Una hora y media de reunión y muy buenas sensaciones: un plan de trabajo para el mes de julio pero algunos puntos todavía irreconciliables. La agenda social ha copado la primera reunión entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, donde “el feedback ha sido bueno”, con “algunas diferencias, pero hay puntos de acuerdo”, según ha reconocido Iglesias en una rueda de prensa posterior al encuentro. “Ha ido muy bien, muy buen ambiente; hemos hablado de muchos temas, como situación económica, Cataluña, Europa, y en general de la necesidad de articular una alternativa al PP, en términos programáticos y en términos de agenda de trabajo”.

Pablo Iglesias llegó pasadas las diez a las dependencias del PSOE, donde le esperaba Pedro Sánchez. El líder de Podemos continúa la tradición que inauguró en la ronda de contactos de marzo de 2016, tras el 20D y llevó consigo un libro para el secretario general socialista. Si hace más de un año, en marzo de 2016, le llevó un ejemplar titulado La historia del baloncesto español, con la premisa de “empezar por lo que nos une”, en esta ocasión ha optado por una marca de la casa y le ha entregado el último número de la revista The New Left Review (Reseña de la nueva izquierda, en castellano), editado en castellano por la fundación de Podemos Instituto 25M. El ejemplar tiene un corte muy marcado que aboga por la “acción revolucionaria”, y apunta a que los procesos de transformación políticos “serán revolucionarios o no serán sino un aplazamiento”.

Según ha explicado el líder de Podemos, los dos dirigentes -Sánchez e Iglesias- han acordado fijar reuniones de equipos durante el mes de julio sobre temas concretos. Estos trabajos estarán coordinados por las portavoces parlamentarias de Podemos, Irene Montero, y del PSOE, Margarita Robles. El acercamiento entre ambas fuerzas se ha producido en medidas como el plan de rescate juvenil o la Ley de Igualdad, pero los planteamientos del PSOE no pasan, según ha admitido Iglesias, por desalojar al PP del Gobierno de forma “inminente”. El líder de Podemos ha reconocido que el PSOE quiere ir “más lento” respecto a la posibilidad de formar un gobierno alternativo y ha apuntado a “diferencias estratégicas”:  “Ojalá convenzamos al POSE pero vamos a respetar su posición”.

Tampoco hay coincidencia en el planteamiento del conflicto territorial en Cataluña, donde Sánchez no contempla el referéndum que sí defiende Podemos. “Tenemos diferencias, nosotros somos favorables y el PSOE no, pero apreciamos ese cambio de asumir la plurinacionalidad”, ha insistido Iglesias. El líder morado ha defendido la vía nacionalista para articular una mayoría alternativa al PP, contando con los apoyos de ERC. Esta opción ha sido descartada por Pedro Sánchez, pero Iglesias ha insistido en esta posibilidad después del encuentro. “El PSOE ve muy difícil llegar a acuerdos con fuerzas políticas como ERC. Tenemos posiciones diferentes”, ha admitido. “ERC no puede ser criminalizada, es una fuerza progresista con la que el PSOE ha gobernado en diferentes ocasiones. Es mucho más sensato que pactar con Ciudadanos que es la muleta del PP”.

Pese a estas “diferencias estratégicas”, Iglesias ha valorado positivamente la reunión y cree que los futuros encuentros de equipos servirán para configurar una mayoría alternativa en el Parlamento. “Construir juntos un proyecto de gobierno que se construye desde programa es bueno. Somos formaciones con muchas diferencias pero también con elementos que nos une con este PSOE que está diciendo algunas cosas que suenan bien”.

El PSOE rechaza una moción y prefiere las urnas

El PSOE ha rebajado las expectativas de Podemos y ha ceñido la conversación en asuntos puntuales, descartando por el momento la idea de presentar una moción de censura, tal como proponía Pablo Iglesias. El secretario de Organización socialista ha comparecido en rueda de prensa en el Congreso, donde ha justificado su rechazo a la moción en dos condiciones que considera necesarias para que tenga sentido: la primera es que la moción tenga una victoria asegurada, y la segunda es que exista una “alternativa clara de Gobierno”: “Estos dos elementos se tienen que dar y a día de hoy no se dan”, ha explicado el socialista.

Ábalos ha calificado la reunión como el primer paso para generar un frente alternativo al PP, pero ha enfriado las posiblidades en el corto plazo. “Una mayoría que se construye sobre algo, no basado en cuestiones meramente de poder, sino de contenido”. En este sentido, ha reconocido que el objetivo último del PSOE es ganar las elecciones. “Aspiramos a ser la fuerza mayoritaria que en otros momentos históricos lo fuimos. Esa es nuestra aspiración, nuestro objetivo político; otra cosa que haya que asumir la situación política donde no hay mayorías”, ha destacado. Casi al mismo tiempo que Ábalos daba la rueda de prensa, Pedro Sánchez estaba en Al rojo vivo de La Sexta, donde descartaba rotundamente una coalición electoral para los próximos comicios.

“No vamos de la mano de nadie,  pero tendemos la mano a todos”, ha reafirmado Ábalos. “No estamos aquí peleando por el protagonismo. Son cuestiones pueriles, la de estar disputando el protagonismo político. El protagonismo nos lo van a dar los ciudadanos”.

En este sentido, el dirigente socialista ha detallado las cinco mesas de trabajo acordadas con Podemos en el encuentro: rescate a jóvenes; relaciones laborales; reformas de igualdad de género; pensiones y Pacto de Toledo; y otra destinada a desbloquear las resoluciones paralizadas por el Gobierno. “El hecho de abordar contenidos es una absoluta novedad”, ha valorado Ábalos, que se ha referido a la situación actual como un momento de “madurez” frente al escenario post 20-D y la investidura fallida de Sánchez.

“Venimos de una posición exluyente donde se ha pretendido establecer prejuicios antes de entrar en contenidos”, ha detallado, en relación a los vetos cruzados entre Ciudadanos y Podemos. “Hay un grado de madurez en esta reunión”, apuntado en referencia a la ronda de contactos con todos los partidos iniciada por Sánchez, aunque ha aprovechado para lanzar un dardo a Cs y pdoemos: “Aún queda alguno que seguramente tiene que seguir eliminando prejuicios”.

Ábalos tamién ha descartado a priori articular una mayoría alternativa al PP por la vía nacionalista, como exige Podemos, y ha respondido a la petición de Iglesias de considerar a ERC como un aliado: “El problema es que si ERC no se siente parte de España por qué vamos a estar hablando de un proyecto para España”, ha defendido.