El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ha anunciado acuerdo de investidura «para el jueves o el viernes» que permita cerrar «la legitimación de Carles Puigdemont», la investidura, la estructura y el plan de Gobierno. Un acuerdo para el que, según Sabrià, «solo faltan flecos». Sin embargo, no ha querido valorar la posibilidad de que Jordi Sánchez sea finalmente el candidato a la investidura. Una propuesta oficializada la semana pasada por Carles Puigdemont y que hoy Sabrià ha asegurado que «aún no está sobre la mesa».

En su obsesión por evitar el debate sobre los nombres, el portavoz de ERC ha asegurado que no están hablando de nombres y ha dejado claro, eso sí, que no permitirán vetos cruzados sobre la composición del gobierno, una vez repartidos los departamentos. Así, ha rechazado confirmar también que la secretaria general del partido, Marta Rovira, es la candidata republicana a la vicepresidencia.

Sabrià se ha referido así a las negociaciones entre JxCat y ERC, a las que en los últimos días se ha sumado de nuevo la CUP para definir el plan de gobierno. Un ámbito en el que el portavoz republicano ha asegurado que «no nos ponemos líneas rojas» ante las reivindicaciones de los anticapitalistas, aunque sus puntos de partida son diametralmente diferentes.

Las negociaciones enfilan pues su décima semana tras las elecciones del 21D. El bloque independentista necesita cerrar un acuerdo antes del pleno convocado por Roger Torrent para el próximo jueves a petición de C’s. Un pleno en el que debe votarse la propuesta de resolución de JxCat de «restitución» política de Carles Puigdemont, la salida con la que los republicanos confían en satisfacer las aspiraciones del ex presidente fugado en Bruselas.

TV3, el caballo de batalla

Para conseguirlo, neoconvergentes y republicanos deben cerrar primero la composición del gobierno y su estructura, que es tanto como decidir cómo se reparte el poder sobre TV3 y las subvenciones a los medios de comunicación, auténtico caballo de batalla de los negociadores. Sin olvidar el reparto de competencias entre las consellerias de Presidencia y Vicepresidencia en función de quien sea finalmente investido presidente -para los republicanos no es lo mismo una presidencia en manos de Jordi Sánchez, que no podrá ejercer como tal, que una en manos de Jordi Turull, en libertad provisional-.

Igualmente difícil está siendo el debate sobre el programa de gobierno del futuro ejecutivo. Todos parecen haber alcanzado un consenso en el eslogan: «hacer república» con un «proceso constituyente». Pero para ERC eso significa básicamente seguir buscando apoyos al independentismo -en retroceso según el último CEO– mientras la CUP pretende que eso suponga la creación de una asamblea cosntituyente que acabe alumbrando la futura constitución de la república catalana.

JxCat, por su parte, sigue navegando sobre el concepto de la restitución y reivindicar los resultados del 1-O, sin aclarar demasiado que significa eso pero sin renunciar, en todo caso, a vías unilaterales. Por lo menos formalmente.