El mundo actual es complejo, vulnerable, ambiguo, incierto como nunca antes, en el que prima la inmediatez, la aceleración y la disparidad. Y es un mundo en “un estado de guerra permanente”, económica e ideológica, en el que China emerge como gran potencia global del hoy y del mañana. Es todo un reto descifrarlo, como se ha planteado el coronel Pedro Baños en su último libro Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial (Ariel).

Coincide el experto español con el filósofo alemán Immanuel Kant en que “el estado natural del hombre no es la paz, sino la guerra”. Están librándose guerras llamadas “híbridas”, donde ahora prima la lucha por el dominio económico e ideológico, por medio de los servicios de inteligencia y medios de comunicación, mientras que “lo militar tiene cada vez menos importancia, salvo como relevante medida disuasoria”. Asimismo se multiplican las guerras por actores interpuestos o proxys en un escenario tan convulso como Oriente Próximo.

En este siglo XXI Estados Unidos, con un presidente tan sorprendente como Donald Trump, lucha por mantenerse como primera potencia con una China, que ha aprendido las lecciones de la antigua Unión Soviética y por ello da primacía a la reforma económica sobre el cambio político, y que ha penetrado con fuerza en África, Latinoamérica, Europa, desde su papel preponderante en Asia.

Con la premisa de la incertidumbre, en un momento en el que es más aventurado que en otras épocas realizar previsiones debido en gran parte a la inmediatez con que se transmiten los acontecimientos, y la aceleración propiciada por la tecnología, la investigación de Baños tiene como objetivo lo que denomina “la seguridad humana”.

Así se refiere el autor al respeto al ser humano, y para lograrlo urge saber quién y cómo se controla el mundo para frenar la manipulación que sufrimos, con una avalancha de información sin contexto, y tender a una sociedad  en la que prime la legalidad internacional en la que haya “un control democrático planetario”. Ese derecho tendría que ser aplicable y sancionable, no como ocurre ahora que EEUU es el primero que incumple con los parámetros de la legalidad internacional al no estar en el Tribunal Penal Internacional e incluso poner trabas a su actuación.

Debería ser inaceptable lo que ha pasado en Siria, víctima de intereses económicos y geopolíticos, y por ello hay que estar alerta”

El gran fracaso reciente tiene el nombre de un país que aún sigue sufriendo los estragos de la guerra, Siria. “Debería ser inaceptable que por intereses económicos y geopolíticos mundiales haya medio millón de muertos, unos seis millones de refugiados y desplazados, muchos a las puertas de Europa, que ha cerrado su acceso, y esto puede volver a pasar en cualquier otro país y por eso los ciudadanos han de estar alerta”, según explica a El Independiente el experto, que ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo del Ejército Europeo en Estrasburgo.

Las 10 claves que nos sirven de guía para interpretar el mundo serían las siguientes:

1. Quiénes libran la guerra económica por el poder global. “Hay muchas fuerzas que luchan entre ellas, no sólo los Estados”, afirma el investigador, pero “hay una rivalidad geopolítica entre una gran potencia que domina el mundo, que es Estados Unidos, ahora en declive, y su gran rival económica, China”. Son los reyes de los “países dominadores frente a los dominados”, según la terminología del libro.

El poder se ha desplazado hacia Asia/ Pacífico  y EEUU es consciente de esta circunstancia. La reciente gira de 12 días a Asia de Trump habla por sí sola de la importancia de la región. EEUU intenta cercar a China y China intentar romper el cerco, sobre todo, con la nueva Ruta de la Seda marítima que está llegando a Europa.

China ha tomado posiciones en África, Latinoamérica y se está haciendo con sectores estratégicos en muchos países europeos. “Es una versión moderna de una invasión económica”, afirma Baños, que coloca a Pekín al frente de una guerra económica global.

También Rusia, con gran poder militar, pretende recuperar su estatus y quiere ser parte de las decisiones mundiales con un dirigente como Vladimir Putin, muy popular, con gran experiencia en servicios de inteligencia, que ha convertido a Rusia en una gran maestra en desinformación. India está al acecho con sus 1.300 millones de habitantes.

Podemos vivir a corto plazo un enfrentamiento por la rivalidad dólar/oro que llevaría a una gran crisis mundial”

El combate geoeconómico se libra a su vez en otro escenario: Rusia y China están intentando que se deje de utilizar el dólar para la compra de energía, petróleo y gas, lo que significaría la ruina de EEUU, que ya no tiene el respaldo del oro al contrario que Rusia, que lo tiene, y China, que lo está acaparando. “Podemos vivir a corto plazo un enfrentamiento que puede llevar a una gran crisis económica mundial”, apunta el militar español.

Todas las naciones, grandes y pequeñas, se conducen por la búsqueda de su propio interés. En este sentido, señala Baños en su obra, “no hay aliados eternos, sino intereses permanentes”.

2. Quiénes están cediendo terreno. Los europeos estamos perdiendo la globalización, en concreto la Unión Europea debido a su falta de avances. “Es la canciller alemana Angela Merkel quien habla con el turco Erdogan, sobre la crisis de refugiados, o con Putin, y el resto parece que no importa. Es una Europa que se está rompiendo”, tras el Brexit y el ultranacionalismo pujante en Polonia o Hungría”, dice el autor de Así se domina el mundo. Al no ser un Estado supranacional, como habría sido con una Constitución europea, la UE está perdiendo frente a EEUU y China, e incluso India o México emergen como serios competidores.

3. Quiénes libran las batallas ideológicas. En este caso se enfrentan neoconservadores, curiosamente Trump y Putin, defensores de valores ultratradicionales, frente a ultraliberales, como sería el magnate George Soros, presidente de Open Society Foundations, quien libra su particular lucha contra la Rusia de Putin, como en Ucrania, por ejemplo.

Otra de las luchas ideológicas es la religiosa y el papel del Papa Francisco está siendo fundamental. “El Papa Francisco ha hecho gestos históricos de acercamiento entre el mundo cristiano porque sabe que si no se une el mundo cristiano, el mundo musulmán les comerá el terreno, sobre todo donde hay muchos desfavorecidos, como en Asia, África e incluso en Latinoamérica”, subraya Baños, autor del blog geoestratego.com.

Los medios de comunicación, esas “armas de comunicación masiva”, son otro importante instrumento en esa guerra permanente que se libra a través de la manipulación psicológica, a veces consciente y otras veces motivada por falta de recursos y la presión de la inmediatez actual. En el ciberespacio también se libran batallas con guerrillas digitales que hacen difícil desentrañar los orígenes y motivaciones de quienes están implicados.

4. Cómo se combate: las guerras por ‘proxys’ y los eternos errores. No sólo las potencias nucleares, sino las potencias regionales, como Irán, Arabia Saudí o Turquía, emplean proxys (actores interpuestos) para combatirse entre ellos. Son líderes regionales que aspiran a seguir creciendo y mantienen una relación ambigua con los superpoderosos. Unos financian a los salafistas yihadistas y otros a los kurdos.

“No aprendemos las lecciones de la Historia”, sería otra máxima de la obra sobre geopolítica y geoestrategia. En este caso, no hemos aprendido lo que significó alimentar el yihadismo en Afganistán. “Ahora se alimentan otros monstruos en Oriente Próximo, que luego son muy difíciles de controlar”, explica Baños, en referencia al autoproclamado Estado Islámico.

5. Contra quién actuar para derrotar al terrorismo. El terrorista no deja de ser un títere, un soldado, y evitar la radicalización es un paso, pero lo fundamental sería desbaratar los hilos de los que manejan el terrorismo, que busca la espectacularidad en sus actos violentos para compensar su asimetría. Cómo se crea una yihad y quién utiliza a esos últimos escalones, sería lo interesante. “No se actúa con la suficiente diligencia porque muchos países interesados en fomentar el rigorismo musulmán, compran voluntades y países enteros y nadie se atreve a ponerles coto. El terrorismo hay que verlo desde un plano geopolítico, no sólo desde un plano táctico”, resume Baños.

El terrorismo hay que verlo desde un plano geopolítico, no sólo desde un plano táctico”, dice Pedro Baños

6. Un mundo de ‘hombres fuertes’. Xi Jinping emerge como un líder mundial, especialmente tras el último congreso del Partido Comunista de China, donde se ha consagrado a la altura de Mao Zedong o Deng Xiaoping. En cada momento se busca un líder adecuado a las necesidades del país y Xi Jinping lo es, como lo son ahora Donald Trump o el ruso Vladimir Putin.

Con Barack Obama, EEUU necesitaba un lavado de imagen en el exterior y lo consiguió. Según Baños, Obama dejó terreno a China y a Irán, y ahora Trump quiere recuperar esas posiciones frente al expansionismo de Pekín y el poder regional de Irán en Irak, Siria o el Líbano y también replantea el acuerdo nuclear por considerarlo ventajoso para Irán, como suscribe Israel.

“Lo que dice Trump suele tener trasfondo económico. Con México se enfrenta porque puede convertirse en potencia económica en poco tiempo”, remarca el experto, a quien Trump le parece mediático y estrambótico, que juega a la llamada estrategia del loco, a la que también recurrió Richard Nixon, como forma de disuasión.

7. Quiénes se desmarcan: la rebeldía de Corea del Norte. Aislado prácticamente del sistema internacional, según la última Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU, sería un Estado “irresponsable”, ni dominador ni dominado, si bien cuenta con la protección de China, aunque los líderes actuales Xi Jinping y Kim Jong-un den la impresión de haberse distanciado. El temor a una guerra en la que esté involucrada Corea del Norte es creciente desde hace meses. Las bravuconadas de Trump y Kim Jong-un lo alientan.

Descarta Baños una guerra nuclear por el impacto que tendría en toda la región, especialmente en China. También es improbable un cambio de régimen que condujera a la unificación de la península, a lo que se opone Pekín radicalmente, porque la Corea unificada estaría bajo la órbita de EEUU.

Tampoco cree el experto que permitiera China otra posibilidad, un ataque quirúrgico a pequeña escala a cambio de una compensación para no reaccionar con misiles. Siempre hay que tener en cuenta que Pyongyang desaparecería del mapa si ataca con misiles, pero justifica su desarrollo nuclear precisamente para garantizar su supervivencia.

Corea del Norte es un instrumento de China para romper el cerco estratégico al que le somete Estados Unidos en la región”

Según señala, “para China, Corea del Norte es un instrumento importante para romper el cerco estratégico al que le somete EEUU en la región con Corea del Sur, Taiwán y Japón en la órbita americana. A Japón tampoco le interesaría un rival potente como una Corea unificada”.

8. Qué países dan ejemplo. Pocas son las naciones que el coronel Baños considera un modelo. Nueva Zelanda, Canadá o Islandia son países donde más y mejor se respetan los derechos del ciudadano y donde hay grandes cuotas de libertad. Incluso en Canadá, que no es ajena al terrorismo yihadista, se ha rechazado limitar o controlar el uso de internet por el riesgo de radicalización yihadista porque consideran muy dañino el recorte de libertades y muy limitada su eficacia. La perfección democrática no existe pero estas naciones serían las que más se acercarían a esa utopía.

9. Qué debilidades padecen los otros países. La mayoría de los países sufren ahora de las consecuencias de lo que denomina “abusos de la democracia”. Si no hay una revisión urgente, teme que “los extremismos, de uno y otro lado, se impondrán en Europa”. Antes o después, esa juventud frustrada porque se queda al margen, no puede acceder al empleo cualificado, hará una revolución.

Es la falta de movilidad social uno de los principales factores que quiebra el sistema democrático. Cuando la clase media pierde peso, la democracia se debilita. Sucede en la India, con su sistema de castas, pero también es cada vez más frecuente en una Europa, donde la clase media se está empobreciendo y donde los jóvenes dependen de sus familias y carecen de expectativas. No se soluciona con ayudas sociales, según Baños, ya que en la UE, por ejemplo, se dedica la mitad del dinero que emplea el mundo en esta asistencia. Lo que necesitan estos jóvenes son perspectivas de futuro.

El separatismo es excluyente, supremacista y muy egoísta. Nadie quiere separarse para vivir peor”

Esa disconformidad social también la aprovecha el separatismo, que ofrece un mundo mejor a esa ciudadanía disconforme con la situación actual. Según el investigador, “el separatismo por definición es excluyente, supremacista y profundamente egoísta. Nadie quiere separarse para vivir peor. Sudán del Sur se separa del norte porque los pozos de petróleo están allí. Suelen alcanzar el poder o bien radicalizando a la población a través de la educación y medios de comunicación y redes sociales para que voten por la opción separatista, o llegan al poder y desde ahí se radicaliza a los ciudadanos”.

10. Cuáles son las mayores amenazas globales. “Nos mantienen engañados y en un estado de atonía”, remarca Baños, quien se alarma del crecimiento de la drogadicción en sociedades como la estadounidense, y también en la española. Así dejamos de ser conscientes de los problemas sustanciales que ponen en riesgo el futuro como el cambio climático. Tampoco somos conscientes del impacto que van a tener los movimientos migratorios: África duplica su población cada 20 años.

“Hay amenazas existenciales que pueden convulsionar nuestros países, nuestras sociedades y nuestro sistema político, más que el terrorismo, como estas revoluciones en Europa con los extremismos emergentes, los efectos del cambio climático y los movimientos migratorios masivos”, concluye Baños.

Alerta el autor del riesgo de que se haga realidad la sociedad que describía George Orwell en 1984, un mundo donde “la gente tiene miedo de pensar aunque le digan que puede hacerlo”. O esa dictadura perfecta, de la que ni siquiera los esclavos sueñan con escapar, de Un mundo feliz de Aldous Huxley.