Los atentados en Las Ramblas de Barcelona y Cambrils se han cobrado, por ahora, 14 fallecidos y más de un centenar de heridos, pero todo apunta a que las consecuencias del ataque podrían haber sido mucho mayores. Los presuntos terroristas arrollaron a la multitud con una furgoneta atravesando a gran velocidad y en zigzag La Rambla, aunque éste no era su plan inicial. El primer escenario que contemplaban los autores materiales del ataque era conseguir un vehículo de mayores dimensiones -un tráiler- y culminar su acción con carga explosiva, según avanza una línea de investigación policial. Los terroristas tenían hasta tres planes para llevar a cabo la masacre, pero varios imprevistos les llevaron a impulsar la última opción.

«La explosión de Alcanar lo que ha hecho es evitar que cometieran un atentado de mayor alcance del que se ha producido», ha avanzado el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, que ha admitido que el ataque «no era de la magnitud que ellos tenían pensado». En una comparecencia tras el gabinete de crisis Trapero ha comparecido visiblemente cansado y ha admitido que los autores querían un atentado de grandes dimensiones, pero que una vez que se frustraron sus planes cambiaron el modus operandi. «Después del accidente de Alcanar, a la desesperada, hicieron el atentado de Barcelona y el de Cambrils».

El principal sospechoso de ser el autor material de los hechos es Moussa Oukabir, que habría conducido la furgoneta en zigzag durante más de 500 metros. Los Mossos han lanzado órdenes de búsqueda de este individuo, de 17 años y de origen marroquí, aunque según las últimas informaciones, no descartan que fuera uno de los cinco abatidos en los tiroteos de Cambrils, aunque no lo tienen identificado: «No tenemos la respuesta». El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, ha dicho que «la línea de la investigación apunta en este sentido» y que en las próximas horas esperan aclararlo. En una comparecencia ante los medios, afirmó que no hay una prueba concreta de ello, aunque sí «más de un indicio que apunta en esa dirección».

El ‘plan A’ de los terroristas, según informan a The New York Times fuentes antiterroristas, pasaba por alquilar un tráiler de mayores dimensiones como el que perpetró los atentados de Niza y cargarlo con explosivos y bombonas de butano para hacerlo estallar una vez cometido el atropello múltiple. Sin embargo, la organización terrorista se encontró con dificultades para alquilar este tipo de camión, puesto que necesitaban permisos especiales de conducción para poder acceder a este tipo de vehículos.

Una vez abortada la idea inicial del atentado, la segunda opción consistía en alquilar dos furgonetas en las que portar los explosivos para culminar dos ataques terroristas diferentes, uno en Barcelona y otro en Cambrils, dos lugares especialmente turísticos de Cataluña. Los presuntos autores de los hechos se hicieron con los dos vehículos con la idea de emprender esta vía, pero la situación se precipitó en la madrugada del miércoles la jueves, cuando el lugar en el que guardaban los explosivos estalló en Alcanar (Tarragona).

Los presuntos terroristas fallaron a la hora de manipular los explosivos y las bombonas de butano y provocaron una una deflagración que en un primer momento parecía accidental, pero que los Mossos d’Esquadra vincularon después con los atentados de Barcelona. Esta relación llegó horas después del atentado, cuando descubrieron que el pasaporte encontrado en una de las furgonetas pertenecía a uno de los heridos en la explosión, y desde ese momento los agentes buscan los explosivos bajo los escombros de la vivienda. El desalojo de 11 vecinos en las inmediaciones apunta a que los explosivos habrían sido ya encontrados.

La explosión de la vivienda supuso otro contratiempo en los planes de los presuntos terroristas, que se vieron desprovistos del segundo elemento de su plan: los explosivos. Es por ello que adelantaron el ataque, ante el temor de que la policía hallara antes de tiempo las sustancias explosivas con las que pretendían atentar. Así, 18 horas después de que la casa de Alcanar volara por los Aires, los habitantes de esa casa -en la que residían ilegalmente- protagonizaban el segundo mayor atentado yihadista después del 11-M, con un atropello múltiple que acabó con la vida de al menos 14 personas, además de dejar más de un centenar de heridos, de los que 16 están en estado crítico.