Política

Rubalcaba ocupa el 'hueco' dejado por el nuevo PSOE frente al independentismo

Alfredo Pérez Rubalcaba en una entrevista de televisión. EL INDEPENDIENTE

El PSOE de Pedro Sanchez, igual que Unidos Podemos, ha pasado página sobre Cataluña. Sus pobres resultados electorales el 21-D y el auge de Ciudadanos han llevado a los dos partidos de izquierdas a retomar su agenda social y empezar a hablar de los asuntos cotidianos que les preocupan a los ciudadanos como las pensiones o la precariedad en el empleo. Ese hartazgo social con la crisis catalana que confiesan líderes como Pablo Iglesias o Pedro Sánchez ha dejado un espacio en la izquierda a la hora de valorar actuaciones como los últimos movimientos de los independentistas y el Gobierno sobre la investidura de Carles Puigdemont. Y ahí ha entrado en acción Alfredo Pérez Rubalcaba.

El ex secretario general del PSOE y ex vicepresidente del Gobierno lleva dos semanas saliendo en los medios de comunicación para defender el estado de derecho. Desde el 16 de enero que publicó un artículo sobre Cataluña en El País, Rubalcaba ha protagonizado una reunión con la coordinadora general del PDECat en un hotel de Madrid y varias entrevistas en radio y televisión. A pesar de la molestia que genera en Ferraz esa relevancia pública, el histórico socialista defiende así una postura con la que muchos militantes se sienten identificados. Una muestra es que sus entrevista este viernes en Onda Cero se haya convertido en tendencia en Twitter.

«Los independentistas podrán gobernar pero no tienen, ni de lejos, una mayoría suficiente para romper con España. Porque Cataluña se ha dividido en dos mitades. Aunque los números no son nada condescendientes con el ilusionismo, son muchos los líderes políticos y sociales del independentismo que siguen hablando de lo que ha dicho, de lo que quiere o de lo que necesita Cataluña. No deberíamos dejarlo pasar, aunque resulte cansino refutarlo», anunció en su artículo Rubalcaba.

Con ese objetivo, este viernes ha insistido en el programa Más de Uno de Onda Cero. Mientras el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se encuentra de viaje en Los Ángeles precisamente para ofrecer una conferencia sobre Cataluña, Rubalcaba ha evitado pronunciarse sobre su partido.

Sobre el intento de investidura de Carles Puidemont ha explicado que entiende que el Gobierno haya decidido correr «riesgos» al presentar su recurso con la pretensión de evitar «el mal mayor». A su juicio, «que se vote y luego haya que recurrir la votación» es peor que evitar desde un principio que dicha investidura se celebre: «En términos políticos tiene más coste», ha argumentado.

Rubalcaba se ha mostrado comprensivo con la postura del Gobierno y ha calificado de «mala noticia» que el Consejo de Estado no haya apoyado al Gobierno en su decisión de solicitar el recurso al Tribunal Constitucional (TC). «Hay una cosa evidente, el señor Puigdemont no puede ser presidente de Cataluña», ha aseverado.

«Primero, porque está en Bruselas, y segundo, porque está fugado de la Justicia española», ha alegado. En este sentido, el socialista cree que los políticos independentistas no quieren al candidato de JxCat como presidente: «Lo que quieren es que el Estado les quite a Puigdemont del medio», ha afirmado.

Según Rubalcaba, lo que se está «dirimiendo» en estos momentos es «quién paga el coste» de que Carles Puigdemont no sea presidente, y para él es «evidente»: «El Estado lo hará, pagará el coste» y ha añadido que «ahora» se está discutiendo «cuánto» pagará. «Vamos a ver si los que gestionan el Estado pagan el menor coste posible», ha aclarado.

Asimismo, ha tachado de «burla» que «un tipo vaya a hacer una investidura a distancia o que tenga a otro que lea por él», en referencia a la situación en la que se encuentra el ex presidente catalán, que le obliga a ser detenido al entrar en territorio español.

Elogios al Rey

Rubalcaba ha elogiado también la «actuación sobresaliente» del Rey Felipe VI en la crisis catalana: «Creo que fue fundamental para dar a los españoles un sentido del Estado. El Rey explicó a los españoles que había un Estado y unas reglas y dijo que había que cumplir la ley. Hizo lo que tenía que hacer y lo que algunos creíamos».

Tras apuntar que España tiene por historia un Estado «muy débil», ha dicho que echa de menos que «alguien defienda con pasión la ley», porque «en democracia la ley es fundamental» y un gobernante no puede defenderla «como si fuera un procurador».

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