Política

Los constitucionalistas presionan a Torrent para mostrar sus cartas ante la investidura

La aceptación hoy del voto delegado por parte del presidente del Parlament abriría la puerta a la impugnación por parte de los partidos constitucionalistas

Roger Torrent, en la presidencia del Parlament, junto a Espejo-Saavedra JOB VERMEULEN

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha convocado este jueves una reunión de la Mesa ampliada -integrantes de la Mesa más portavoces de los grupos- para debatir las condiciones en las que va a llevarse a cabo del debate de investidura que, con toda probabilidad, tendrá lugar el próximo martes. Será el momento en que Torrent deba mostrar sus cartas ante los grupos parlamentarios, su disposición a aceptar una investidura telemática o, lo que es más importante, dejar constancia de ello para permitir que los partidos constitucionalistas tomen medidas para evitarlo.

Sobre el papel, Torrent debería dar respuesta hoy a la petición de voto delegado de los cuatro electos huidos a Bruselas -Antoni Comin, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig- que el martes de negó a debatir en la reunión de la Mesa. Esa negativa, que mantiene abierta esa posibilidad sin formalizarla, impide que C’s y PSC recurran los votos que los letrados del Parlament ya han dicho que no son reglamentarios, pero que son imprescindibles para que Carles Puigdemont sea investido en primera votación. El presidente de la cámara debe anunciar además la fecha del debate de investidura y si, como trascendió ayer, pretende condensarlo en un solo día.

Aceptando ya las exigencias del bloque independentista Torrent podría abrir una vía para frenar la investidura de Puigdemont

Si Torrent formaliza su aceptación del voto delegado abrirá la puerta al recurso de la oposición y a reconsiderar la investidura telemática de Puigdemont. Paradójicamente, aceptando ya las exigencias del bloque independentista podría abrir una vía para frenar la investidura del candidato de JxCat. Lo mismo sucedería si el presidente del Parlament incluye en la convocatoria formal del pleno alguna alusión a una investidura telemática –que Puigdemont se ha esforzado en desmentir en las últimas horas– aunque esta opción es muy improbable vistos los esfuerzos del candidato por desmentirlo.

Si por el contrario mantiene su indefinición en este terreno y sigue sin concretar oficialmente el formato del debate que debe producirse la próxima semana, el presidente de la cámara barra el paso a los recursos legales de C’s y PSC, que deberán esperar a la celebración del pleno. Entonces deberán confiar en que una nueva batalla de reconsideraciones y recursos durante la celebración del pleno permitan que el Tribunal Constitucional se pronuncie antes de la votación.

Por eso, la reunión que este jueves afronta Torrent será la prueba del algodón de cual va a ser el tono real de su mandato. Tras ser elegido presidente del Parlament socialistas y populares elogiaron el tono conciliador de su discurso, en el que obvió referencias a la república o el 1-O para abogar por el diálogo y el respeto a los derechos de todos los diputados. Pero también advirtieron de que ese espíritu conciliador debía concretarse en el modo en que ordene los debates en el Parlament. Hoy tendremos una primera muestra de hasta qué punto se pliega el nuevo presidente del Parlament, y por tanto ERC, a las exigencias de JxCat,

En Bruselas Torrent insistió el miércoles ante Puigdemont en la necesidad de formar un gobierno «que pueda trabajar desde el minuto uno», objetivo que se contradice con un ejecutivo presidido desde Bruselas y una investidura recurrida ante el Tribunal Constitucional. Hoy por hoy es el único que puede frenar las pretensiones de Carles Puigdemont, pero se arriesga con ello a un bloqueo institucional que devuelva a Cataluña al escenario de una repetición electoral que ERC no quiere ni plantearse.

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