Duda resuelta. Finalmente la ikurriña ha ondeado en la fachada del Ayuntamiento de Pamplona en el momento de mayor impacto mediático y popular de la ciudad; el lanzamiento del chupinazo, que como cada 6 de julio a las 12.00 horas en punto da comienzo a los Sanfermines. Miles de personas en directo y millones a través de la televisión y las redes sociales han visto cómo la enseña vasca era izada entre la bandera de Pamplona y la española, junto a la europea y la navarra engalanaba el balcón consistorial desde minutos antes de que el chupín diera inicio a las fiestas más internacionales de nuestro país.

No ha sido la única reivindicación que ha aprovechado el abarrotado escaparate rojo y blanco. Entre el público, una pancarta gigante reclamaba, en inglés y en euskera, la libertad para los encarcelados acusados de agredir a dos guardias civiles en Alsasua y para cuyos ocho acusados la Fiscalía solicita un total de 378 años de cárcel por un presunto delito de terrorismo. Precisamente ayer el propio alcalde de Pamplona se mostró muy crítico con la situación de los acusados y la petición de la Fiscalía tras la cual aseguró que a partir de ahora no se le podrá reclamar “respeto institucional ni acatamiento”. Para el último día de las fiestas, el próximo viernes 14, los familiares de los acusados han convocado una concentración en repulsa por su procesamiento de sus hijos y la “desproporción” de la petición de pena.

En el lanzamiento del ‘chupinazo’ no ha faltado la reivindicación en apoyo a los presos de ETA. A través de otra gran pancarta extendida sobre el público, y en la que bajo el lema “Maite Zaituztegu, dispertsiorik ez” (Os queremos, no a la dispersión), se reclamaba el final de la política de dispersión que se aplica a los alrededor de 350 presos y presas de la banda terrorista que aún cumplen condena en la cárceles españolas y francesas.

Una gran pancarta extendida sobre el público ha reclamado el fin de la dispersión de los presos de ETA “Os queremos, no a la dispersión»

Entre la euforia de los presentes también se han podido ver esteladas, -la bandera independentista catalana-, así como pancartas proclamando la independencia de Navarra y banderas de la Comunidad Foral. A todo ello, se ha sumado que en decenas de balcones de la plaza se han colocado ikurriñas, reivindicando así su derecho a ser empleadas en la comunidad foral. Esta cuestión ha provocado en los últimos meses una profunda división social en Navarra, después de que el Gobierno de Uxue Barkos y el cuatripartito promoviera la derogación de la Ley de Símbolos en vigor y que impedía el empleo de otras enseñas diferentes a la foral.

Asirón: «No sobra ninguna»

Poco antes de que las dos voluntarias de la DYA que este año eran las encargadas de lanzar el chupinazo y de gritar en consabido “¡Pamploneses!, ¡Pamplonesas!, ¡Viva San Fermín!, Gora San Fermin!…” el alcalde de la ciudad, Joseba Asirón (EH Bildu) ha asegurado que la colocación de la Ikurriña refleja la “normalidad” con la que se deben vivir los diferentes ‘sentimientos indentitarios’ que conviven en la ciudad. Se ha felicitado de que todos los asistentes al chupinazo hayan podido ver “reflejadas con normalidad todas las sensibilidades” sin que haya ocurrido nada y se haya podido respetar así la «pluralidad» de la capital navarra, «no sobra ninguna». Ha apelado a no reducir las fiestas a una polémica “por la banderas” porque los Sanfermines “son mucho más”. El alcalde ha explicado que «no existe un marco legal» que impida la colocación de la bandera vasca, según concluye el Consistorio en virtud de los argumentos contenidos en un informe jurídico elaborado por el Consistorio.

La delegación del Gobierno ha denunciado la colocación de la ikurriña y el PP estudia denunciar al alcalde

La Delegación del Gobierno en Navarra ya ha anunciado que ha presentado un recurso contencioso administrativo por su colocación alegando que «supone un acto contrario a la legalidad vigente». Enrique Maya, portavoz de UPN, ha expresado el «mal sabor de boca2 que le ha dejado la colocación de la ikurriña y ha señalado que además de la presentación de la demanda «hemos pedido medidas cautelarísimas. Veremos en que acaban. No se puede andar con tretas de ultima hora», ha lamentado.

El informe del ayuntamiento respalda que la ikurriña ondee en el balcón de la Casa Consistorial durante el Chupinazo. Según concluye, «tras la aprobación de la Ley Foral 3/2017 (que derogaba la anterior Ley de Símbolos) y conforme a la misma y a la Ley 39/1981, se ajusta a derecho colocar la ikurriña durante el chupinazo; izada en un mástil, ondeando junto con las banderas de Navarra, la de Pamplona y la europea, debiendo en todo caso colocar la bandera española en lugar destacado, visible y de honor, como exigen los artículos 3.1 y 6 de la Ley 39/1981». El argumentario del citado informe hace un repaso del actual ordenamiento jurídico partiendo de la Constitución Española, pasando por la legislación foral y analizando la jurisprudencia precedente, «interpretando en conjunto la normativa estatal y foral, estas normas no obligan ni impiden al Ayuntamiento de Pamplona colocar la (bandera) europea o la ikurriña».

Informe jurídico

Por una parte, añade, el informe recuerda que el artículo 4 de la Carta Magna «reconoce la competencia de la Comunidad Foral» para legislar en materia de símbolos y solo regula, junto a los artículos 3 a 6 de la Ley 39/1981, «en qué lugar preeminente se debe colocar la bandera española en edificios de titularidad estatal o en edificios de otras administraciones públicas». Por otra parte y en el plano de la legislación foral, el informe recuerda que la Ley 3/2017 actualmente vigente y que deroga la anterior Ley de Símbolos (Ley Foral 24/2003, de 4 de abril) tiene una filosofía «literalmente incluyente de todas las aspiraciones legítimas de la ciudadanía y permite el desarrollo de una política democrática de tolerancia e integración» en relación a los símbolos.

El consistorio señala que ´la ley sólo le obliga a colocar la bandera de España y Navarra y así lo ha hecho

En base a todo esto, el informe de los servicios jurídicos municipales concluye que «por la Ley 39/1981 y la Ley Foral 3/2017 el Ayuntamiento de Pamplona sólo está obligado a colocar la bandera de España en el exterior de la Casa Consistorial y la de Navarra, tras la derogación de la Ley Foral 24/2003, cumpliría perfectamente con la legislación de banderas estatal y de Navarra si colocara en el exterior las banderas que estime oportunas, entre ellas la de Pamplona, la europea y la ikurriña».

De este modo, las fiestas e San Fermín comienzan con una nueva polémica política. Unas fiestas que además se desarrollan entre fuertes medidas de seguridad que este año se han visto reforzadas no sólo para evitar posibles atentados sino también para evitar agresiones sexuales. Así, a primera hora de la mañana se ha llevado a cabo un desalojo de la plaza a modo de ensayo ante cualquier emergencia. A todo ello s ha añadido el cacheo e identificación que se ha aplicado en los accesos a la plaza controlados por las fuerzas de seguridad.  En lo relativo a las agresiones a mujeres, y después de la agresión sufrida por una joven el año pasado y de la que están acusados cinco jóvenes -conocidos como ‘La manada’- el Consistorio de Pamplona y el gobierno navarro han intensificado la campaña del ‘No es no’ y han reforzado la vigilancia a través de cámaras de todas las zonas festivas, han mejorado la iluminación e incluso han habilitado aplicaciones apps, conectadas con la policía, para casos de alarma por presuntas agresiones.