Bjarke Møller, director del think-tank sobre asuntos europeos más importante de Dinamarca, Think Tank EUROPA, está «consternado» porque Carles Puigdemont haya recibido una invitación de la Universidad de Copenhague a dar una charla este lunes 22 de enero.

Este experto en análisis político, que dirige un organismo independiente muy influyente en Dinamarca, conoce bien Cataluña ya que durante siete años fue el corresponsal de la Radio Nacional de Dinamarca en España cubriendo especialmente la cuestión nacionalista para los medios de comunicación daneses.

«Estoy consternado con que desde el Instituto de Ciencias Políticas danés dejen que un fanático como Puigdemont pueda hablar en la Universidad de Copenhague», explica con motivo de la visita del ex president de la Generalitat en la primera vez que abandona Bruselas en más de 80 días. «No deberían haberlo invitado porque su visita solo tiene una utilidad propagandística para los nacionalistas catalanes, que en contra de lo que dicen no están abiertos a dialogar. Viene a hacer propaganda, no diálogo. Y no se puede tener un diálogo con una persona que no quiere respetar los valores fundamentales de la Unión Europea», opina el danés.

Según Møller, «Puigdemont ha abusado de la democracia española porque se ha saltado las leyes que son el marco fundamental de cualquier Estado de Derecho y con actos como el de hoy en la Universidad le estamos ayudando a su propaganda. Dinamarca debería darle la espalda, no recibirle con los brazos abiertos. Nuestro país tiene que estar con los principios democráticos, no darles el minuto de oro a un radical que está huido de la Justicia española».

Møller es también muy crítico con cómo el Gobierno español ha gestionado la crisis independentista. «Esto se tiene que ganar internacionalmente», explica. «El Gobierno de Rajoy ha sido muy lento en su comunicación y ha subestimado la fuerza de los independentistas en influir en la opinión pública europea. El debate de Cataluña se ha convertido en un debate a nivel europeo y no se puede olvidar la importancia de contrarrestar los mensajes de los independentistas». 

Débil apoyo político a Puigdemont

Los medios independentistas catalanes como Elnacional.cat han destacado el apoyo de diputados daneses a Puigdemont con motivo de la visita a Copenhague de este lunes. Entre las figuras más destacadas a favor de la visita del presidente catalán, subrayan la de Nikolaj Villumsen, un diputado de la Alianza Roja-Verde (Enhedslisten, en danés), quien considera «muy positivo que Carles Puigdemont venga para poder analizar las posibilidades de encontrar una salida democrática y pacífica al conflicto».

Según Möller, sin embargo, el apoyo a Puigdemont «es solo entre grupos minoritarios». Define Enhedslisten como «un partido antieeuropeo muy de izquierdas que ya estuvo a favor del referéndum del 1-O y con una ideología que se parece mucho a la que en España representa la antigua Izquierda Unida. Sus relaciones con los independentistas catalanes son buenas, la prueba es que enviaron representantes al referéndum ilegal invitados por la que ellos llaman la Embajada de Cataluña en Dinamarca».

También Pelle Dragsted, otro diputado socialista de la Alianza Roja-Verde, ha hecho un tuit mostrándose a favor del diálogo en Cataluña y denunciando «represión».

Según Möller, «solo son políticos de partidos minoritarios que no tienen poder real pero están ahí. Hay un grupo de catalanistas bien organizado en Copenhague que llevan dos años haciendo una campaña muy bien orquestada, pero los apoyos siguen siendo minoritarios».

«La invitación al Parlamento se la ha hecho un diputado del partido nacionalista de las Islas Feroes», explica. «Y, aunque la mayoría de partidos daneses está a favor de dialogo entre el Gobierno de España y el gobierno regional, y verían con buenos ojos la celebración de un referéndum legal, la opinión mayoritaria es que los independentistas deben cumplir las leyes españolas. Aunque también cunde la idea de que el Gobierno español debería tener más cuidado con las formas y no repetir actuaciones policiales como la del 1-O».

El Gobierno español: «lento y tosco»

«Los nacionalistas han sabido mover los hilos de la comunicación durante años y el Estado español ha sido antiguo, lento y tosco en sus formas», critica Moller. «El Gobierno de España ha subestimado la fuerza de los medios internacionales y las nuevas formas de comunicación». 

«En Dinamarca el diálogo es sagrado», apunta el analista político. «Y aunque el independentismo no está bien visto en general en Europa, los de Puigdemont han logrado que cale la idea de que son un pueblo oprimido que busca libertad. En Dinamarca hay muy poco conocimiento de la realidad de la política española y eso lo han aprovechado para promocionar la idea de que su región es un pequeño país moderno que se parece a Dinamarca y lucha por la libertad contra el franquismo, con falsedades como si no hubiera derechos civiles o el independentismo tuviera mayoría en las urnas».

Tras el 1-O la prensa danesa publicó varios editoriales muy críticos con el Gobierno de España. «La imagen de violencia policial en las calles durante el referéndum ilegal hizo que los periodistas se lanzaran a esa visión de  pueblo oprimido catalán contra el estado opresor», comenta Möller. «Y la Embajada de España en Copenhague tuvo problemas para corregir informaciones falsas entonces, porque el independentismo lleva años creando en Dinamarca un grupo muy movilizado de medios afines a su versión», añade.

«Los que conocemos la realidad española y queríamos poner matices en el argumento independentista nos encontramos con que era difícil llegar a los medios, porque plantear el conflicto de forma simplista era muy atractivo para la prensa internacional. Pero a medida que ha pasado el tiempo ha ido haciéndose más evidente que Puigdemont carece de apoyos políticos internacionales de primer nivel».