Albert Rivera (Barcelona, 1979) vive el momento más dulce de su carrera política. Más de dos meses después de su victoria en Cataluña, las encuestas están lejos de parar a Ciudadanos y le sitúan incluso como alternativa de gobierno. «Me creo las urnas, no las encuestas», afirma, pero de todas ellas hace la misma lectura: «No se trata de una coyuntura regional; estamos ante un cambio de ciclo político». No obstante, todavía quedan dos años hasta que acabe la legislatura, que no piensa acortar mientras se cumpla el pacto de investidura. Una vez termine, la idea de que Mariano Rajoy vuelva a presentarse no está tan clara para él porque, a su juicio, «de manera soterrada hay gente moviéndose para sucederle». Por el momento, es a él a quien presiona para que cumpla el acuerdo y, al menos, pueda haber Presupuestos.

Pregunta.- ¿Ha sido una buena idea no apoyar la huelga feminista?

Respuesta.- Ha sido una buena idea apoyar las reivindicaciones por la mujer, pero hacer huelga o no es un derecho. Nosotros, como partido político, lo que tenemos que hacer es política: permisos de paternidad, conciliación, guarderías… Todo lo que se ha demostrado que genera la brecha salarial, pero estoy convencido de que muchos votantes, no solo de Ciudadanos sino también de otros partidos, habrán decidido hacer huelga, otros no la habrán hecho, pero todos comparten un objetivo común.

P.- ¿Cree que la mayoría de votantes de Ciudadanos están a favor de la huelga?

R.- Es que a favor de la causa estamos todos, otra cosa es que la gente haya ido a trabajar o no, pero es que son cosas muy distintas. Nunca he defendido que el derecho de huelga lleve consigo la obligación de hacer huelga. A mí me parece que los votantes de Ciudadanos, y en general la sociedad española, algunos hacen huelga y otros no, y para mí todos merecen el mismo respeto. Esta fórmula en la que sólo los que hacen huelga o hacen una forma determinada de huelga son ciudadanos respetables y el resto son sospechosos no lo comparto, porque hay muchos que hoy estarán igual de preocupados aunque no hayan hecho huelga y quieren que sus políticos hagan cosas. No creo que diciendo “portavozas” se aporte más que con los permisos de paternidad. Yo creo que es mucho más útil para el feminismo y para la igualdad de la mujer aumentar los permisos de paternidad que inventarse palabras.

P.- Todas las encuestas le dan a Ciudadanos unos resultados extraordinarios, pero se lo daban en 2015 y luego obtuvieron los resultados que obtuvieron. ¿Se cree las encuestas? ¿Qué diferencia habría con respecto a 2015?

No hablo a fondo con Mariano Rajoy desde el mes de diciembre, y con Pedro Sánchez, desde que ganó en su Congreso»

R.- Me creo las urnas, no las encuestas. Lo que pasa es que en las últimas urnas hemos ganado las elecciones en Cataluña y el PP está en el Grupo Mixto. Por tanto, te creas las encuestas o las urnas, lo que se demuestra es que Ciudadanos es un partido ganador y en lugares muy complicados como Cataluña, que es mi tierra, donde por primera vez en 37 años hemos ganado al nacionalismo en las urnas. ¿Tiene eso que ver con las encuestas? Lo que sí que se demuestra es que no se trata de una coyuntura regional; estamos ante un cambio de ciclo político. Las encuestas de esta semana son mejores que las de después de las catalanas. Hay un crecimiento cíclico y un hundimiento del bipartidismo.

 



Vídeo: G. M. Piantadosi | D. Domínguez

 

P.- ¿No cree que a España, viendo lo que ha pasado en Italia, se le abre una ventana de oportunidad para liderar Europa junto a Francia y Alemania?

R.- Hasta las elecciones italianas pensaba, y pienso, que Italia podía formar parte de eso. El problema es que con la victoria del Movimiento Cinco Estrellas y la caída del bipartidismo es muy complicado formar un gobierno europeísta. Ahora, mientras Italia arregla sus problemas, España se puede sumar al eje franco-alemán. Por primera vez en la historia de Europa, con la salida del Reino Unido nos podemos poner en el vagón de la locomotora de Europa. Hemos tenido destellos con la unión de Maastricht, los fondos de cohesión… también en la época de Aznar España hizo los deberes para avanzar económicamente, pero a parte de esos destellos, Europa luego ha ido avanzando y España se ha ido sumando a los consensos. Yo no quiero sumarme a los consensos, quiero liderarlos. Somos la cuarta economía de Europa, un país seguro y estable… Yo confío mucho en el papel de España en Europa pero hay que tener un poco de ambición.

P.- Rajoy ha dicho que se va a volver a presentar a las elecciones. Estamos abocados a un gobierno de pactos. ¿No sería más fácil para Ciudadanos pactar con el PSOE?

R.- Bueno, yo a lo que aspiro es a ganar las elecciones. Tendrán que decidir ellos si nos apoyan. Lo de que Rajoy se presente a las elecciones, lo ha dicho de aquella manera y ya hay, digamos, aprendices de sucesor. Lo digo porque el otro día vimos como casi se postulaba el señor Feijóo y sabemos que en el PP todo el mundo dice oficialmente que Rajoy es el candidato pero de manera soterrada hay gente moviéndose para sucederle. Yo no daría por hecho que Rajoy vaya a ser el candidato y tampoco daría por hecho que no haya candidatos alternativos o gente que se postule como Feijóo. Pero en todo caso, esto es como el fútbol: olvida a tu rival y juega el partido.

Presupuestos

P.- Desde el Gobierno ya dan por hecho que antes de Semana Santa habrá Presupuestos. ¿Han vuelto a tratar este asunto con el Ejecutivo o con Rajoy?

R.- Ni hemos hablado con el Gobierno, ni particularmente con Rajoy. Si lo da por hecho entiendo que es porque van a hablar con nosotros próximamente o porque todas esas partidas y exigencias están ya recogidas en el borrador que esté trabajando Montoro. Pero cualquiera de las dos facetas necesita que nos concreten esas partidas. Yo quiero ver esos 500 millones para la equiparación salarial de los policías este primer año, quiero ver cómo crece el permiso de paternidad, la bajada de IRPF… Todo eso que hablamos en septiembre y quedó reflejado en el preacuerdo.

P.- ¿Hace mucho que no habla con Rajoy?

En el PP todo el mundo dice oficialmente que Rajoy es el candidato, pero de manera soterrada hay gente moviéndose para sucederle»

R.- Desde finales de diciembre, que nos vimos en la Moncloa. Y luego hemos hablado en enero algún día por teléfono para hablar de Cataluña y tratar algún asunto jurídico. Veo al PP cerrado en sí mismo frente a la crisis. En lugar de hacer autocrítica se cierra y es un síntoma de debilidad. Yo les pediría que se abran de nuevo y, aunque les fastidie, negociar con Ciudadanos, que lo hagan para sacar adelante los Presupuestos. España necesita presupuestos y una legislatura sin presupuestos es muy difícil. Eso de gobernar por decreto 150 años como decía Montoro es una barbaridad.

P.- ¿La salida de la senadora Barreiro sigue siendo una línea roja?

R.- Sí. Está en el acuerdo y además está muy clarito porque es de los primeros puntos. Lo sabe el señor Rajoy como lo sabía el señor Pedro Antonio Sánchez en Murcia y Chaves y Griñán en Andalucía o en la Comunidad de Madrid. Me parecería absurdo que tuviera que cumplirlo Pedro Antonio Sánchez y no lo tenga que hacer una senadora por el mismo caso, que es el caso Púnica. Yo espero que de aquí a que presente los presupuestos el PP mueva ficha y la senadora deje su acta.

P.- Quedan solo unos días para Semana Santa. ¿Cree que si lo da por hecho es porque van a intentar negociar de nuevo con ustedes o porque ya han decidido aceptar sus condiciones?

R.- No sé como lo van a hacer, lo que tienen que tener claro es que los 32 escaños de Ciudadanos van a tocar el botón verde si se cumplen los 8.000 millones pactados y si se cumple el acuerdo anticorrupción. Ya está negociado.

P.- Si no se cumple el plazo anunciado por el Gobierno, ¿cree que Rajoy debería someterse a una cuestión de confianza como propone Pedro Sánchez?

Pedro Sánchez no apoya una moción de censura, ahora quiere una cuestión de confianza, pero es él el que bloquea los Presupuestos»

R.- Lo de Sánchez no lo entiendo. No apoya una moción de censura, ahora quiere una cuestión de confianza, pero es él el que bloquea los Presupuestos. Si él se abstuviera no haría falta ni siquiera negociar con el PNV, sería mucho más fácil. Lo que uno no puede es estar bloqueando con una mano y a la vez pedir que haya Presupuestos. Es que Sánchez dice en una frase dos cosas incoherentes. Los Presupuestos son necesarios para España y por tanto Rajoy los tiene que sacar adelante, y luego solo le falta decir: y yo voy a votar que no. Yo entendería esa propuesta de Sánchez si él se hubiera implicado en la negociación, pero cuando tú te desentiendes, te cierras en el ‘no es no’ y te estás podemizando cada día y compitiendo con Podemos para no involucrarte en la gobernabilidad, deja por lo menos que los demás lo saquemos adelante.

P.- ¿Y con Sánchez hace mucho que no habla?

R.- Pues a fondo, sí. Y de reunirnos, la última vez fue cuando salió elegido en el congreso, y es verdad que se han enfriado las relaciones. Pero para ser justos, es verdad que el señor Sánchez no está en el Congreso de los Diputados, pero sí que hablamos con sus portavoces parlamentarias. Pero su podemización hace que muchas de las cosas que firmó en su día con Ciudadanos hoy no las pueda apoyar.

P.- Felipe González reconoció hace poco que hablaba más con usted que con Pedro Sánchez, y también recibe elogios por parte de Aznar, ¿Cómo es la relación con los ex presidentes?

R.- Bueno, que hable más conmigo que con Sánchez no quiere decir que hablemos mucho. Quiere decir que habla más que con Sánchez, y lo mismo con Aznar. Sí que es verdad que hablo alguna vez con ellos, sobre todo de política internacional. Cuando fui a Venezuela a los dos les consulté cosas, también sobre temas europeos y a mí no se me caen los anillos, tengo 38 años y quiero seguir aprendiendo. Lo que sí me sorprende es lo contrario, que no hablen sus líderes de partido con ellos. En la crisis catalana yo sí que creo que era inteligente hablar con los ex presidentes.

P.- También es llamativo que hable más con los ex presidentes que con el presidente.

R.- No, he hablado este año más veces con Rajoy que con González o Aznar por motivos obvios, hay que sacar leyes, un pacto de investidura… Con lo de Cataluña hablamos casi todas las semanas, pese a las diferencias hemos mantenido un sentido de Estado importante. No de todo hay que hablar mal. Se han hecho cosas bien, lo que pasa es que luego hay cosas que hay que cumplir, pero en la gestión de Cataluña, soy crítico con la del 1 de octubre, pero soy más crítico con cómo se ha comunicado que con cómo se ha hecho.

P.- ¿Ha hecho usted más que el gobierno en comunicarlo?

R.- No puedo decir que yo haya hecho más, pero sí que el Gobierno no ha hecho lo suficiente. Quizá lo que no ha aprendido el Gobierno es que cuando te dan un golpe, te lo dan de otra manera.

P.- ¿Cree que con este escenario la legislatura puede llegar hasta el final?

R.- Es una legislatura compleja desde que nació. Tuvo que abstenerse el PSOE y cambiar a su secretario general en un Comité Federal. Ciudadanos tuvo que decir que sí pero con 150 medidas a cambio y, bueno, es la opción que salió. Yo creo que es una legislatura transitoria. Ni lo viejo acaba de perecer ni lo nuevo acaba de gobernar. Ciudadanos está en un espacio en que España, que tiene una mayoría moderada que se sitúa en el centro político, tiene por primera vez desde la Transición un partido. Esa para mí es la gran novedad del mapa político. Creo que la legislatura puede llegar hasta el final pero es verdad que necesita acuerdos de dos o tres partidos para todo.

P.- ¿Si de usted dependiera, acortaría la legislatura?

Yo creo que es una legislatura transitoria. Ni lo viejo acaba de perecer ni lo nuevo acaba de gobernar»

R.- Si se cumplieran las 150 medidas de Ciudadanos, yo iría hasta el final. Como decía antes, nuestra hoja de servicio a los españoles no va a ser gobernar pero sí conseguir cambios útiles y dar estabilidad al país. Cuando empezó la legislatura me comprometí a apoyar al señor Rajoy en la investidura, y en ese apoyo iba implícito dar estabilidad en Cataluña, la posición común en Europa, y los presupuestos negociarlos de manera constructiva. Es decir, si cumples yo te los apoyo.

P.- ¿Está forzando Ciudadanos ir a las urnas? En el PP le acusan de estar ya en campaña.

R.- Yo creo que es contradictorio lo que dice el PP con los hechos. Podría haberme levantado de la mesa y decir que, como el PP no está cumpliendo, se acaba aquí el acuerdo. El PP no sabe la suerte que tiene de tener un partido de Estado en la oposición como Ciudadanos. Si fuéramos un partido de colmillo retorcido y que piensa solo en sus intereses ahora mismo no estaríamos negociando los presupuestos.

P.- ¿Cree que es inteligente por parte del PP esos ataques a Ciudadanos fruto de las encuestas?

R.- Decía Napoleón que cuando el adversario se equivoca no hay que despistarle, y en este caso el adversario se equivoca. Y digo adversario y no enemigo porque los enemigos son los populistas y los nacionalistas. En un futuro vamos a tener que entendernos todos los partidos constitucionalistas. Como constitucionalista sé que el futuro de España pasa por un gobierno fuerte que pueda hacer reformas, o sea que tenga una mayoría absoluta atada parlamentariamente; que tenga claro que Cataluña no se arregla en un cuarto de hora y que en Europa tienen que vernos como un país serio. Me preocupa que en España nos metamos en debates muy localistas y dejemos de lado los problemas del mundo.

P.-  ¿Es sostenible el sistema de pensiones?

R.- Si seguimos con 1,3 hijos por español y con la precariedad laboral actual, no. Si cambiamos el modelo laboral y nos obsesionamos con políticas de natalidad y pasamos de 1,3 hijos a dos en unos años, entonces sí que será sostenible. El problema con las pensiones son tres: poca cotización por poco sueldo, el paro y el índice de natalidad. Esas cuentas son letales, pero con reformas la caja se vuelve a llenar. Se pueden pagar, pero tienes que cambiar tu modelo laboral, acabar con el paro estructural y aumentar la baja con natalidad. Como le dije al Gobierno, hablemos de esto pero hablemos de cómo pagarlo. En el debate del pleno que tengamos yo intentaré hablar de esto.