Podemos sigue en la senda de convertirse en un partido tradicional. Tras el refuerzo de su líder en el congreso de Vistalegre 2, Pablo Iglesias inicia ahora una depuración del censo de inscritos que le proporcionará una militancia más adepta y con carné. Hasta ahora bastaba una inscripción por internet para votar en los procesos internos como las primarias o las consultas. Se facilitaba así una amplia participación ciudadana y una fuerte democracia interna en la vida interna del partido. A partir de ahora, esa participación se limitará a los inscritos que renueven su afiliación de forma personalizada con una fotocopia del DNI.

El secretario de Organización, Pablo Echenique, ha elaborado una nueva normativa que se pondrá en marcha antes de septiembre en Aragón y Baleares, donde Podemos celebrará en otoño sus congresos autonómicos. Para participar en esas asambleas ciudadanas, en las primarias y en las consultas hará falta en esas comunidades la nueva afiliación a Podemos. A través de la web https://participa. podemos.info los inscritos en esas regiones tendrán que enviar su DNI, NIE o pasaporte escaneado o fotografiado por las dos caras.

Los militantes tendrán una “credencial personalizada de compañero” con foto

A cambio, recibirán un carné; una “credencial de compañero/a de Podemos con la que mostrar el orgullo de formar parte del movimiento popular que quiere y va a conseguir un país sin corrupción, más democrático y más justo”. Esa “credencial personalizada” permitirá mostrar a los militantes “los valores de fraternidad, de feminización de la política, de transparencia, de compromiso ético y de compañerismo que son fundamentales para construir una organización cada vez más abierta y cada vez más potente”.

El número 2 del partido justifica esta medida en una necesidad de aumentar la seguridad en las votaciones internas, aunque reconoce que el fraude se produce “a niveles casi inexistentes”. No obstante, “cualquier sistema que no evolucione y no vaya mejorando en el tiempo, corre el riesgo de quedarse anticuado y volverse vulnerable”, argumenta.

El nuevo censo permitirá “calcular porcentajes de participación más realistas”

El hecho de que los inscritos se afilien con su DNI permitirá “calcular porcentajes de participación más realistas” y caminar hacia la votación presencial, contemplada ya en algunos supuestos: “Estudiaremos además la posibilidad de que, en el futuro, la credencial pueda servir para simplificar los procesos de votación y hacer la vida más sencilla a las personas inscritas”, anuncia Echenique.

La afiliación con DNI y carné puede disuadir a muchos inscritos en Podemos a vincularse de forma tan oficial con el partido, reduciendo el censo a los militantes más adeptos y convencidos. Esa depuración podría beneficiar al liderazgo de Pablo Iglesias frente a otras corrientes internas, como el errejonismo o los anticapitalistas, perjudicados por la movilización de las bases más fieles al secretario general en los últimos procesos estatales.

De 489.080 inscritos a 13.458 militantes clásicos

En junio, el área de Organización calculó el número de militantes ‘clásicos’ que podría tener Podemos. Según informó El Confidencial, los cargos orgánicos, institucionales, voluntarios y miembros de los círculos asciende a 13.458 personas, mientras que el de inscritos se eleva a 489.080 según la web del partido. De esa cifra, sólo se consideran ‘activos’ la mitad, por haber participado en algún proceso interno durante el último año.

Ese trabajo comenzó en mayo en Andalucía, que registró 3.574 militantes reales frente a los 71.705 que aparecen como inscritos. Un tercio de ellos no participa en las primarias y consultas internas. Esas personas comprometidas con la organización sólo suman la mitad de la militancia de IU en la comunidad.

La depuración del censo coincide con una tendencia electoral a la baja de Podemos según las últimas encuestas, que anticipan una nueva caída en intención de voto en el barómetro del CIS de julio. Esa tendencia, preocupante para los sociólogos internos como Carolina Bescansa, se produce a las puertas de la campaña electoral de las autonómicas y municipales de 2019, cuando los ciudadanos evaluarán la apuesta por candidaturas de unidad popular para las alcaldías y el apoyo al PSOE en las comunidades.