Mariano Rajoy no aceptará «imposiciones» de Carles Puigdemont aunque el independentismo se alce finalmente con la victoria en las elecciones del 21D. Así lo ha advertido este martes el presidente del Gobierno, en respuesta al reto lanzado por Carles Puigdemont, quien ha retado a la justicia a detenerle si vuelve a España para ser investido president, en caso de que el independentismo gane las elecciones.

«El 22 de diciembre el Gobierno será el mismo, con el mismo presidente y los mismos apoyos y quiere hablar, pero no va a aceptar imposiciones ni que Cataluña se quede fuera de España y de Europa» ha advertido Rajoy en un momento en el que los independentistas, tanto JxCat como ERC, vuelven a abrazar la vía unilateral y a defender la «construcción de la república» que hace diez días solo abanderaba la CUP.

Ni imposiciones ni indultos

En términos igualmente duros se ha expresado el candidato del PP, Xavier García Albiol, al rechazar la posibilidad de que el Gobierno indulte a los dirigentes independentistas, como ha apuntado esta mañana el líder del PSC, Miquel Iceta.

«Los indultos a Puigdemont y Junqueras no son la prioridad de los catalanes, indultar a aquellos que han provocado la peor crisis de Cataluña en décadas no forman parte de la agenda» ha señalado Albiol, quien ha pedido a Iceta que «tenga claro hacia donde dirigir los esfuerzos, ningún gobierno del PP va a contemplar como prioridad ni posibilidad el indulto a estas personas».

El candidato popular ha defendido además que es necesario «un mensaje de firmeza democrática» en unos momentos en los que «los catalanes van a tener que elegir los partidos que tienen que dirigir Cataluña en los próximos años».

Los líderes populares han hecho estas advertencias en una visita a las Cavas Freixenet, en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona), cuyo presidente, José Luis Bonet, ha sido uno de los pocos empresarios catalanes que en los últimos años se ha opuesto abiertamente a la deriva independentista emprendida desde la Generalitat, pese a lo cual su empresa ha optado por no abandonar Cataluña. Una decisión que Rajoy ha elogiado y agradecido ante Bonet, que en su momento propuso al Consejo de Administración de la multinacional del cava el traslado de su sede social.

El empresario genera riqueza, crea empleo y mueve la sociedad, no tiene la culpa de las decisiones caprichosas e irresponsables de algunos dirigentes políticos»

«El empresario genera riqueza, crea empleo y mueve la sociedad, no tiene la culpa de las decisiones caprichosas e irresponsables de algunos dirigentes políticos». Con este argumento ha defendido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acabe el boicot a los productos catalanes que se ha vivido tras la declaración unilateral de independencia. 

En un acto electoral destinado a demostrar el apoyo del Gobierno al empresariado catalán con la restitución de la «normalidad», auténtico eje de la campaña del PP para las elecciones del 21-D, Rajoy ha señalado que «los empresarios catalanes se han visto castigados en Cataluña y en el resto de España, y lo único que han hecho es crear puestos de trabajo e intentar hacer bien las cosas».

 

Se trata del segundo acto electoral protagonizado por el presidente del Gobierno hoy en Cataluña, donde ha desembarcado en apoyo del candidato del PP a las elecciones del 21-D, Xavier García Albiol, al que las encuestas sitúan a la cola en intención de voto. Rajoy volverá a Cataluña, en este caso Girona, el próximo fin de semana, en el que se completará el desembarco de la dirección nacional del partido con un acto en Salou (Tarragona).

En Badalona, Mariano Rajoy, ha asegurado de cara a las elecciones del 21 de diciembre que «el PP es la única garantía de que Cataluña siga siendo España y siga siendo Europa» y ha reclamado el voto para su partido porque «las batallas hay que ganarlas en todos los parlamentos».

El presidente ha defendido una vez más la aplicación del artículo 155 porque «acabó con un disparate». «El Gobierno aplicó la Ley, supo pactar con otros partidos, recuperó la legalidad y consiguió el apoyo de toda Europa, sin excepción, y además convocó elecciones», ha zanjado para responder a quienes, como Podemos y los partidos independentistas, cuestionan la constitucionalidad de su aplicación al caso catalán.