El juez que instruye la causa contra la anterior cúpula de la Federación Española de Baloncesto (FEB) ha planteado su abstención después de que los dos principales imputados hayan interpuesto sin éxito contra él una querella por prevaricación, dos incidentes de recusación y dos quejas ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Será ahora la Audiencia Provincial de Madrid el órgano jurisdiccional que deberá decidir si el magistrado Juan Antonio Toro Peña queda definitivamente apartado o por el contrario debe seguir investigando el caso, cuya instrucción está suspendida mientras tanto.

Según ha podido conocer El Independiente, el titular del Juzgado de Instrucción 36 de Madrid ha formalizado su inhibición días después de que la Sección Decimosexta de la Audiencia de Madrid desestimara el segundo intento de los investigados por apartarlo de las actuaciones. En este caso, fue promovido por el ex secretario general-director económico Luis Giménez, que invocó la causa cuarta que prevé la Ley Orgánica del Poder Judicial como motivos de abstención: «Estar o haber sido denunciado o acusado por alguna de las partes como responsable de algún delito o falta, siempre que la denuncia o acusación hubieran dado lugar a la incoación de procedimiento penal y éste no hubiera terminado por sentencia absolutoria o auto de sobreseimiento».

Giménez presentó el pasado 4 de julio una querella contra el juez Toro por prevaricación y revelación de secretos contra el juez que los investiga, al facilitar copia de las actuaciones al denunciante originario del caso aunque no personado en el procedimiento. El magistrado abrió las diligencias previas en las que figuran como imputados el ex número dos de la FEB y el ex mandamás del baloncesto español José Luis Sáez a raíz de la querella interpuesta por el ex presidente de la Federación Española de Tenis José Luis Escañuela contra el entonces presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, con la que adjuntó la denuncia que el Comité de Auditoría y Control de la FEB presentó a finales de 2015 ante el CSD por posible uso indebido de fondos de Sáez. El ex presidente del Tenis pretendía así acreditar el doble rasero que Cardenal habría seguido con el anterior jefe del Baloncesto -supuestamente más benévolo- y con él, al que llevó ante la Fiscalía Anticorrupción.

Una querella, dos recusaciones y dos quejas ante el CGPJ, acciones que han dirigido Sáez y su ex ‘número dos’ contra el juez que les investiga

El titular del Juzgado de Instrucción 36 de Madrid adopta ahora esta decisión pese a que tampoco han prosperado las quejas formalizadas por Sáez y Giménez ante el CGPJ por disconformidad con varias resoluciones acordadas por el magistrado. Según han informado a este diario fuentes del máximo órgano de gobierno de los jueces, el CGPJ sólo puede analizar eventuales infracciones disciplinarias pero es incompetente para valorar resoluciones, ya que ello afectaría a la independencia judicial.

Con su decisión de dar un paso al lado en la instrucción del caso en el que se investiga por la posible comisión de siete delitos al antecesor de Garbajosa en la Presidencia de la FEB, el juez trataría de disipar cualquier duda sobre su actuación en la instrucción que afecta a dos imputados que abiertamente han cuestionado su imparcialidad.

El sumario del caso Soule, en el que se investiga por corrupción a Ángel María Villar, incluye una referencia al magistrado Juan Antonio Toro. Como informó El Mundo, el juez participó en una reunión celebrada en un restaurante de Madrid diez días antes de la detención del suspendido presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) en la que también estuvo presente Rafael Cortés Elvira, ex secretario de Estado para el Deporte.

Amistad con Cortés Elvira

En su incidente de recusación, José Luis Sáez esgrimió como motivo la amistad que mantiene Cortés Elvira, antiguo directivo de una empresa -Grupo Aegis- a la que alcanza la investigación, y el juez Toro. Éste reconoció esa relación, pero negó que ello tuviera incidencia en los hechos que se investigan. «Don Rafael Cortés Elvira y el hoy recusado son amigos, pero Don Rafael Cortés Elvira no es parte ni como acusación particular, ni como acusación popular, ni como testigo en los hechos que se están investigando”, razonó el instructor.

A la espera de que la Audiencia de Madrid se pronuncie sobre la abstención planteada por el titular del Juzgado de Instrucción 36 de Madrid, la investigación por la gestión de la anterior cúpula de la Federación Española de Baloncesto -iniciada el 27 de septiembre de 2016- permanecerá suspendida. La instrucción apenas ha avanzado desde finales de mayo, cuando Toro suspendió las declaraciones que había señalado ante la primera recusación formulada por los investigados.

Entre las diligencias que quedan pendientes figura el informe que el magistrado encargó a un perito de la Agencia Tributaria para determinar si la FEB y sus antiguos gestores cometieron delito fiscal en los ingresos y patrocinios conseguidos con motivo de la celebración de la Copa del Mundo 2014.