El foco está este verano sobre Podemos Castilla-La Mancha, no sólo por su entrada en el gobierno socialista de Emiliano García-Page, sino por la paliza sufrida por un miembro de su dirección regional y de la dimisión en bloque de la dirección de Podemos Ciudad Real. Tanto el violento episodio como la dimisión en bloque de uno de sus bastiones municipales no hacen sino confirmar descomposición organizativa que lleva fraguándose en Podemos Castilla-La Mancha desde hace meses, con dimisiones continuas de responsables que han provocado que la dirección regional, liderada por José García Molina, haya quedado con todo el poder ante la ausencia de contrapesos municipales. La organización que ensaya el primer gobierno autonómico con el PSOE se encuentra en una frágil situación interna.

Las razones políticas se entremezclan con los asuntos personales en el partido manchego. La caída de Podemos Ciudad Real llega después de que cayeran las cúpulas de Podemos en Cuenca, Guadalajara, Toledo o Puertollano. Sólo Albacete y Talavera de la Reina, con direcciones afines a Molina, mantienen su dirección. Un hecho que no es casual, según detalla una voz crítica en Podemos a nivel regional, que prefiere no desvelar su identidad por temor a represalias dentro del partido. «Advirtieron de que si hacíamos declaraciones públicas sin que pasara por ellos nos suspenderían de militancia. Esto fue en mayo, antes de que se cambiaran los estatutos«, desvela esta misma fuente.

La dirección de Podemos CLM fue elegida a finales de mayo en una asamblea donde Molina arrasó y consiguió 25 frente a los 9 miembros críticos de la dirección, entre los que se encuentra Fernando Barredo, el dirigente que ha protagonizado otro de los episodios más oscuros de la organización cuando el 22 de julio recibió una brutal paliza. Esta historia también también entreteje diferencias personales y de partido. Tras la agresión, la policía detuvo a Guillermo Pérez-Reyes, que a su vez había sido expulsado dos semanas antes de Imagina Podemos, la corriente liderada por el propio Barredo.

Barredo se dio a conocer durante la asamblea de Vistalegre II, donde protagonizó un duro discurso contra el secretario de Organización, Pablo Echenique, y denunció la falta de transparencia de la organización. Un discurso que se hizo viral y que vino acompañado de la llegada a la popularidad de Barredo, autodenominado el feo de Podemos (en el vídeo a partir del minuto 06:55).

https://www.youtube.com/watch?v=PQumCcARpbQ

El presunto agresor, Pérez-Reyes, era también el abogado de Manuel Vázquez, un empresario en proceso de divorcio con otra militante de Podemos. El empresario habría sido supuestamente fue chantajeado por Barredo para que su entonces mujer ocupara un puesto en la lista. La acusación se lanzó a través de los medios de comunicación y por la que el agredido ha sido suspendido cautelarmente de su militancia en Podemos; una acción que ha sido contestado desde el sector crítico del partido.

La polémica, más personal que política, se ha fraguado en el seno de Podemos Castilla-La Mancha, una organización que desde su constitución a finales de 2014 ha sufrido numerosas dimisiones en protesta por la gestión del líder regional morado, que desde ayer es también vicepresidente primero de la Junta de Castilla-La Mancha presidida por Page.

La alianza de gobierno con el PSOE regional fue la estocada llegó como un jarro de agua fría a parte de la dirección. «En la dirección regional están más centrados en la dirección regional en entrar en el Gobierno de Page que en crear partido y cuidar al partido para que en 2019 vayamos creciendo», critican dirigentes críticos de la cúpula de Podemos CLM, que dicen haber sufrido «acoso y derribo contra quienes tenían una opinión distinta a las que ellos imponían». «He recibido humillaciones, insultos y burlas en plenas reuniones incluso por el secretario general», destaca un miembro crítico de la dirección de Podemos CLM.

La consulta hecha a los inscrito también ha despertado suspicacias en el seno del partido, y algunas voces cuestionan la forma en que se llevó a cabo. «La decisión la tomó Molina y algunos miembros de la dirección se enteraron por la prensa», destacan algunas voces críticas. La posterior consulta a los inscritos tampoco está exenta de polémica. Algunas voces destacan que el censo para poder votar estaba abierto «hasta el mismo día de la votación», lo que podría haber provocado una inscripción por parte de votantes del PSOE. A ello se le une, destacan, que la participación en la consulta subió un 50% respecto al vistalegre manchego, que se celebró dos meses antes. «Sólo podrían solventarse las dudas si tuviéramos los datos del censo de inscritos, pero no los tenemos». Este periódico ha contactado con la secretaria de Organización de Podemos CLM, María Díaz, que ha rechazado hacer declaraciones. Desde su equipo, remiten a los datos publicados en medios de comunicación y no actualizados sobre estos datos.

Otra de las dudas que generó   la consulta fue su formulación. La pregunta únicamente hacía referencia a la aprobación de los presupuestos, sin mencionar la entrada en el Gobierno de Page; «una pregunta trampa que confundía a la gente y que invitaba a una respuesta», señala esta fuente, que en su día se decantó por hacer dos preguntas diferenciadas: sobre las cuentas y sobre la coalición de gobierno. «Esta gente tiene muchas ganas de gobernar y los votantes nos han colocado en la posición que nos han colocado», resume este dirigente del partido morado, que en las autonómicas de 2015 obtuvo tres escaños frente a los 16 del PP y los 14 del PSOE.

Las cinco torres caídas

Ciudad Real, Toledo, Guadalajara, Cuenca o Puertollano. Las cúpulas de Podemos ha caído en las principales ciudades castellano-manchegas, donde Albacete es de los pocos bastiones que sigue en pie. Las críticas van en la misma dirección en las distintas provincias: la concentración de poder en el partido recae sobre el secretario general, Molina, que a través de la dirección regional y con el «beneplácito» de la dirección estatal liderada por Pablo Iglesias se ha dedicado a «eliminar a todos a los que no están alineados» con él, reseñan fuentes de la propia dirección. Un «cortijo», tal como lo definen miembros de la dirección de Ciudad Real, al que afean su «falta de transparencia». La única rendición de cuentas que el partido publica en su web se limita a presentar la agenda de su secretario general, García Molina, y a detallar sus publicaciones y apariciones en distintos medios.

Los críticos en la región se presentó en la Asamblea Regional encabezada por David Llorente, diputado en las Cortes y portavoz del grupo parlamentario. Las primarias, que se celebraron en mayo, dieron a García Molina el 57% de los votos. La falta de un liderazgo que pueda contestar al actual líder de la formación y la suma de episodios aislados en la región, hacen de Castilla-La Mancha un territorio poco unificado en Podemos, donde la dirección autonómica no cuenta con la organización municipal, pese a que el propio secretario general manchego concurrió en la lista de Iglesias, que apostaba por la descentralización y autonomía organizativa a todos los niveles.

En el caso de Podemos Ciudad Real la dirección dimitió en bloque este lunes emitiendo un duro comunicado en el que apuntaban directamente a la llegada a la organización de «personas vinculadas anteriormente a otros partidos de la izquierda tradicional y al sindicalismo clásicos» que, según explican, habrían pasado por encima del partido provincial. EL texto difundido describía la conversión de Podemos en la región en «el clásico partido viejo de izquierdas donde el monolitismo y la uniformidad la marca el líder (…) y los demás únicamente podrán prosperar si se mueven dentro de esa fidelidad sin cuestionar liderazgos ni decisiones».

Este escenario que llevó a una ”situación de bloqueo donde era casi imposible hacer nada”, explica el ya ex secretario de Organización de Podemos Ciudad Real, Jesús Núñez. La concentración de poder de Molina se manifestaba en esta ocasión de facto: “Nos puenteaban, tomaban directamente las riendas a nivel municipal, y si tenían ocasión nos humillaban en la acción política”, apunta este ex dirigente. “Una vez preparamos un acto conjunto con IU, y llamaron desde arriba para prohibirlo. Ni siquiera nos lo comunicaron a nosotros, sino que llamaron al coordinador provincial de Izquierda Unida para decírselo”.

Núñez atribuye este tipo de episodios a una “estrategia de desgaste” basada en “un especie de política de tierra quemada en aquellos territorios que no les eran afines”.  Otro episodio les llevó al punto de denunciar al García Molina ante el Comité de Garantías Estatal: tras pedir al responsable de finanzas del  Círculo municipal sin que éste facilitara el estado de las cuentas, pidieron ayuda a la dirección autonómica, que no intermedió en el conflicto. “No hay la misma vara de medir para uno o para otros. Si es afín a ellos es protección total…”.

Molina no podría haber hecho lo que ha hecho si no tuviera el apoyo de Iglesias»

«Lo denunciamos en Garantías estatal porque considerábamos que era una exención de responsabilidades por su parte que violaba nuestro código ético”. Tampoco obtuvieron respuesta. Núñez lo achaca la protección de Molina por parte de la dirección central. El propio Iglesias contó con el líder regional en su candidatura para Vistalegre II. “Molina le debe mucho a la amistad con Pablo Iglesias para mantenerse así, porque le ha garantizado la impunidad”. “Yo mismo como secretario de Organización escribí a Pablo Echenique -secretario de Organización estatal- contándole lo que pasaba y ni siquiera me dio acuse de recibo”. “Molina no podría haber hecho lo que han hecho si no tuvieran apoyo de gente de Madrid y de Iglesias”, matiza.

Sí hubo intervención en el caso de Podemos Puertollano, pero en esta ocasión para disolver la dirección. El email, con remitente de la secretaría de Organización estatal, llegó el pasado 16 de febrero, apenas una semana después de Vistalegre. En él se comunicaba a los órganos la disolución de todos los órganos y se informaba de que los asuntos municipales pasarían a ser competencia del partido a nivel autonómico: en manos de Molina.

 

Email enviado desde la secretaría de Organización estatal por el que diluye Podemos Puertollano.

El que fuera líder morado de Puertollano, Francisco Jiménez, fue uno de los más críticos con la ruptura del acuerdo de Gobierno con García-Page que se produjo en septiembre. llegó a asegurar que la decisión se había tomado “sin potestad ni capacidad de tomarla”. “Las decisiones que ha tomado la Asamblea no las puede revocar un grupillo de palmeros que en algunos casos no saben ni escribir, ni casi ni hablar”, publicó el ex secretario general en su red social Facebook. Una vez expulsado por la Comisión de Garantías del partido, llegó la dimisión de varios miembros de la dirección. La secretaría de Echenique optó entonces por diluir esta organización y derivar las competencias, aunque según denuncian dirigentes municipales en otras ocasiones «se opta por mantener una gestora o dirigentes interinos para mantener la actividad».

Algo parecido ocurrió en Podemos Toledo, donde dimitieron sus responsables con la intención de convocar un proceso de primarias, una opción que -según explican sus ex dirigentes- fue denegada desde la dirección regional. «Desde septiembre, Toledo está sin dirección política», critican desde el partido municipal. «Es una política que se basa en destruir al adversario, pero adversario interno, no externo. Cualquier discrepancia política es tachada de forma sistemática y constante de deslealtad al proyecto», explica.

«Si están teniendo prácticas de vieja política, no entiendo qué tipo de nueva política es Podemos». Así de contundente se expresa Javier Magán, el que fuera portavoz durante un año de Podemos Cuenca, que llevó las riendas del partido tras la dimisión del secretario general, y que terminó por abandonar el cargo el pasado mayo. El ex dirigente morado muestra su desencanto con los últimos pasos del partido y la forma de entrar en el Gobierno de Page: «La que ha sido nombrada nueva consejera de Podemos no ha pasado ningún proceso de elección, no deja de ser una elección a dedo», lamenta Magán.

El ex dirigente reconoció que el partido municipal se encontraba «atado de pies y manos» e introduce un nuevo elemento: el motivo económico. A diferencia de Podemos estatal y manchego, que cuenta con personas liberadas -a sueldo para el partido- a nivel municipal no existe esa figura y ninguno de sus cargos cobran por su trabajo para el partido morado.  Aunque Molina defendió en Vsitalegre la candidatura que defendía otorgar autonomía económica: » No hay una autonomía financiera de Podemos en los municipios, está únicamente centralizada en CLM. En cuenca, nosotros tuvimos que hacer un crowdfunding para sacar adelante la sedes municipal»; relata.

El entusiasmo inicial que suplía este factor se fue agotando conforme iban surgiendo las discrepancias con el hacer de Molina. «No hay una coordinación real entre la ejecutiva de Molina y los municipios. Hay algunas consejos ciudadanos -direcciones- muy abandonados que acaban sintiendo tal desilusión que dejan de participar», reseña el ex dirigente.  A su juicio, la entrada en el Gobierno de Page es una muestra más de la tónica general de los últimos meses. «Las decisiones las han tomado unos pocos y es lo que hemos venido denunciando.. Se ha visto hace poco en el acuerdo de Gobierno, y ves cómo el resto de ejecutivas de capitales de provincia se va desligando por esta forma de hacer política que creemos que no es de Podemos».