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Pedro Sánchez se blinda contra los barones en el PSOE y podrá ser reelegido hasta 2033

Obliga a los presidentes autonómicos a consultar a las bases sus acuerdos de gobierno y si se da la investidura a otro partido

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Pedro Sánchez se blinda contra los barones en el PSOE y podrá ser reelegido hasta 2033

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en una asamblea abierta a la ciudadanía sobre las pensiones el sábado en Castellón. EFE

Resumen:

A partir de ahora, si más del 50% de los miembros del Comité Federal se rebelan contra el secretario general se iniciará un proceso revocatorio en el que votarán los militantes.

Ni siquiera la dimisión de más del 50% de la Ejecutiva socialista, como ocurrió dos días antes del derrocamiento de Sánchez, supondrá la caída del secretario general.

El nuevo reglamento del PSOE, que se aprobará el sábado, suspende temporalmente de sus cargos orgánicos a los candidatos durante las primarias. También establece limitación de mandatos orgánicos e institucionales.

Barones como García-Page o Ximo Puig estarán obligados a consultar a las bases la revalidación de sus acuerdos de Gobierno con Podemos y Compromís.

Pedro Sánchez se blinda en su nueva vida al frente del nuevo PSOE. El Reglamento que aprobará el partido el próximo sábado en Aranjuez (Madrid) recoge los principales compromisos electorales del dirigente socialista durante las primarias de la pasada primavera en las que venció a Susana Díaz y Patxi López.

Los cambios reglamentarios que estarán en vigor el domingo impiden que un secretario general vuelva a ser derribado por dirigentes territoriales como ocurrió en el Comité Federal del 1 de octubre de 2016, cuando los barones lograron tumbar a Pedro Sánchez.

A partir de ahora, si más del 50% de los miembros del Comité Federal se rebelan contra el secretario general se iniciará un proceso revocatorio en el que votarán los militantes, que así decidirán el futuro del líder. Ni siquiera la dimisión de más del 50% de la Ejecutiva socialista, como ocurrió dos días antes del derrocamiento de Sánchez, supondrá la caída del secretario general. Esas dimisiones sólo tumbarán la ejecutiva cuando se produzca en las agrupaciones locales, donde se elige a una lista completa para la dirección del partido y no sólo al líder.

Además del revocatorio y de que pierda un proceso de primarias, la tercera forma de salida del líder socialista se produciría por la limitación de tres mandatos de cuatro años que se establece ahora. La estancia en cargos institucionales como concejales o diputados recibirá la misma limitación excepto para el presidente del Gobierno, presidentes autonómicos o alcaldes. El reglamento también establece excepciones en casos solicitados por las direcciones territoriales y reciban el aval del Federal. El contador se pone a cero a partir de ahora, por lo que este mandato no se contabiliza y Sánchez podría optar a la reelección hasta 2033.

La militancia decide

La militancia del PSOE tendrá la última palabra en los acuerdos postelectorales del partido. A partir de ahora será obligatorio consultar los acuerdos de gobierno que se alcancen en los territorios así como la posibilidad de facilitar la investidura del candidato de otro partido.

Sánchez otorga ese poder decisorio a las bases para evitar situaciones como la que se produjo tras su destitución, cuando la Gestora socialista y el Comité Federal establecieron la abstención en la investidura de Mariano Rajoy.

Según ha explicado el equipo de Organización de Ferraz, la consulta no será necesaria en el caso de investidura apoyada por otros partidos como la que tuvo Susana Díaz gracias a Ciudadanos. Cuando sea otro partido el que apoye al candidato socialista, aunque eso suponga cesiones en materia programática, no será necesario preguntar a los militantes. Sí tendrían que preguntar a las bases otros barones autonómicos como Emiliano García-Page, que gobierna con Podemos en Castilla-La Mancha o Ximo Puig, que lo hace con Compromís en Valencia, porque sus pactos con otros partidos suponen compartir la acción del Ejecutivo.

Primarias limpias

El reglamento socialista se encarga de regular exhaustivamente los procesos de primarias para evitar que los candidatos oficialistas apoyados por los aparatos del partido tengan ventaja sobre los aspirantes alternativos.

Con ese objetivo se suspenderá temporalmente en el cargo orgánico que ostente cualquier candidato a unas primarias, incluido el propio Pedro Sánchez, que dejaría la Secretaría General en manos de su número 2, Adriana Lastra, durante ese proceso.

El objetivo es que ningún aspirante pueda sacar provecho de su posición orgánica haciendo campaña en el ejercicio de su cargo o utilizando los medios del partido que le corresponden como tal. Ése fue el caso, por ejemplo, de Susana Díaz como secretaria general del PSOE andaluz.

En las primarias, que ya serán obligatorias para elegir a todos los secretarios generales a partir de las agrupaciones municipales, se establecen obligaciones como la celebración de debates electorales y se reduce la actuación de las gestoras a 90 días. Se limitan los avales necesarios a niveles simbólicos de entre el 1 y el 5% de la militancia y se suprimen los controvertidos avales colectivos, que se sustituyen por los individuales.

El ‘nuevo PSOE’ establece un sistema de doble vuelta para los casos en los que ningún candidato obtenga más del 50% de los votos y facilita la afiliación de militantes sin agrupación, así como los sistemas de voto telemático en las consultas. Las bases también podrán obligar a las direcciones del partido a pronunciarse sobre cuestiones que les preocupen con iniciativas para impulsar debates que requerirán la firma del 20% de las bases correspondientes a esa ejecutiva.