La nueva dirección del PSOE está decidida a mantener su máxima de que el militante decide. Tras la abrumadora victoria de Pedro Sánchez en las primarias, su equipo quiere que los afiliados se sigan sintiendo empoderados y tengan la última palabra en la elección de los líderes a todos los niveles orgánicos. Por ese motivo, el nuevo PSOE impulsará primarias en todos los territorios, también en las comunidades donde gobiernan los barones.

Así lo ha explicado a El Independiente el portavoz parlamentario provisional, José Luis Ábalos, flamante secretario de Organización. Ábalos asegura que la dirección socialista no tiene «una estrategia definida» en estos casos, aunque sí cree necesario «mantener la naturaleza del proceso federal», que consiste en «permitir la concurrencia en unas primarias con garantías y que la militancia se exprese».

Las normas no plantean ninguna limitación», argumenta Ábalos

Esas condiciones también se mantendrán en las comunidades autónomas donde los secretarios generales estén gobernando, ya que los estatutos socialistas «no plantean ninguna limitación en este sentido». «Esas cuestiones ya las valora el militante y nosotros tenemos la confianza en que las sepa valorar», asegura Ábalos.

«Unas primarias no necesariamente tienen que destabilizar a un Gobierno. Depende mucho de los casos, también de la actitud, de las situaciones concretas. No hay una fórmula única. Depende. A veces, la función de Gobierno te puede incluso recomendar no estar vinculada a lo orgánico. Otras veces sí. Depende de las situaciones. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid el portavoz es independiente. Otro ejemplo: en Asturias, el presidente del Principado ha decidido no seguir como secretario general. No hay que condicionar», explica Ábalos.

Esta decisión pone en jaque a barones muy críticos con Pedro Sánchez que no se han integrado en su proyecto. La más destacada es Susana Díaz, que ha trasladado al secretario general una propuesta de entente: ella no lo desestabiliza ni pisa la arena nacional a cambio de que él no intente fomentar el sanchismo en Andalucía. Esta oferta ya ha sido desechada por el líder socialista, que no permitirá que la presidenta intente montar «un PSC andaluz».

Los liderazgos de Puig, Lambán y García-Page están en el aire

La elección del sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, histórico enemigo de Díaz, como número 3 de su Ejecutiva es toda una declaración de intenciones. No obstante, Sánchez no tiene previsto promover a ningún candidato alternativo a Díaz en Andalucía, aunque permitirá una concurrencia en igualdad de oportunidades si alguien decide presentarse frente a la secretaria general.

Salvo Guillermo Fernández Vara (Extremadura) -que ha sido el primero en integrarse y presidirá el Consejo Territorial del PSOE- y Francina Armengol (Baleares) -que dejó de apoyar a Patxi López para volver al sanchismo en la recta final de las primarias- el resto de baronías están en el aire.

Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana; Emiliano García-Page, de Castilla-La Mancha y Javier Lambán, de Aragón, fueron puntales de la candidatura de Susana Díaz y firmes oponentes antes del secretario general, al que contribuyeron a derribar activamente en el Comité Federal del 1 de octubre. El equipo de Pedro Sánchez ya estudia alternativas a sus liderazgos internos en sus comunidades.