El Gobierno ha decidido activar el inédito artículo 155 de la Constitución, por vez primera en democracia, para intentar forzar la vuelta a la legalidad de los responsables de la Generalitat. Así lo ha anunciado el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, quien tras hablar con los líderes de PSOE y Ciudadanos, Pedro Sánchez y Albert Rivera, respectivamente, y reunir a su Consejo de Ministros, ha decidido requerir formalmente al Govern “para que confirme si ha declarado la independencia” al margen de la “confusión” generada sobre la suspensión de sus efectos, tal y como anunció Carles Puigdemont.

En una breve declaración en Moncloa, que ampliará durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, Rajoy cree que se necesita arrojar “claridad” ante “la confusión -término que citó en varias ocasiones- generada por los acontecimientos que se vivieron ayer en el Parlamento de Cataluña”. Por eso se requiere formalmente a la Generalitat que confirme si ha declarado la independencia “al margen de la deliberada confusión creada sobre su entrada en vigor”.

Rajoy quiere ofrecer “certezas a los españoles, especialmente a los catalanes”

Rajoy no ha dejado lugar a dudas sobre si se trataba de la aplicación del 155. Ha explicado que ese requerimiento, “previo a cualquiera de las medidas que el Gobierno puede adoptar al amparo del artículo 155 de la Constitución”, pretende ofrecer a los ciudadanos “la claridad y la seguridad” que exige una cuestión de tanta importancia.

Con la decisión adoptada este miércoles, el Gobierno  quiere ofrecer “certezas a los españoles, especialmente a los catalanes” evitando “la confusión generada por las autoridades de la Generalitat sobre una cuestión que tanto les  afecta y preocupa”.

De la respuesta de Puigdemont, para que la tiene cinco días de plazo, depende el “futuro de los acontecimientos”, esto es, si se interviene el Gobierno regional, en todo o en parte. Si el president “manifiesta su voluntad de respetar la legalidad y restablecer la normalidad institucional, se pondría fin a un periodo de inestabilidad, tensiones y quiebra de la convivencia”, ha proseguido Rajoy. De “urgente” ha calificado la necesidad de regresar a la “tranquilidad, seguridad y sosiego” en la política catalana.

Si Puigdemont diera por declarada esa independencia, Rajoy debería convocar otro Consejo de Ministros

Puigdemont “tiene la oportunidad de atender al clamor y a las peticiones que desde tantos ámbitos se le han hecho llegar para recuperar la convivencia armónica y la seguridad jurídica en Cataluña”. No ha hablado Rajoy de los procesos judiciales ya en marcha por la convocatoria del 1-O, -en la que está imputado todo el gobierno autonómico-, ni, tampoco, ha hecho un llamamiento a la celebración de unas nuevas elecciones catalanas, tal y como reclama el PSOE.

Asegura que él se limita a actuar “con prudencia y responsabilidad” teniendo presente el interés general de los españoles, en general, y de los catalanes en particular. Ahora se abre un compás de espera que el líder del PP, Xavier García Albiol,catalán ha dicho que es de cinco días. Si Puigdemont diera por declarada esa independencia unilateral, Rajoy debería convocar otro Consejo de Ministros para acordar el paquete de medidas concretas y elevar su petición al Senado.

La Cámara Alta convocaría a su comisión general de Comunidades Autónomas, que podría dirigirse también al Govern y hasta darle la oportunidad de dar explicaciones en dicha comisión con el representante que éste elija. Finalmente, convocaría el pleno, donde el PP dispone de una cómoda mayoría absoluta.

 

Tras el 10-O

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, proclamó este martes 10 de octubre la creación de la república catalana para, acto seguido, “suspender” esta declaración de independencia en favor del un diálogo auspiciado por la Unión Europea. “Asumo la voluntad del pueblo de que Cataluña sea un estado independiente en forma de república”, aseguró.

Tras su declaración el secretario general de la CUP, Quim Arrufat, le reclamó a Carles Puigdemont que establezcise un límite temporal al período de suspensión de la independencia para dar una oportunidad al dialogo.  Arrufat le advertió de que un mes sería un plazo razonable para la CUP, aunque ha asegurado que su formación está dispuesta a escuchar propuestas del president. Y dejó claro que no aceptarán “una negociación que se eternice y deje colgado el procés”.