Más de 4.420 inscritos en Podemos Castilla-La Mancha han votado ya sobre el acuerdo de gobierno que permitiría a dos de sus dirigentes entrar en el Ejecutivo de Emiliano García-Page. La movilización en esta consulta está siendo alta y ya duplica a los 1.888 simpatizantes que se pronunciaron en junio sobre el acuerdo para facilitar la investidura del presidente socialista.

La participación alcanza casi un 30% de los 15.000 inscritos en Podemos en la región, un dato que los sectores contrarios al acuerdo, especialmente Anticapitalistas, entiende favorable a la victoria del ‘no’. Esa movilización se produce después de una intensa campaña en redes sociales de este sector para convencer a los inscritos de que rechacen el acuerdo.

Por su parte, sus defensores como el secretario general de Castilla-La Mancha, José García Molina, siguen enviando mensajes privados por las redes sociales a los inscritos para pedir el voto favorable. «¿Queremos seguir en una posición de subalternidad frente al PSOE, aprobando sus presupuestos y dándoles el poder para ejecutar o no nuestras propias políticas? ¿Tomamos la iniciativa y nos compremetemos con nuestras propias medidas de gobierno? ¿Nos fiamos de nuestra capacidad, experiencia acumulada y determinación? ¿Preferimos regalarle a otros la potestad de desarrollarlas o paralizarlas. Hay que elegir: ser oposición permanente o ser un gobierno diferente», explica.

«Personalmente no etngo dudas. he votado sí. Porque confío más en Podemos que en los otros partidos, porque vinimos para gobernar de otra manera, porque queremos hacer política ara que no la hagan otros por nosotros», asegura.

La consulta, que termina este lunes a las 22 horas, es una prueba de fuego para la estrategia de Pablo Iglesias de acercamiento al PSOE. Instalado en una caída electoral en todas las encuestas, el líder de Podemos ha optado por presentar un perfil más institucional y con capacidad de alcanzar acuerdos que les permitan gobernar.

Esta estrategia de mano tendida al PSOE, que se ha materializado en una colaboración parlamentaria y este acuerdo en Castilla-La Mancha, causa rechazo en algunos sectores de Podemos, que recuerdan que el partido nació precisamente para presentar una alternativa al bipartidismo, no para colaborar con él.

En este sentido, el resultado de esta consulta resulta relevante porque servirá de termómetro de la opinión de los inscritos sobre este cambio de rumbo.