El ex consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, ha comunicado a la dirección de su partido, el PDeCat, que renuncia a su escaño como diputado en el Parlament de Cataluña, según ha informado este martes El Nacional. Forn es uno de los tres diputados, junto a Oriol Junqueras y Jordi Sánchez, que permanecen encarcelados por su participación en el proceso independentista. Según las fuentes consultadas por el citado medio, Forn renuncia a su acta como estrategia para favorecer su defensa y su salida de prisión.

Precisamente esta semana la Fiscalía del Tribunal Supremo ha pedido al juez Pablo Llarena mantener en prisión tanto a Forn como a los Jordis. Y lo ha hecho asegurando que, en líneas generales, los acusados no mostraron al magistrado del Alto Tribunal su compromiso de abandonar todo intento de declarar un estado catalán sin respetar los cauces previstos en el ordenamiento jurídico español.

En su última petición de libertad, Forn ya manifestó que acata «sin reservas» la Constitución y que incluso estaría dispuesto a renunciar a su escaño si se continúa por la vía unilateral. Es justo eso lo que hace ahora, aspirando a que el juez dicte su puesta en libertad. Llarena la adjudica un rol clave en el proceso de separación de Cataluña y en el referéndum del 1-O, como responsable último del cuerpo armado de los Mossos d’Esquadra.

La dimisión de Forn no debe alterar la actual aritmética parlamentaria de la cámara catalana. Como diputado en prisión preventiva, el magistrado Llarena ya pidió al Parlament que permitiera su voto delegado por «incapacidad legal permanente». En la sesión de constitución del Parlament, la Mesa acordó que podía ejercer este derecho, y delegó su voto en el portavoz de Junts per Catalunya, Jordi Turull.