Sesión de control en el Senado y enfrentamiento entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el portavoz de Podemos en la Cámara Alta, Ramón Espinar. El dirigente de la formación morada acusaba al Ejecutivo de usar las instituciones del Estado en beneficio propio, sobre todo para soslayar los casos de corrupción que les afectan. Tras un rifirrafe de alto voltaje, Rajoy ha dicho ver nervioso a su interlocutor, por lo que le ha recomendado que «en lugar de tanta coca-cola, tome tila», aludiendo al consumo que de este refresco hace el portavoz podemita cuando su propio Grupo Parlamentario reclamó al Senado la retirada de esta bebida por el conflicto laboral de meses que esta viviendo la multinacional en España.

Poco antes, Espinar le había dicho que «cuando pronuncian Estado de Derecho hablan de estado de derechas», al tiempo que le ha acusado  de pertenecer a un partido «que ha hecho trampas en las eleciones de 2007 y 2011», en alusión a la investigación de la Gürtel sobre la supuesta financiación ilegal del PP. Para terminar su intervención, le ha pedido, «con toda cordialidad», «váyase usted a casa», lo que ha sonado muy parecido al «váyase señor Gonzalez» que José María Aznar convirtió en latiguillo en la década de los noventa.

Rajoy, que ha llegado a hacer una alusión velada al padre del parlamentario podemita -condenado por el uso de tarjetas black de Cajamadrid- ha replicado que Podemos se erige en fiscal, juez «y hasta, si les dejan, en director de periódicos», refiriéndose a las reiteradas críticas a al prensa y a periodistas que hace la formación morada. Tras negar, como era de esperar, que su partido controle las instituciones y los medios de comunicación, ha señalado que «creo en el estado de derecho y en la presunción de inocencia».