La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado prisión incondicional para los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, por el presunto delito de sedición, según han informado fuentes jurídicas.

Así lo ha solicitado el Ministerio Público después de que la titular del Juzgado Central de Instrucción número 3, Carmen Lamela, le haya tomado declaración durante unos 45 minutos por los incidentes ocurridos en Cataluña los días 20 y 21 de septiembre y a la luz de las nuevas informaciones aportadas en los atestados de la Guardia Civil.

En dichos informes, el Instituto Armado sitúa a Sànchez y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, junto con el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, dentro del organigrama diseñado por la Generalitat de Cataluña para conseguir la independencia. Concretamente, establece dos comités en este camino, uno estratégico, en el que sitúa a los presidentes de la ANC y Òmnium, y otro ejecutivo, ejercido por los Mossos.

La juez ha dejado este lunes en libertad con medidas cautelares al mayor Trapero, que deberá entregar su pasaporte y comparecer cada 15 días en un juzgado.

Según la Guardia Civil, Sànchez y Cuixart fueron responsables de “alentar a la masa” llamando a la protesta durante los registros los días 20 y 21 de septiembre tanto frente a la Consejería de Economía –de donde los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil no pudieron salir en casi 24 horas– y luego ante la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Y días después, en el auto en que confirmaba su competencia para investigar el delito de sedición, la magistrada también argumentaba la presunta responsabilidad de los investigados, exponiendo el “papel esencial” que tuvieron Sànchez y Cuixart en el plan de la Generalitat para la independencia.

En su opinión, “la nueva información obtenida” gracias a los atestados de la Guardia Civil permite concluir que los hechos ocurridos los citados días “no suponen un hecho aislado como quieren hacer parecer” los investigados, sino que “se enmarcan dentro de una estrategia compleja con la que desde hace tiempo vienen colaborando”.