El Ejecutivo asume que los tres diputados autonómicos catalanes encarcelados, esto es Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sánchez puedan votar en la sesión constitutiva del Parlament mediante delegación, pero no así en el caso de los cinco de Bruselas y, mucho menos, que Carles Puigdemont pueda ser reelegido presidente por plasma. Desde Moncloa se distingue entre los que están en prisión, pero han asegurado ante el juez del Supremo, Pablo Llarena, aceptar las reglas del juego democrático -incluso, en el caso de Forn y de Sánchez, que dejarán el escaño si se vuelve a las vías unilaterales-, y los que se han sustraído a la acción de la Justicia, con Carles Puigdemont a la cabeza.

El Gobierno estará muy atento a las decisiones que tome este miércoles la mesa de edad de la Cámara autonómica, que estará presidida por el ex conseller y ex dirigente del PSC, hoy en ERC, Ernest Maragall. La mesa deberá resolver sobre las peticiones de voto delegado, según indican los letrados del Parlament en un informe no vinculante, pero al que dijeron someterse los diputados republicanos, y Moncloa estudiará si es susceptible de recurso ante el Tribunal Constitucional. Fuentes gubernamentales admiten que si la mesa «toma una decisión respecto a los encarcelados fundamentada sobre la sentencia del juez Llarena así como sobre el informe de los servicios jurídicos de la Cámara, esto es, de forma argumentada y seria» no se recurrirá al alto Tribunal, lo que sí harán de forma inmediata en caso de que se permita delegar a los fugados.

La constitución del Parlament puede acabar suspendida si permite el voto de los fugados o la investidura de Puigdemont

Un recurso del Gobierno supone la suspensión inmediata de la norma recurrida, lo que podría dar al traste con la constitución del Parlamento catalán, primer paso indispensable para que comiencen a contar los plazos bien hasta la formación de un nuevo gobierno o, en caso extremo, hacia la repetición de elecciones. El asunto no es sencillo. Si bien tanto Llarena como los letrados del Parlament abren la puerta a que resuelva la mesa, éstos últimos recuerdan en su informe que los casos de delegación de voto están muy tasados y que sería necesario abordar una reforma del Reglamento. Sólo hay tres supuestos y ninguno es aplicable a la situación de los encarcelados en Estremera y Soto del Real, : maternidad, hospitalización e incapacidad prolongada por enfermedad. Apelan en este sentido al artículo 93 del Reglamento, que no alude como causa de delegación del voto el “impedimento” o la “imposibilidad” de acudir a las sesiones.

Una vez constituido el Parlamento se debe celebrar a finales de enero la primera sesión de investidura y, si ésta resulta fallida, volver a intentar investir a un presidente en el plazo de dos meses, esto es, finales de marzo. Si para entonces no hay nuevo inquilino en el Palacio de Sant Jaume, automáticamente se abre el plazo para otros comicios.

Repetición electoral en mayo

Puesto que en Cataluña manda la LOREG -es una de las pocas Comunidades que carece de ley electoral propia- se pondrían en marcha los mecanismos excepcionales establecidos en la reforma de 2016 para el caso de repetición electoral. La reforma, destinada entonces a evitar que unas terceras generales se celebraran el 25 de diciembre, reducía de 54 a 47 días el plazo de convocatoria y de quince a ocho días la duración de la campaña.  Esto sitúa en mayo una repetición en la que nadie cree, pero que sería inevitable si Puigdemont se enroca en su órdago de ser investido telemáticamente.

Al recurso del Gobierno cabe sumar el de los Grupos de Ciudadanos, PSC y PP, quienes pueden acudir en amparo al Constitucional por vulneración de sus derechos parlamentarios, tal y como han hecho ante otros acuerdos de la mesa de la Cámara regional ante las reiteradas transgresiones del reglamento y de la ley durante la pasada legislatura.

Poco se sabe de lo que pasará este miércoles. Al menos, se llega con la incógnita desvelada del nombre que el independentismo propone para presidir el Parlament tras las negativas de Carme Forcadell y de Ernest Maragall. Roger Torrent, también de ERC, que fuera número dos de la lista republicana por Gerona ha sido el elegido.