La sección sindical del Ayuntamiento de Barcelona, CSIF, ha denunciado este lunes la falta de previsión por parte de Ada Colau para manejar la multitudinaria manifestación en defensa de la unidad de España que recorrió las calles de la ciudad este domingo. Según Societat Civil Catalana, la entidad organizadora, se manifestaron en Barcelona 950.000 personas, mientras que la Guardia Urbana redujo la cifra a 350.000.

CSIF ha hecho público un comunicado este martes en el que expresan su «malestar» por la falta de efectivos de la Guardia Urbana destinados a controlar y garantizar el orden en la manifestación. «No hubo ni previsión ni intención de tenerla», dice el escrito, al que ha tenido acceso El Independiente. «No se reforzaron los servicios policiales para hacer frente a esta manifestación que estaba prevista, porque los efectivos disponibles se destinaron a otros eventos que también estaban previstos, como así consta en la agenda de servicios», prosigue.

El colectivo de funcionarios compara el dispositivo previsto por el Ayuntamiento para la manifestación del 8 de octubre con el que ha realizado en otras ocasiones con motivo de «grandes manifestaciones de auténticas mareas humanas, que incluso han coincidido con otros actos o eventos», en referencia a las Diadas masivas organizadas en los últimos años.

‘Desbordados’

Al no establecer un operativo semejante, CSIF denuncia que el Ayuntamiento puso en grave riesgo a los agentes de la Guardia Urbana desplegados este domingo en Barcelona «para funciones de regulación del tráfico y para hacer cortes improvisados y nada planificados».

«Este contingente no pudo hacer frente a esas funciones de forma que garantizasen la movilidad y la seguridad de las personas y el tráfico. La descoordinación y la falta de recursos humanos situó en grave riesgo la seguridad de los agentes, hasta el punto de abandonar los lugares donde estaban prestando servicio, al verse desbordados, para preservar su seguridad personal», relata el comunicado de CSIF.

El documento, firmado por el secretario general de CSIF en el Ayuntamiento, Horacio López, considera «muy grave» la actitud «que está teniendo la Administración que preside Ada Colau». «No destinar efectivos para esta manifestación, provocando que los que se hallaban de servicio asumieran un riesgo innecesario, denota una actitud del todo irresponsable», reza la denuncia, que asegura que la Guardia Urbana está sufriendo semanas «muy complicadas» para garantizar tanto la circulación como la seguridad el orden público, una responsabilidad que, aseguran, comparten con el resto de cuerpos (Mossos d’Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil), pese a las reiteradas reivindicaciones de la alcaldesa de que el orden público es materia «exclusiva» de otras instituciones.