El plató de Espejo Público se ha convertido este martes en un nuevo escenario de enfrentamiento por la actuación de las autoridades policiales durante el 1-O. La alcaldesa de Calella, Montserrat Candini (PDCat), ha intervenido en el programa tras la expulsión de los agentes de la Guardia Civil de un hotel de su municipio, una actuación que ha defendido justificando que los agentes “escupían desde los balcones” a la gente que se concentraba pacíficamente.

La alcaldesa ha arremetido duramente contra el operativo llevado a cabo el pasado domingo para impedir las urnas en los colegios ante el portavoz del sindicato de Policía, Serafín Giraldo, presente en el plató. “Los guardias civiles asaltaron la barrera de los mossos atacando con las porras”, ha denunciado Candini, a lo que el portavoz ha respondido: “Insultar a la policía es muy fácil, insultar a un juez no porque tiene consecuencias”.

Tras varios minutos de intervenciones, la propia presentadora, Susanna Griso, ha defendido a los cuerpos de seguridad que han llevado a cabo el operativo y ha señalado directamente a los dirigentes políticos por ser los autores del enfrentamiento entre la policía y los ciudadanos. Griso, también catalana, ha terminado la entrevista casi entre lágrimas mostrando a la alcaldesa su preocupación por las familias de los agentes, sobre todo los niños, que han tenido que interrumpir las clases en el colegio por el acoso que estaban sufriendo, según ha relatado uno de los padres guardias civiles.

Griso ha denunciado las decisiones “unilaterales” de la Generalitat, que ha negado la alcaldesa de Calella. “La Ley de Referéndum, la Ley de Transitoriedad…”, ha enumerado la presentadora. “No es unilateral la decisión del Parlament de Catalunya”, ha respondido Candini, que ha acusado a Griso de “comprar un relato falso”.

La periodista ha pedido “responsabilidad” a la alcaldesa porque los que sufren las consecuencias son “el eslabón más débil, los ciudadanos” y ha denunciado que los culpables de la represión son los gobernantes, a la vez que ha lamentado que si se declara la independencia, “seguirá la violencia y la represión”. “No hay derecho a que nos hagan esto”, ha sentenciado.