El Ministerio del Interior ha destituido como mayor de los Mossos d’Esquadra a José Lluís Trapero, investigado por un posible delito de sedición ante el acoso que sufrió la comisión judicial durante lo registros y detenciones en la Consejería de Economía y Hacienda el pasado 20 de septiembre e ‘intocable’ para el Govern de Carles Puigdemont. El máximo responsable operativo de la Policía de la Generalitat ha permanecido en el cargo menos de siete meses.

El cese de Trapero como máximo responsable operativo de la Policía de la Generalitat se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE) este sábado, tan sólo horas después de que el pleno del Senado autorizara al Gobierno de la nación a adoptar una serie de medidas para restablecer el orden constitucional en Cataluña. Entre otras, el control de la Policía Autonómica, acusada de “inacción flagrante” durante el 1-O.

Publicación del cese de Trapero como mayor de los Mossos en el BOE.

Publicación del cese de Trapero como mayor de los Mossos en el BOE.

La continuidad de Trapero al frente de los Mossos, integrado por casi 17.000 agentes, era insostenible desde que la titular del Juzgado Central 3 de la Audiencia Nacional lo llamó al procedimiento en calidad de investigado tras la denuncia por sedición presentada por la Fiscalía el pasado 22 de septiembre. Y más después de que, en su segunda comparecencia judicial ante la magistrada Carmen Lamela, el Ministerio Público pidiera prisión incondicional. Esta petición no fue atendida por la instructora, que decretó medidas cautelares menos severas: retirada de pasaporte, prohibición de abandonar el territorio nacional y presentación en el juzgado cada dos semanas.

Lejos de ser suspendido cautelarmente de sus funciones, como ha hecho la dirección en otros casos y como demandaban muchos agentes no independentistas en el cuerpo para que no se deteriorara más la imagen del Cuerpo, el mayor de los Mossos era una figura ‘intocable’ para el Gobierno de la Generalitat. “Trapero no se toca”, dejó claro Jordi Turull, el hasta ahora portavoz del Gobierno catalán, después de que el mayor de los Mossos declarara como investigado ante la juez y quedara en libertad con medidas cautelares. “Trapero tiene la confianza del Govern y de la mayoría de la sociedad catalana”, remachó Joaquim Forn, el cesado conseller de Interior.

El Gobierno descabeza la cúpula de la Consejería de Interior con la destitución del consejero, su ‘número dos’ y el director de la Policía Autonómica

Experto en investigación criminal y con 27 años de servicio, Trapero alcanzó el puesto de máxima responsabilidad operativa el pasado 11 de abril, cuando al frente de los Mossos se encontraba Albert Batlle y el consejero de Interior era Jordi Jané. Ambos fueron relevados por su tibieza ante el referéndum de autodeterminación del 1-O, celebrado pese a ser suspendido por el Tribunal Constitucional.

Los investigadores de la Guardia Civil consideran a Trapero como un engranaje más de la maquinaria independentista, al situarlo como integrante del “comité estratégico” que se detallaba en la hoja de ruta del procedimiento secesionista que figuraba en un documento intervenido en el domicilio de Josep María Jové, número dos de Oriol Junqueras en la Consejería de Economía y Hacienda, bajo el nombre de EnfoCATs.

La relación de Josep Lluís Trapero con los responsables del Ministerio del Interior se habían deteriorado a raíz de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils (Tarragona) del pasado mes de agosto, sobre todo a raíz de la polémica suscitada tras conocer que el National Counterterrorism Center (NCTC, en el que se integran las principales agencias de información de EEUU como la CIA, el NSA o el FBI) envió una nota a los Mossos el pasado 25 de mayo avisando de un posible atentado en La Rambla de Barcelona.

La relación del mayor de los Mossos con los responsables del Ministerio del Interior se había deteriorado tras los atentados yihadistas

El Gobierno ha descabezado en tan sólo unas horas la cúpula de la Consejería de Interior en aplicación de las medidas aprobadas por el Senado al amparo del artículo 155 de la Constitución. A la salida de Joaquim Forn como conseller se suma la del secretario general de Interior, Cèsar Puig. En julio pasado, tras la salida de Batlle como director de la Policía Autonómica, se especuló con que dejaría de ser el número dos de Interior al no estar alineado con la línea independendista del Govern.

El BOE también publica este sábado la destitución de Pere Soler como director general de la Policía de Cataluña, responsabilidad que ha desempeñado durante tres meses y medio. Tras cesar, Soler envió una carta de despedida a la plantilla en la que subraya la “profesionalidad” del cuerpo y lamenta lo “extraordinariamente injusto” que se les está tratando por su actuación el 1-O.

Insubordinaciones de agentes

A diferencia de otras propuestas planteadas por el Ejecutivo de Rajoy al Senado al amparo del artículo 155, la referente a ‘Seguridad y orden públicos’ no ha sufrido modificación alguna respecto a la redacción inicial. Los Mossos pasan ahora a depender del Ministerio del Interior.

El departamento que dirige Juan Ignacio Zoido se adelanta a posibles insubordinaciones de agentes y advierte de que, en ese supuesto, tomaría medidas: “En el caso de que el incumplimiento de las disposiciones, actos, resoluciones, instrucciones u órdenes de servicio dictadas por los órganos o autoridades creados o designados por el Gobierno de la nación pudiera ser constitutivo de responsabilidad disciplinaria se podrá proceder a su exigencia, de acuerdo con lo dispuesto en la normativa estatal y autonómica especial que resulte de aplicación, sin perjuicio de las responsabilidades patrimoniales, contables, penales o de otro orden a que pudieran dar lugar”.