Desde el punto de vista jurídico es inviable. Políticamente, una tomadura de pelo. Pero en lo narrativo es una joya. ¡Una investidura telemática! Por fin podemos desterrar la manida metáfora del choque de trenes. El nuevo lugar común para explicar lo que pasa en Cataluña pasa por los hologramas de Star Wars

Por eso, cuando el Financial Times ha tratado de explicar a sus insignes lectores que Carles Puigdemont quiere ser investido por Skype desde Bruselas, se ha visto obligado a aclararles con toda la seriedad posible que “no es de una distopía de ciencia ficción” de lo que habla, sino de la última novedad en la que ha derivado la política en Cataluña. Como todas las sagas que se estiran demasiado, el relato independentista también ha dejado de estar a la altura de sus fans.

El ex president youtuber que hizo campaña a base de selfies quiere ahora gobernar con hologramas a lo Yoda, qué gran homenaje a Jordi Pujol

De no ser porque hasta los letrados independentistas de la cámara catalana están dejando claro que el trabajo de president debe ser presencial, tendríamos que empezar a imaginarnos un telegovern. Bien mirado, no es tan descabellado que el ex president youtuber que hizo campaña a base de selfies quiera ahora gobernar con hologramas. Puigdemont a lo Yoda, qué gran homenaje a Jordi Pujol.

Si a estas alturas tenemos algo claro después de lo vivido desde el referéndum del 1-O es que porque algo sea ilegal, Puigdemont no va a dejar de intentarlo. Hace tiempo también que la vergüenza ajena no resulta disuasoria en el procés. Lo más preocupante de esta nueva deriva a lo Star Wars es que los independentistas que querían liberar al Parlament de Catalunya, no temen hundir la insitución con la deslegitimación total que supondría convertir la investidura en una performance digital. Quién le iba a decir al procés que logró poner en jaque a la democracia española tras el referéndum del 1-O que iba a pasar de ser la revolución de las sonrisas a la de los grupos de Whatsapp.

Más que un candidato para presentarse por él en el Parlament, busca un voluntario para sustituirlo en Estremera

La opción alternativa que JxCat da a la investidura telemática para que el president cesado pueda seguir aferrándose al poder es una investidura delegada, es decir, que otro diputado de su formación lea su discurso. No sería un precedente baladí teniendo en cuenta que desde su refugio en Bruselas, Puigdemont pasó de compararse con Mandela y Gandhi a sentirse como El Lute. Él mismo se definió así en una entrevista durante la campaña del 21-D. Así que no podemos descartar que lo que con esta delegación de funciones, más que un candidato para presentarse por él en el Parlament, busca un voluntario para sustituirlo en Estremera. Help Catalonia.