La deriva de los acontecimientos en Cataluña, con la admisión confesa de Carles Puigdemont de que “esto se ha acabado” y “el plan de Moncloa triunfa”, puede conducir a una repetición electoral que tanto el Gobierno como el PP temen. La principal objeción no es tanto alargar el periodo de incertidumbre, -porque a fin de cuentas se mantiene la aplicación del 155 y el Supremo tiene la intención de inhabilitar a la cúpula del procés en marzo-, tal y como ha adelantado El Independiente, como abordar una cita ante las urnas “sin programa ni candidato”, según lamentan fuentes gubernamentales.

Y es que la continuidad de Xavier García Albiol estaba garantizada a medio plazo siempre y cuando no hubiera repetición electoral a la vista. Génova y los populares catalanes pretendían abordar la cuestión tras la formación del nuevo gobierno de la Generalitat y pensando en las elecciones locales de 2019. De hecho, acarician la idea de volverle a presentar como candidato a la alcaldía de Badalona (Barcelona), donde ganó en 2011 y 2015, para las elecciones locales de mayo de 2019.

Génova acaricia la idea de devolver a Albiol a la candidatura de Badalona para las elecciones de mayo de 2019

Existe la creencia generalizada de que no es posible repetir candidato tras los exiguos resultados del 21-D que les dejó hasta sin grupo parlamentario. Y aunque exoneran a Albiol de la responsabilidad de tamaña debacle, que tiene muchos padres, son conscientes de que volver a apostar por él lanzaría el mensaje de que se da por perdida esa hipotética batalla a favor de la ganadora de las autonómicas, Inés Arrimadas.

No es fácil, sin embargo, abordar un proceso de sucesión en el que se enfrentan intereses contrapuestos. Desde Génova, con su secretaria general al frente, María Dolores de Cospedal, se apuesta por la titular de Sanidad, Dolors Montserrat. Su liderazgo del PP catalán no sería incompatible con mantener un pie en Madrid como ministra, pero la cita electoral complicaría esta estrategia. Se seguiría el “modelo Cospedal” de asegurarse una plataforma pública en la política nacional y, desde allí, ir reforzando su posición en el escenario regional. La proyección en Castilla-La Mancha de la también ministra de Defensa vino en muy buena medida de su cargo como “número dos” del Partido Popular.

De hecho, Dolors Monserrat ha ganado en las últimas fechas un gran protagonismo a la hora de dar la réplica desde Madrid al independentismo tanto en el Congreso como en la sesiones de control al Gobierno en el Senado. Llegó al Ejecutivo a propuesta de Cospedal tras la negativa del ex director de gabinete de Mariano Rajoy,  Jorge Moragas, a aceptar un ministerio que no fuera Asuntos Exteriores. Este rechazo dejó al Gobierno sin una de sus principales “cuotas”, la catalana, vacío aprovechado por Cospedal.

Cospedal apuesta por Dolors Montserrat para el liderazgo del PP catalán, pero conservando el ministerio

Pero Montserrat no genera unanimidades en el PP catalán. En realidad, “el partido está allí detrás de Alejandro Fernández”, señalan las mismas fuentes gubernamentales consultadas. Cabeza de lista por Tarragona, portavoz del PP en el Parlament en la anterior legislatura autonómica, politólogo, máster en Comunicación y profesor universitario de Análisis de Políticas Públicas, se le considera un orador brillante que ha protagonizado sonoros enfrentamientos con el ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, como cuando le dijo que “es más difícil que le le presten dinero a encontrar su firma en la convocatoria del referéndum” (ver vídeo).

Los populares catalanes se inclinan por hacer una gestora en el partido mientras se ordena la sucesión. La idea es que Fernández asuma la candidatura, si hay repetición electoral, y luego el liderazgo de la organización territorial, “pero aquí nadie se mueve, ni nadie dimite ni nada”, se quejan, en este caso, fuentes del PP en Cataluña. Mientras el riesgo de nuevas elecciones es cada vez más real “está todo en el aire y por hacer. Es que ni ellos tienen claro lo que quieren”, agregan en alusión a la cúpula del partido tanto en Madrid como en Barcelona.

El PP catalán prefiere a Alejandro Fernández, pero se queja de que “aquí nadie se mueve”

Dolors Montserrat, dicen “sería un grave error de cálculo”. Precisamente, la adscripción de la ministra al sector próximo a Cospedal se considera ahora una desventaja tras la experiencia Albiol, también elección de la “número dos” del PP. Los populares catalanes quieren tener voz y voto a la hora de designar al sucesor de Albiol y aunque son conscientes de que la decisión sobre las candidaturas autonómicas corresponde al Comité Electoral Nacional, apelan a cierto ámbito de autonomía para poner un nombre sobre la mesa.

Una posible fórmula de consenso pasaría por designar a Montserrat líder del PP y candidata a la Generalitat para dejar en manos de Alejandro Fernández el día a día de las riendas del partido y de la actividad parlamentaria en Barcelona, algo que le resultaría muy difícil de simultanear a la ministra.