenta andaluza logró «sorprender», mientras que el ex secretario general no había tenido «cintura suficiente» para reaccionar y «salirse de las mismas proclamas que cada día lanza en los mítines».

Por su parte, el equipo de Patxi López se ha mostrado «encantado» con la actuación de su candidato. «Nos fue muy bien», recalcan, al tiempo que alertan de la «mala señal» que supone que los sanchistas hablen de pinza contra ellos. El principal argumento, en este sentido, es la sorpresa que causó que López preguntara a Sánchez si sabía «qué es una nación», apoyando así los argumentos de Díaz sobre sus «bandazos» en el modelo territorial.

La Gestora pide que no se «cuestione» el proceso

En este ambiente cada vez más enrarecido, el portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, ha intentado calmar los ánimos. En una entrevista en TVE, ha pedido a todos los candidatos que se dediquen a presentar sus programas y a confrontar «con honestidad y lealtad» y que se atengan a «un principio general de respeto a las normas».

«Es indispensable mantener un respeto escrupuloso a los procedimientos que nos hemos dado y que bajo ningún concepto se haga un planteamiento que pueda suponer un cuestionamiento de esas normas y esos procedimientos», ha emplazado.

En este sentido, ha garantizado que la organización será escrupulosa en el cumplimiento de las normas del partido, y también de la legalidad en general, teniendo en cuenta que éste será el primer proceso de primarias en que operará la reforma de la ley de financiación de partidos aprobada en 2015.

Descarta abusos en los procesos de afiliaciones

En cuanto al proceso de afiliaciones, uno de los asuntos que preocupan a la candidatura de Sánchez, también ha asegurado que no duda que todas las direcciones implicadas -las de las agrupaciones, las provinciales, las regionales y la federal, representada en la Gestora-, cumplirán escrupulosamente las normas, que son «las mismas que se han producido en todos los procesos del partido».

Jiménez ha asegurado que no teme que durante el proceso haya «ruido» y que los miembros del partido «se expresen con cierta vehemencia y fortaleza», porque está seguro de que cuando la militancia se pronuncie habrá integración y diálogo y los socialistas saldrán «más unidos y más fuertes» para hacer su trabajo de oposición.

El portavoz de la Gestora se toma «con cierta prevención» las encuestas que son favorables a Pedro Sánchez, entre otras cosas porque están hechas entre supuestos votantes del PSOE, no militantes. También ha evitado valorar como un respaldo las palabras sobre Díaz del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. A su modo de ver, sólo dijo «que era una buena candidata» e ir más allá es especular.