El PSOE aboga por una intervención en Cataluña a través del artículo 155 de la Constitución “breve y muy limitada a la  prestación de servicios públicos para recuperar la normalidad democrática y la preservación del autogobierno catalán”. Así lo ha anunciado este jueves por la mañana el secretario de Organización socialista, José Luis Ábalos, en rueda de prensa en Ferraz.

El número 3 de Pedro Sánchez ha asegurado que la ciudadanía demanda de los dirigentes políticos “actitudes y mensajes de tranquilidad y de certidumbre para poner fin a esta etapa llena de deslealtad e insinceridad” por parte del Govern de Cataluña. Por ese motivo respalda la reacción del Gobierno tras la respuesta de Carles Puigdemont a los requerimientos previos para aplicar el artículo 155.

El PSOE se resiste a apoyar una suspensión amplia de competencias en Cataluña

“Al Gobierno le corresponde tomar la iniciativa para restablecer la legalidad y la normalidad democrática. El objetivo es recuperar la convivencia pacífica y especialmente el autogobierno que en Cataluña en estos momentos está siendo absolutamente despreciado”, ha asegurado. Una vez que se conozcan esas medidas, que el PSOE y el Gobierno se encuentran negociando, los socialistas ofrecerán sus valoraciones sobre las mismas.

Ábalos ha dejado clara la opinión del PSOE sobre las afirmaciones que hace Puigdemont en la carta que ha enviado hoy al Gobierno. “Entendemos que no ha contestado a la pregunta que se le hizo sobre lo que ocurrió. Ha sido poco claro una vez más. Sin embargo, algunas cuestiones quedan claras en el escrito: proponen un diálogo, pero siempre para hablar de la desconexión de Cataluña de España apelando un referéndum sin garantías ni controles y basado en una ley declarada inconstitucional”, ha explicado.

En este sentido, ha recordado que la propia Generalitat apela a un 38% votos a favor de la independencia del censo, una cifra que no se puede calificar de mayoritaria, y que queda muy lejos del  62% de apoyo a la Constitución registrado en Cataluña en el referéndum del 78. “Esa mayoría que no se está respetando”, ha zanjado.

“Queremos subrayar que la democracia y el estado de derecho no pueden ceder ante esta inadmisible amenaza”, ha asegurado, en referencia al anuncio de Puigdemont de votar la declaración de independencia en el Parlamento catalán “en el caso de que el estado reaccione ante su incumplimiento”.

El PSOE tampoco “puede aceptar de ningún modo” la existencia de represión política en España ni en Cataluña. “Somos una democracia consolidada donde funciona el estado de derecho y la separación de poderes”, ha insistido, para hacer frente a las mentiras del Procés, que persiguen recabar apoyos internacionales para el separatismo.

En tercer lugar, el PSOE desmonta la “tramposa oferta de diálogo de Puigdemont”. Rechaza que sea “fruto de las presiones que ha recibido”, como asegura en su carta, ya que de esta manera reconoce que sólo recurre a la negociación ahora para establecer “las condiciones de la secesión”. “No podemos aceptar ese marco de diálogo”, ha sentenciado.

No se negocia la integridad territorial de España”, advierte Ábalos

En este sentido, Ábalos ha recordado que estos días se ha evidenciado en el Congreso de los Diputados que “sólo quieren dialogar sobre la marcha de Cataluña”, como han “expresado claramente”, renunciando a participar en “cualquier espacio de diálogo político que hemos ofrecido”, como la comisión parlamentaria de revisión del modelo de las autonomías.

“No les interesa el estado autonómico ni ningún modelo de descentralización que permita mantener la integridad territorial de España ni una reforma constitucional, que es el pacto político que regula convivencia de todos los españoles en todas las comunidades”, ha reprochado. “Han renunciado al diálogo dentro del marco constitucional. No se negocia la integridad territorial de España y no asumimos la bilateralidad entre el estado y un pretendiente a miniestado”, ha advertido.

Por todos estos motivos, para el PSOE “es importante que acabemos con esta serie agónica que proyecta una imagen de desgaste institucional que este país no puede asumir”. “No es bueno para las expectativas ni para la imagen esterior de España”, ha insistido, para explicar que los socialistas asumen su parte de “responsabilidad” para “poner fin a esta situación desde la legalidad y la institucionalidad, teniendo claro que el objetivo es garantizar el bienestar y el futuro de todos los españoles y de todos los catalanes”. En resumen: para “recuperar la normalidad lo antes posible y frenar el enorme deterioro de la convivencia en Cataluña”.