La imprudencia de la ex ministra socialista de Cultura, Carmen Calvo, negociadora por parte del PSOE de los detalles de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, ha generado estupor en el PSOE. La secretaria de Igualdad de Pedro Sánchez sorprendía este viernes cuando confirmaba en dos entrevistas con TVE y con Antena 3 que su partido ya había alcanzado un acuerdo con el Gobierno para que la aplicación del 155 terminase con la convocatoria de elecciones autonómicas para el mes de enero. No sólo no hay acuerdo, sino que la preferencia en Moncloa es que esos comicios se retrasen bastante más, mínimo seis meses tras la activación de la intervención por el Senado el próximo viernes.

El Gobierno no ha tardado en desmentirlo. Fuentes de Moncloa han confirmado a El Independiente que el acuerdo no existe y que se trataba de un «patinazo», en una información que posteriormente ha confirmado el portavoz Iñigo Méndez de Vigo, que ha asegurado que la aseveración de Calvo es «prematura». Desde Bruselas, Mariano Rajoy insistía en que todas las medidas se conocerán tras el consejo de ministros convocado al efecto para este sábado.

El PSOE lleva semanas mostrando imagen de unidad con el Gobierno

A esa hora, Calvo ya había vuelto a las televisiones para matizar su rotundidad de la mañana. «Hay acuerdo en darle voz a los catalanes en unas elecciones y para nosotros puede ser en enero», decía en Cuatro ya rebajando el tono. Preguntada sobre si esa impresión la compartía el Gobierno, como había asegurado horas antes, matizaba otra vez: «Llevamos muchas horas de trabajo para que nos quede claro que el 155 desemboca en elecciones, y para nosotros todos sabemos que un plazo corto es cuanto antes. Para nosotros es enero».

La fijación de un plazo tan concreto dinamita la prudencia que ha presidido las expresiones del PSOE hasta ahora. Ferraz ha querido transmitir siempre que, como principal partido de la oposición, el PSOE «acompaña» al Gobierno en la defensa del estado de derecho y consigue templar las medidas que se pondrán en marcha.

Las palabras de Carmen Calvo ponen ahora a los socialistas en una encrucijada: si el Gobierno anuncia este sábado las elecciones catalanas para el mes de enero, el PSOE saldrá reforzado; si Rajoy por el contrario las retrasa, se trasladará una imagen de pulso perdido por Pedro Sánchez. Por este motivo, dirigentes socialistas reprochan a la secretaria de Igualdad no haber seguido la línea de «prudencia» mantenida por el PSOE en las últimas semanas, que ha intentado siempre «no hablar en nombre del Gobierno».

La propia Carmen Calvo volvía a aclarar su discurso posteriormente en La Sexta, incorporando ya esta parte del mensaje. «Nosotros no somos el Gobierno», aclaraba, para recalcar de nuevo que decretar la fecha de las elecciones «no nos corresponde a nosotros». La ex ministra insistió de nuevo en la preferencia del PSOE por el mes de enero, aunque evitó ya hablar de acuerdo como sí había hecho por la mañana, y circunscribió sus plazos a la «posición interna» de su partido.

El control de TV3

En esa misma entrevista, la secretaria de Igualdad restaba solemnidad a otro de los anuncios hechos por la mañana: que el PSOE aceptaría la intervención de TV3 por parte del Gobierno mediante la activación del 155. Una situación que ha generado especial ruido en Cataluña, y cuya posibilidad ha rebajado en intervenciones posteriores. El propio Mariano Rajoy, en la rueda de prensa del Consejo Europeo y preguntado, por el tema, ha asegurado desconocer ese extremo. «¿Pero quién ha dicho eso?», ha llegado a responder al periodista que le interpelaba.

En Moncloa, pese a que existe la idea de que el control de TV3 sería importante para desactivar el desafío independentista, también son conscientes de que la aplicación efectiva de este control sería prácticamente imposible en el día a día de la redacción.

Perfil técnico

Calvo está siendo una de las encargadas de liderar las negociaciones con el Gobierno para la aplicación del 155 por su formación jurídica y experiencia gubernamental, ya que es doctora en Derecho Constitucional, ex ministra y ex consejera de los Gobiernos de Manuel Chaves en Andalucía. Calvo fue una de las primeras voces femeninas con bagaje institucional que dio apoyo a Pedro Sánchez en Andalucía en las pasadas primarias del PSOE. Por ese motivo, el secretario general le ofreció un puesto destacado en su Ejecutiva. Sánchez valora, además, las dotes comunicativas de la ex ministra.

Su interlocutora durante este proceso está siendo la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Pero en las conversaciones con el Ejecutivo –lideradas por Rajoy y Sánchez– también han participado el sociólogo de referencia del PP, Pedro Arriola, y el veterano diputado socialista José Enrique Serrano, así como el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, y el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo.