Es el otro ‘procés’ que se sigue en paralelo. Mientras el catalán se desvanece a cada día que pasa, en Euskadi la construcción del ‘procés vasco’ que aspira a otorgar al País Vasco un nuevo ‘estatus político’ continúa avanzando de modo discreto pero imparable. El último paso se ha dado este lunes en el Parlamento Vasco donde los partidos políticos vascos se han dado un mes para poder consensuar las bases que deben definir el contenido del nuevo encaje del País Vasco en el Estado. Unas bases en las que se debe incluir la concreción de términos y conceptos como el derecho a decidir que asistirían a Euskadi, la definición del término nación, el modo en el que se configuraría la relación bilateral con España o el blindaje de las competencias del País Vasco.

La ponencia de autogobierno reunida hoy ha decidido, con el apoyo de PNV, Bildu y Podemos, que el derecho a decidir debe ser uno de los elementos clave del proceso ahora en marcha. Han acordado que su debate debe ser abierto y quedar recogido en la propuesta que debe salir del Parlamento Vasco. Tanto PP como PSE se han opuesto que esta cuestión se sitúe en el centro del nuevo estatuto que se quiere proponer.

La Cámara de Vitoria se ha dado un último plazo de un mes para que todos los partidos políticos concreten no sólo esta cuestión, el principal escollo, sino el resto de los puntos que está previsto que se consensuen previamente. Cada formación deberá determinar con qué postulados del resto de partidos podría llegar a entenderse y redactar un documento de bases que sirva para el futuro texto articulado que se sometería a votación.

El borrador, en enero

A lo largo de las próximas semanas tanto PNV como EH Bildu y Podemos, así como el PP y el PSE mantendrán contactos para que cada partido detalle los puntos de posible sintonía y consenso en cada uno de los siete grandes bloques en los que se han clasificado las áreas a debatir. A las ya referida de la concepción de la nación, la bilateralidad o el derecho a decidir del que se dotaría a Euskadi en ese nuevo Estatuto se suman la visión que sobre conceptos como el principio de legalidad, el principio democrático o el modo de abordar el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika, plantea cada grupo.

El plan de trabajo marcado por la Cámara de Vitoria establece que tras la reunión de la ponencia de Autogobierno anunciada para el 13 de diciembre se abriría una nueva fase para que en un periodo de apenas un mes la presidenta de la comisión, Jone Berriozabal (PNV), pueda redactar un documento en el que se recojan los consenso alcanzados entre todos los partidos y sobre los que se tendrá que sustentar el futuro texto articulado. A finales de enero el documento de bases –que incorporaría los principios pactados de modo mayoritario- se remitiría a un comité de expertos, aún por designar, que sería el encargado de redactar el borrador del articulado del futuro nuevo estatuto vasco.

Un grupo de expertos redactará el texto articulado que se votará en el Parlamento y que el PNV quiere someter a una ‘consulta habilitante’

Este último documento podría ser sometido a alguna matización, vía enmiendas, pero sería el que se sometería a tramitación en forma de proposición de ley en el Parlamento Vasco. Una vez aprobado, si prospera la propuesta que defiende el PNV, sería sometido a votación en la sociedad vasca en lo que se denomina “una consulta habilitante”. Los nacionalistas vascos han detallado hoy que previamente la propuesta debería ser sometida a un proceso de divulgación y participación social. De este modo, el PNV considera que el proceso final de negociación con el Estado y la necesaria tramitación en el Congreso contaría con el impulso de una aprobación de la sociedad vasca que impediría que se frustrara.

Grandes acuerdos pero «sin vetos»

Los nacionalistas aseguran que trabajarán por un acuerdo trasversal lo más amplio posible “pero sin vetos y reconociendo que en democracia las mayorías son válidas”. En el comunicado emitido hoy por el PNV no se hace referencia a la necesidad de respetar el marco legal vigente al que hasta ahora se ha referido. Sí se plantea que tras el proceso de debate iniciado en el Parlamento vasco se habrá logrado un “alto grado de consenso” en cada uno de los puntos del futuro Estatuto si es apoyado “por dos o más grupos”. Por el momento las mayores dificultades se localizan en las cuestiones identitarias y territoriales, no así en las de carácter social.

El PSE llama a huir «de caminos equivocados» como el del derecho a decidir en el Estatuto vasco

El PSE ha asegurado hoy que se debería huir de “caminos que se han mostrado equivocados, en Euskadi y Cataluña, y sólo conducen a la frustración”, en referencia a la inclusión del derecho a decidir como uno de los ejes del nuevo estatuto. Los socialistas recuerdan que su propuesta limita cualquier paso al respeto al ordenamiento jurídico. Por ello, el PSE cree que “no tiene cabida” incluir el derecho a decidir en un debate para acordar un nuevo estatuto si se quiere ser respetuoso “con el marco constitucional”. Por último, pide al resto de partidos que sean claros en cuestiones como las relaciones con el Estado que proponen, con Navarra y el País vascofrancés.

En EH Bildu, en cambio, se han felicitado por el grado de acuerdo que existe entre la izquierda abertzale, PNV y Podemos para situar al “derecho a decidir” en el centro del debate abierto. Para Bildu ha quedado desactivado los intentos de PP y PSE de sacar esta cuestión del seno de la ponencia de autogobierno, “algo que no nos ha sorprendido, son los que junto a ciudadanos han apoyado el 155”, ha asegurado hoy el secretario general de EA, Pello Urizar.